Image: Un nuevo fármaco podría ser definitivo en la cura del cáncer de pulmón

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Ciencia

Un nuevo fármaco podría ser definitivo en la cura del cáncer de pulmón

Este tratamiento ya ha sido probado con éxito en ratones. El ensayo clínico en humanos está previsto para 2020

21 marzo, 2019 01:00

Laura Soucek y Marie-Eve Beaulieu

Es el tipo de tumor más frecuente en el mundo. Cada año, solo en nuestro país, mueren 21.200 españoles por cáncer de pulmón. Ahora, gracias a la investigación que ha llevado a cabo un equipo del Vall d'Hebron Instituto de Oncología (VHIO), su cura podría estar más próxima. Liderado por la doctora Laura Soucek, este equipo ha desarrollado un nuevo tratamiento para inhibir a Myc, un gen clave en el desarrollo de la mayoría de tumores, entre otros, el cáncer de pulmón, que ya ha sido probado con éxito en ratones y que se espera que, en 2020, pueda utilizarse en fase de ensayo clínico en humanos.

Laura Soucek comenzó a desarrollar su idea de inhibir a Myc hace casi 20 años cuando la doctora diseñó este medicamento, llamado Omomyc, una forma dominante-negativa de Myc que, en formato de transgén, inhibía eficazmente dicha proteína sin generar efectos adversos severos ni irreversibles, pero faltaba por demostrar la seguridad y eficacia de su administración sistemática.

Ahora, un estudio nuevo, cuya primera autora es la doctora Marie-Eve Beaulieu, anteriormente investigadora postdoctoral en el grupo de la Soucek y ahora cofundadora y directora científica de Peptomyc S.L., demuestra que Omomyc puede llegar a usarse como una terapia anti-Myc contra el cáncer de pulmón no microcítico, el subtipo más agresivo y mortal en mujeres y hombres.

En este estudio, se revela además, por primera vez, que Omomyc puede ser producido como miniproteína. Más aún, demuestra que su administración como fármaco antitumoral es una forma alternativa al uso como transgén empleado hasta ahora, por ser tolerable y eficaz en modelos de ratón de cáncer de pulmón no microcítico. Esta nueva estrategia terapéutica avanza Omomyc en su desarrollo hacia ensayos clínicos.

La importancia del gen Myc

La importancia del gen Myc en el desarrollo del cáncer es conocida desde hace mucho tiempo. Myc es un factor de transcripción implicado en múltiples procesos biológicos esenciales para el desarrollo del cáncer: interviene en la proliferación y división celular, en el metabolismo e, incluso, en la regulación de la respuesta inmunitaria. Así pues, la inhibición de Myc tiene el potencial de atacar las células cancerígenas a través de diferentes mecanismos. Primero, bloquea la proliferación celular y limita el crecimiento tumoral. Segundo, impide su actuación en el metabolismo de la glucosa, lípidos y formación de nuevas estructuras de la célula, afectando así al crecimiento y supervivencia celular. Y, por último, facilita que las células tumorales sean detectadas y atacadas por el sistema inmunitario. Aun así, no existe ningún inhibidor de Myc disponible para el tratamiento del cáncer en la práctica clínica.

Hay múltiples razones por las que Myc ha permanecido intocable hasta ahora, entre otras, su localización nuclear y la necesidad de inhibir los tres miembros de la familia Myc (c-, N-, L-Myc) sin afectar a otras proteínas. Tal y como demuestran las autoras, la miniproteína Omomyc es capaz de penetrar en el núcleo celular e inhibir específicamente Myc. Su mayor tamaño en comparación con los péptidos terapéuticos actuales y los inhibidores de moléculas pequeñas hace que su actividad sea extremadamente específica para su diana, conservando su capacidad de penetrar en el núcleo de las células.

De esta forma, Omomyc emerge como el primer inhibidor de Myc que impide el crecimiento tumoral de forma segura sin generar efectos adversos severos o irreversibles.

El estudio también combina la administración de Omomyc con paclitaxel (terapia estándar en el tratamiento del cáncer de pulmón), sin efectos secundarios añadidos ni interacciones farmacológicas, con mayor bloqueo del crecimiento tumoral respecto a las dos terapias individuales y prolongando la supervivencia de los ratones. La sinergia de Omomyc con los tratamientos estándar actuales aumenta las posibilidades de su aplicación terapéutica y su desarrollo farmacológico.

Pero Omomyc no se limitaría a las combinaciones con estas terapias. Soucek y su equipo indican que el fármaco tiene la capacidad de reclutar células del sistema inmunitario en el foco tumoral, lo que podría contribuir a la actividad antitumoral de esta nueva terapia. Este efecto sobre el sistema inmunitario podría abrir nuevas líneas de investigación combinando este inhibidor de Myc con la inmunoterapia, una estrategia terapéutica novedosa que está demostrando un gran potencial en diferentes tumores.