Es la segunda este año en rechazar el premio Nacional. La fotógrafa barcelonesa Isabel Steva, Colita, todo un símbolo de la fotografía de los 60 y los 70 en España, se suma a la decisión de Jordi Savall, que ya la semana pasada se negó a aceptar el reconocimiento del Ministerio, por "el desinterés del Gobierno en el arte". El premio está dotado con 30.000 euros.



Ahora Colita, en un comunicado que ha hecho público en las redes sociales, agradece al jurado el haber pensado en ella pero se refiere a los responsables de Cultura en términos mucho más duros que Savall: "La situación de la cultura y la educación en España, cómo expresarlo, es de pena, vergüenza y dolor de corazón. No es posible que exista dicho ministerio. Es una quimera. Habrá que esperar con ilusión, otros tiempos, otras gentes, otros gobiernos, que nos devuelvan a nosotros el orgullo y a ellos el honor. Así pues, de momento, señor Wert, no me apetece salir con usted en la foto".



Y para evitar suspicacias, añade a modo de posdata: "Mi condición de ciudadana catalana y la situación actual, nada tiene que ver con mi renuncia. No hagan inventos. Yo creo y milito en la Cultura Universal".



El jurado había reconocido "su destacada trayectoria de más de cinco décadas como fotógrafa en varios medios (fotoperiodismo, retrato, ensayo fotográfico), además de autora de fotolibros tan reconocidos como Luces y sombras del flamenco y Antifémina".



Especializada en retratos, por delante de su objetivo han pasado García Márquez, Rafael Alberti, Serrat, Antonio Gades, Terenci Moix, Gil de Biedma... "Colita ha sido una fotógrafa comprometida con su época, en particular en la defensa de los derechos de la mujer. En su fotografía siempre se encuentra humor, inteligencia e ironía", añadía el jurado en su cominicado.



Colita y Jordi Savall no son los únicos que en los últimos años han renunciado a un Premio Nacional: Santiago Sierra y Javier Marías han sido también renuncias muy sonadas.