Image: Venecia versus San Sebastián: el cine del año que viene

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Cine

Venecia versus San Sebastián: el cine del año que viene

La Mostra reúne talento y grandes estrellas

Juan Sardá
Publicada
Actualizada

Roman Polanski con el reparto de Carnage

Probablemente, muchas de las mejores películas de la temporada que arranca en septiembre ya se han visto en Cannes, el grande entre los grandes. Pero Venecia y San Sebastián, el primero a principios de septiembre, y el segundo a mediados, proyectan muchos de los títulos que, a priori, da la impresión que marcarán la actualidad cinematográfica que viene. La mejor parte se la lleva el Festival de Venecia, pero el festival donostiarra ha presentado una sección oficial mucho más que interesante y, sobre el papel, puede ser una de las mejores ediciones del certamen. Llama la atención, por cierto, que no haya películas españolas ni en una ni en otra sección oficial, lo cual es insólito en San Sebastián que cubre el hueco inaugurando con Intruders, thriller de Juan Carlos Fresnadillo protagonizado por Clive Owen. Por partes. A San Sebastián volverán viejos conocidos como Hirokazu Kore-Eda o Terence Davies, al que se dedicó una retrospectiva en 2008. Ambos son cineastas gran altura. Kore-Eda, el hacedor de clásicos contemporáneos como Nadie sabe o Still Walking. Su nuevo filme, I Wish, tiene como protagonista a un niño de doce años que sueña con reencontrarse con su hermana, de la que vive separado a causa del divorcio de sus padres. Terences Davies, por su parte, es uno de los poetas más reputados del cine contemporáneo. El director británico, conocido por piezas exquisitas como Distant Voices y Of Time and the City, cuenta en la película que lleva al País Vasco, The Deep Blue Sea, la historia de una mujer casada que se enamora de otro hombre. Protagoniza Rachel Weisz un título que puede dar a conocer a Davies entre un público más amplio ya que sus películas sólo se han podido ver en España en DVD o en ciclos especiales.

Venecia arrasa con buena artillería
Polanski, el hombre de los líos, demostró con su anterior y maravillosa película, El escritor, que como cineasta está en plena forma. Es indiscutiblemente la estrella de una Venecia plagada de grandes nombres y lleva a concurso Carnage, película que además tiene producción española. El genio polaco escribió la película durante su arresto domiciliario, con lo cual doble morbo. Cuenta la historia de dos parejas que tratan de solucionar pacíficamente sus diferencias cuando el hijo de unos golpea al de otros. Un reparto deslumbrante con Jodie Foster, Kate Winslet y Cristoph Waltz hace prever lo mejor. George Clooney, con sólo tres películas en su haber, muy destacable la excelente Buenas noches y buena suerte, presenta The Ides of Marcha, película que además será la encargada de inaugurar el certamen. El propio director y actor es el protagonista de un drama político sobre la desilusión de un joven (Ryan Gosling) que trabaja para un candidato presidencial demócrata y asiste a los trapos sucios de la política. El festival italiano ofrece muchos más títulos de máximo interés en una edición que genera grandes y justificadas expectativas. El maestro David Cronenberg, aún reciente la extraordinaria Promesas del Este, lleva a la Mostra Un método peligroso, en el que se adentra en los orígenes del psicoanálisis y Viggo Mortensen hace de Sigmund Freud y Michael Fassbender de Carl Jung. La película está basada en una obra de Cristopher Hampton, The Talking Curede.

