Image: El arte se va de feria
Limón de Carlos Nicanor. Una de las propuestas de Twin Gallery para Art Marbella
La temporada galerística cierra el curso yéndose de feria: a la veterana ArteSantander (del 16 al 23 de julio) se le une por segunda vez la joven Art Marbella (del 29 de julio al 3 de agosto). Hablamos con los directores de ambas citas y algunos de los asistentes.
ArteSantander volverá otro año más al Palacio de Exposiciones y Congresos, donde expondrán las 42 galerías seleccionadas. Un criterio aúna todos los proyectos: una propuesta expositiva de uno o dos artistas. Hace cuatro años que la feria comenzó con estos Solo Projects, algo que les diferencia en el sector. Según su director, este cambio acentúa el interés artístico de las propuestas. "Lo comercial pasa más desapercibido. De forma que prima el proyecto, y éstos están muy trabajados", afirma Juan González de Riancho. Añade además que este formato es "una oportunidad única para el artista, ya que su implicación es completa".
Fuera del recinto, los viandantes también podrán disfrutar del arte gracias a la duodécima edición de Visiones urbanas, una actividad paralela que empapela puntos emblemáticos de la ciudad con reproducciones de gran tamaño de piezas participantes. "Es una forma de sacar parte de la feria a la ciudad", indica González de Riancho. Y este año no será la única ya que estos días se celebra también Truck Art Projects, donde los artistas Andi Rivas y Santiago Ydañez intervendrán dos camiones a modo de "obra de arte en movimiento". El proceso de trabajo ya se puede presenciar en la Plaza Porticada de Santander hasta el sábado 17.
ArteSantander tampoco se alejará este año del ámbito académico. Su programa coincide de nuevo con el curso de verano sobre coleccionismo y arte contemporáneo de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. Otro rasgo distintivo de una feria que refuerza así su vertiente más cultural.
Estand de la Galería Javier Silva en ArteSantander
Viajando hacia el sur, la otra cita relevante del verano es Art Marbella a partir del día 29. Una feria que se enfrenta al desafío de su segunda convocatoria. "Las expectativas son enormes", nos confiesa su director Alejandro Zaia. No es para menos. Su objetivo es consolidar una feria que en su primera edición recibió buenas críticas. "Al crecer las expectativas, crecen también las exigencias. Se trata de un proceso de mejora constante". Eso sí, se muestra contento con una programación de 47 expositores que se alargará una jornada más que el año pasado. "El éxito de la primera edición ha hecho que destacadas galerías hayan querido sumarse. Tenemos estands muy potentes".En este caso la localización resulta reclamo imprescindible. "Es clave. Marbella es un lugar multicultural en verano", aclara Zaia. Y el factor estival es también significativo. El director del evento, artífice también de las ferias PINTA New York y PINTA London, confiesa que lucharon contra el calendario del galerista. "Es un riesgo, pero los resultados de la primera feria nos dan la razón". Además, ve claro el beneficio para ellos. La distancia no es tanta desde Madrid, centro neurálgico galerístico, y en este evento "tienen acceso a una gran cantidad de compradores internacionales a los que, de lo contrario, tendrían que ir persiguiendo por medio mundo".
Pero la intención no es sólo vender a los turistas multimillonarios. El éxito para Zaia vendría con la formación de una masa crítica de compradores en la zona. Para ello se proponen "romper esa lejanía con el público, no sólo de precios, sino también de conocimiento". Este año además, el programa se refuerza con Libro de bolsillo, una exposición de 18 artistas malagueños. Para el director de la feria es un reflejo de la escena local y "una forma de promocionar a estos artistas poniéndolos en contacto con los coleccionistas y las galerías".
Cinco galerías españolas se han aventurado a participar en ambas citas. ArtNueve, Galería Silvestre, Galería Moisés Pérez Albéniz, Rafael Ortiz y Twin Gallery harán doblete. Esta última llevará a Santander un solo project de Tito Pérez inspirado en un viaje por el Ártico. Para Marbella reunirán a cinco artistas presentando distintos medios. Sin embargo, reconocen que aunque vuelven con gusto a Art Marbella, la sobreabundancia de estos eventos les genera ciertas reticencias. Rocío de la Serna, una de sus directoras, cree que las ferias estivales son bienvenidas porque el verano es un periodo muy largo sin actividad, pero su proliferación no es por sí misma buena "si no crece el coleccionismo".
Rafael Ortiz, de la galería sevillana que lleva su nombre, coincide en que hay demasiadas ferias, pero no todas de calidad. Explica que "hay que ser muy cauto", y aconseja visitarlas primero como público y valorar si el proyecto de galería encaja. De estas dos citas veraniegas, Ortiz reconoce disfrutar de sus dimensiones. "Las ferias pequeñas permiten un contacto más directo con el público". Su participación en ArteSantander correrá a cargo de Miki Leal, y para Art Marbella llevarán piezas de los consagrados Manolo Bautista, Luis Gordillo, Nico Munuera, Juan Suárez y Daniel Verbis.