Max y Chloe protagonizan 'Life is Strange: Reunion'

Max y Chloe protagonizan 'Life is Strange: Reunion'

Homo Ludens

'Life is Strange: Reunion', llega el capítulo final del videojuego que marcó a una generación

El último juego de la saga reúne a Max y Chloe para resolver un último misterio en la universidad de Caledon. Además, ya está en marcha la serie de TV que adaptará la primera entrega.

Más información: 'Crisol: Theater of Idols', el videojuego español de terror que bebe del Siglo de Oro

Publicada

Una de las principales quejas que surgieron hacia Life is Strange: Double Exposure (2024) fue la ausencia de Chloe Price, el torbellino de emociones que hizo tanto para que el primer Life is Strange, allá por 2015, causara un impacto imborrable en toda una generación de jugadores. Double Exposure fue un episodio correcto, si bien un tanto efectista y con un desenlace poco afortunado.

Reunion en muchos aspectos es la segunda parte de ese título y su función principal es reconvenir a la dupla protagonista para devolver a la palestra las dinámicas que hicieron de esta historia un referente narrativo incontestable. Max y Chloe unen fuerzas de nuevo, después de tantos años, para evitar un destino fatal. ¿Lo conseguirán?

Max vuelve al campus de Caledon tras un fin de semana fuera inaugurando su primera exposición como artista fotográfica. Sin embargo, cuando llega, se encuentra el observatorio en llamas, con estudiantes dentro gritando angustiados y un Moses en serios apuros en el tejado. Con sus poderes temporales misteriosamente de vuelta, utiliza una Polaroid para volver atrás en el tiempo, cancelando el viaje y disponiéndose a averiguar las causas del fatídico incendio.

Al mismo tiempo, Chloe Price sufre visiones desorientadoras y toma la decisión de abandonar su rol como manager de un grupo de rock para reencontrarse con Max. Después de años sin verse, las dos tendrán que aclarar los complejos sentimientos que las vinculan mientras se alían para desentrañar un misterio que ahonda sus tentáculos en el pasado de la sociedad Abraxas, el grupo ocultista que se perpetúa en la universidad desde hace generaciones.

Tras el polémico final de Double Exposure, parecía que la franquicia se iba a inclinar por derroteros marvelianos, utilizando a Safi para organizar una suerte de Vengadores descafeinados con los que expandir el abanico de personajes con superpoderes en todas las direcciones. Por suerte, no ha sido así, y los desarrolladores de Deck Nine han optado por volver a las esencias. Max y Chloe, sí, pero también los ambientes íntimos, las atmósferas nostálgicas y las emociones a flor de piel, todo rebozado en twee core y dreampop indie.

Por todas las críticas que se han blandido contra la saga, algunas ciertamente legítimas, ningún otro título consigue trasladarnos a esta Arcadia perdida de sensibilidades adolescentes y perenne juventud, donde la pulsión de la muerte y el hambre por la vida batallan con energía insondable.

Life is Strange: Reunion se sumerge de cabeza en la corriente de Dark Academia, que a pesar de su reciente preponderancia en el imaginario colectivo de los zoomers enraíza con hitos culturales tan relevantes como el debut literario de Donna Tartt o La sociedad de los poetas muertos de Peter Weir.

Caledon es una universidad idealizada de Nueva Inglaterra que se nutre de toda la mitología en torno a las instituciones de educación superior americanas, con su elitismo, sus profesores heterodoxos y sus presupuestos abundantes, pero también con su propio reverso tenebroso en forma de sociedades secretas y crímenes encubiertos durante generaciones.

En ese sentido, Reunion destaca muy por encima de Double Exposure, con un misterio mucho más acuciante que demanda del jugador una labor detectivesca más pronunciada. Dependiendo de nuestras decisiones y nuestros descubrimientos, se generan variables narrativas que modifican profundamente la resolución final.

Una imagen de 'Life is Strange: Reunion'

Una imagen de 'Life is Strange: Reunion'

Lo que sí se puede echar en cara al juego es la forma tan descarada con la que reutiliza elementos del juego anterior. Estamos hablando de escenarios y personajes, reciclados sin apenas cambios más allá de que la acción se sitúa esta vez al final del verano, en vez del invierno gélido de Vermont.

Es probable que para paliar esto Square Enix haya decidido ponerlo a la venta un poco más barato, pero la realidad es la que es. Podrían haber aprovechado la oportunidad para mostrarnos otros enclaves de Caledon o Lakeport, pero estos se reducen a la mínima expresión, optando por volver a concentrar casi todo el juego en la cervecería artesanal, el campus, la mansión para profesores visitantes en la que vive Max (que el nuevo rector apunta con razón lo absurdo que es que la esté ocupando) y el observatorio donde trabaja Moses.

Amazon, Story Kitchen y LuckyChap (la productora de Margot Robbie) están preparando el rodaje de la serie que adaptará el primer juego de la saga. Karyn Kusama ha sido elegida para dirigir los primeros episodios. Maisy Stella y Tatum Grace Hopkins encarnarán a Chloe y Max respectivamente y todo parece indicar que nos vamos a encontrar con una traslación fidedigna de una historia que resonó con tanta fuerza en los anhelos de toda una generación.

Si aquel episodio cubre sus tribulaciones a los 18 años, Reunion retoma las cosas ya cuando rozan la treintena, tejiendo un arco de transformación para ambas que no se percibe como una explotación cínica de su popularidad, sino como una profundización sincera en una relación compleja, repleta de matices que el jugador puede maridar con sus decisiones.

Con la serie de televisión vamos a perder el elemento interactivo, pero tengo la confianza en que se preservarán los demás elementos definitorios. Reunion, como broche final a esta historia, se erige como una meta digna de unos personajes tan entrañables, más allá del medio en cuestión.

Life is Strange: Reunion

Estudio: Deck Nine
Editora: Square Enix
Director creativo: Jonathan Zimmerman
País: Estados Unidos
Plataformas: PC, Xbox Series, PlayStation 5