Volvamos al Festival guipuzcuano. A la sorpresa de que no haya títulos españoles, se añade la nula presencia estadounidense. Lo más cerca de Hollywood que estará el Festival será con la nueva película, canadiense, de Sarah Polley, Take This Waltz. La actriz demostró ser una refinada cineasta con su debut, Away from Her, y puede volver a triunfar con esta comedia romántica sobre una joven con turbulencias sentimentales. Protagonizan dos actores sobresalientes como Michelle Williams y Seth Rogen. Otro título de máximo interés es Las razones del corazón, del prestigioso Arturo Ripstein. El autor de filmes tan notables como Principio y fin (1993) y La perdición de los hombres (2003), por las que ganó la Concha de Oro, en esta ocasión realiza una particular versión de los últimos capítulos de Madame Bovary. Para el resto de la selección habrá que fiarse del criterio del certamen, y muy notoriamente de José Luis Rebordinos, que se estrena este año como director tras el cese de Mikel Olaciregui, con el que Rebordinos trabajó estrechamente en los últimos años. Resuenan títulos como Le Skylab, cuarta película de la también actriz Julie Delpy. Ofrece una mirada nostálgica a una reunión familiar en los años 70. Hay títulos variopintos. Americano, de Mathieu Demy, tiene a Salma Hayek o Chiara Mastroiani en el reparto. El chino Wang Xiaoshuai presenta 11 Flowers, donde se recrean los convulsos últimos días de Mao Zedong a través de la mirada de un niño. Los Marziano, de la argentina Ana Katz, trata sobre dos hermanos peleados desde hace años que deben reunirse por un evento familiar. Adidos Kosmos, del griego Filippos Tsitos, tiene como protagonista a un policía empeñado en mejorar el mundo. Happy End, del sueco Björn Rünge, aborda el maltrato a la mujer y la portuguesa, Sangue do meu sangue, es un melodrama familiar ambientado en Lisboa.

Las joyas previsibles de Venecia no terminan con Clooney, Cronenberg y Polanski. El ruso Alexander Sokurov, favorito de la cinefilia exquisita por filmes morosos como El arca rusa o Aleksandra lleva al Lido Fausto, basada en el clásico de Goethe sobre un hombre que vende su alma al diablo. El inclasificable Abel Ferrara, un clásico del certamen, presenta 4:44 Last Day on Earth, una visión a buen seguro que muy personal del género apocalíptico que está tan en boga en el cine comercial de Hollywood. Otro autor de marcado trazo es Todd Solonz, director de películas tan interesantes como Happiness o Palíndromos, en las que se abona a una suerte de realismo grotesco con buenas dosis de sordidez pero también de ternura. Hay más nombres que rezuman talento. Como Andrea Arnold, autora de las notables Red Road y Fish Tank, que se bate por el León de Oro con Cumbres borrascosas, adaptación de la célebre novela homónima de Emily Brönte. Philippi Garrel, veterano del cine francés más exquisito, concursa con Un été brülant, un drama sobre las relaciones cruzadas de varias parejas en el mundo actual. William Friedkin, famoso director de El exorcista, proyectará Killer Joe, la historia de un joven cuya vida peligra por una deuda y que decide matar a su madre para cobrar el seguro. Protagoniza Matthew McConaughey. Steve McQueen, director de la prestigiosa mundialmente e inédita en España Hunger, peleará por el León con Shame, un drama centrado en un hombre de treintaytantos con una vida turbulenta. Finalmente, Steven Soderbergh presentará fuera de concurso Contagion, con un reparto de lujo que cuenta con Matt Damon, Kate Winslet y Marion Cotillard. Trata sobre una epidemia que amenaza con desolar al mundo.

Así las cosas, el cine español, a falta de conocer las secciones paralelas de San Sebastián, lo tiene crudo. En Venecia estará presente en Sección Oficial pero fuera de concurso Eva, un thriller futurista protagonizado por Daniel Brühl y Marta Etura. En la sección Horizontes habrá dos títulos nacionales, ambos producidos por el vanguardista Luis Miñarro. Remolino, una coproducción con Brasil dirigida por Helvécio Marins y Clarissa Campolina, trata sobre una mujer de 81 años que busca un nuevo sentido a su vida tras quedarse viuda. Hollywood Talkies, de Oscar Pérez y Mia de Ribot, es un documental sobre los actores españoles que emigraron a Hollywood en los años 30 del pasado siglo.