Image: La samba de Shimabuku

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Exposiciones

La samba de Shimabuku

Cuban Samba

Bea Espejo
Publicada
Actualizada

Cuban Samba (Remix), 2016

Galería Nogueras Blanchard. Dr. Fourquet, 4. Madrid. Hasta el 30 de julio. De 900 a 25.000 €

Nunca estamos donde creemos estar ante las obras de Shimabuku (Kobe, Japón, 1969). Y nunca son lo que parecen. Este artista japonés parece jugar con el don de la ubicuidad, del que hace gala cuando le vemos por bienales y exposiciones de medio mundo. El viaje es un tema recurrente en su trabajo y teje el hilo narrativo de la exposición que ahora vemos en NoguerasBlanchard. Estamos en pleno centro de Madrid pero en un segundo nos lleva a La Habana, ya que lo que vemos en la galería tiene mucho que ver con las obras que presentó en la última Bienal de la capital cubana y su apego por Brasil. Una buena Cuban Samba (Remix), como dice el título de la instalación que ocupa todo el espacio de la galería.

Inspirado por una enorme gotera que encontró en el espacio expositivo de Bienal de La Habana, Shimabuku pensó en colocar unas latas viejas, de varios tamaños, bajo una tubería de agua. Hizo gala entonces de otro elemento fundamental en su trabajo, el azar como medio narrativo para crear situaciones inesperadas e improvisadas constelaciones. Bonita poesía visual. Al caer sobre las latas las gotas provocan un sonido rítmico, parecido a la samba, que aquí interpretan dos músicos brasileños, Kassin, multi-instrumentalista y productor musical de artistas como Caetano Veloso, y el guitarrista Arto Lindsay, afín a la Tropicália, y colaborador habitual de otros artistas como Dominique González-Foerster o Philippe Parreno. Busquen una de esas latas por los rincones de la galería. Hay sorpresas.

No es la primera vez que este artista crea un nuevo lenguaje con el fin de reflexionar sobre la propia comunicación en el arte. Para él es un juego fantástico donde el espectador asume una responsabilidad activa. El único requisito es ser curioso y espontáneo. Ser abierto.Sí, hay veces, cuando vemos exposiciones, que nos sentimos como si estuviésemos paseando una tortuga, pero sonríanle a lo insólito, a lo mágico y a lo incomprensible. A todo aquello que no tiene un porqué. ¿El amor iba de eso, no?

@bea_espejo