El escritor Javier Marías. Foto: Archivo.



El escritor Javier Marías (Madrid, 1951) ha rechazado el Premio Nacional de Narrativa obtenido esta misma mañana por su novela Los enamoramientos (Alfaguara). El premio, dotado con 20.000 euros, lo entrega el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte a la mejor obra de narrativa publicada en 2011 en cualquiera de las cuatro lenguas oficiales de España: castellano, gallego, euskera y catalán. Marías, que sucedía a Ricardo Piglia, que lo ganó el año pasado por Blanco nocturno (Anagrama), explicó esta tarde en rueda de prensa los motivos de su decisión: "Sería aprovechado e inconsecuente desdecirme de mi decisión de no aceptar premios del Estado español. Espero que la dotación económica se destine a las bibliotecas públicas".



El autor explicó que cuando publicó la tercera parte de Tu rostro mañana, su editora le avisó de que podía recibir el premio, y ya entonces dijo que se negaría a recibirlo. Con esta aclaración quería poner de manifiesto que tampoco habría recibido el galardón durante el gobierno del PSOE y que su decisión no tiene una significación política.



Marías se ha mostrado en los últmos años bastante crítico con los premios nacionales, y durante la rueda de prensa lamentó que algunos de sus grandes maestros, como Juan Benet, García Hortelano, Eduardo Mendoza y Gil de Biedma, nunca lo recibieran. "Es algo chocante", remachó.



También lamentó que su padre, el eminente filósofo Julián Marías, que murió en 2005, jamás recibiera el Nacional de Ensayo, y aclaró que tampoco aceptaría el Cervantes, "aunque no creo que haya ninguna posibilidad de que me lo den", añadió, y aseguró que para él no es agradable rechazar un reconocimiento hacia su obra.



Los enamoramientos es una obra que Marías publicó con reservas. No tenía del todo claro que el resultado alcanzado fuera el que se había fijado al comenzar su escritura. El tiempo parece que le está paliando ese escepticismo. Desde su publicación, hace un año y medio, ha gozado del favor del público (no sólo español, también en países como Holanda y Alemania se ha defendido bastante bien). Y ahora le llega el Premio Nacional.



En Los enamoramientos Marías se acerca a las relaciones sentimentales con un punto de ironía. El éxito en ese terreno en última instancia está determinado por razones prágmaticas y a la vez azarosas, por ejemplo estar libre en un momento y en un lugar determinado. El carácter universalmente positivo que se le da a la circunstancia de enamorarse queda en entredicho a lo largo de la trama.



Javier Marías, miembro de la Real Academia Española desde 2008, es autor de Los dominios del lobo, obra con la que metió la cabeza por primera vez en el panorama narrativo español. Luego publicaría Travesía del horizonte, El monarca del tiempo, El siglo, El hombre sentimental, Todas las almas (Premio Ciudad de Barcelona), Corazón tan blanco (Premio de la Crítica). En 1994 llegaría Mañana en la batalla piensa en mí, títulado tomado directamente de Shakespere, para una obra en la que aborda la relación con los muertos y las grietas de la voluntad. En Negra espalda del tiempo, de 1998, Marías experimentaba con los cruces, apenas perceptibles, entre la realidad y la ficción. Y en 2002 empezó a publicar su empresa más ambiciosa hasta la fecha como escritor, la trilogía Tu rostro mañana:1 Fiebre y lanza (Premio Salambó), 2 Baile y sueño, 3 Veneno y sombra y adiós, y de Los enamoramientos (Premio Qué Leer).



Recientemente, Javier Marías ha compilado buena parte de su producción como cuentista en un volumen titulado Mala índole. El género de relato lo ha cultivado a lo largo de toda su carrera literaria pero en los últimos años ha decaído su predispoción a expresarse literariamente en este terreno, en parte porque (confiesa) no le surgen encargos "bien remunerados" y, también, porque sus novelas, tan prolongadas en su extensión, le han tenido demasiado absorbido. Además, conjuntamente a Mala índole, lanzó una nueva edición de Vidas escritas, en la que reúne una serie de perfiles, confeccionados en tu tono jocoso, de sus grandes maestros en el oficio de escribir: Joyce, Faulkner, Lampedusa...



En 1997 recibió el premio Nelly Sachs, en Dortmund; en 1998, el Premio Comunidad de Madrid; en 2000, los Premios Grinzane Cavour, en Turín, y Alberto Moravia, en Roma; en 2008 los Premios Alessio, en Turín, y José Donoso en Chile; en 2010 The American Award, en los Estados Unidos; en 2011, el Premio Nonino, en Udine, y el Premio de Literatura Europea de Austria; y, en 2012, el Premio Terenci Moix, todos ellos por el conjunto de su obra.



Entre sus traducciones destaca Tristram Shandy (Premio Nacional de Traducción 1979). Fue profesor en la Universidad de Oxford y en la Complutense de Madrid. Sus obras se han publicado en cuarenta y dos lenguas y en cincuenta y dos países, con más de seis millones de ejemplares vendidos. Es miembro de la Real Academia Española.



El Jurado, presidido por María Teresa Lizaranzu Perinat, directora General de Política e Industrias Culturales y del Libro, ha estado formado por Mónica Fernández Muñoz, Subdirectora General de Promoción del Libro, la Lectura y las Letras Españolas; a propuesta de la RAE, Darío Villanueva Prieto; por Real Academia Gallega, Manuel González González; por la Real Academia de la Lengua Vasca/Euskaltzaindia: Jon Kortazar Uriarte; por parte del Instituto de Estudios Catalanes/ Institut d'Estudis Catalans, María Ángeles Vilallonga Vives; a propuesta de la CRUE, José Luis Corral Lafuente; por la ACE, Clara Sánchez; A propuesta de la Asociación Española de Críticos Literarios, José Luis Martín; A propuesta de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), Soledad Gallego-Díaz Fajardo; a propuesta del Centro de Estudios de Género, María Milagros Rivera y a propuesta del Ministro de Educación, Cultura y Deporte, Fernando Rodríguez Lafuente. A ellos se suman, los dos últimos autores galardonados: Javier Cercas y Marcos Giralt Torrente.



Comunicado de Javier Marías sobre el Premio Nacional de Narrativa 2012 concedido a Los enamoramientos

Ante la noticia de que mi novela Los enamoramientos ha sido distinguida con el Premio Nacional de Narrativa de este año, quisiera agradecer profundamente, antes de nada, la gentileza y la generosidad de los miembros del jurado por haberla tenido en tanta consideración.



Al ser este un galardón institucional, oficial y estatal, otorgado por el Ministerio de Cultura, no me es posible, sin embargo, aceptarlo. Lamentaría que esta postura mía se viera como un desdén hacia nadie. No lo es. Se trata solamente de una cuestión de consecuencia. Es decir, de mi deseo de ser consecuente.



Desde hace muchos años no he aceptado ninguna invitación de los Institutos Cervantes, ni del Ministerio de Cultura, ni siquiera de las Universidades públicas o de Televisión Española. Durante todo ese tiempo he esquivado a las instituciones del Estado, independientemente de qué partido gobernara, y he rechazado toda remuneración que procediera del erario público.



También he dicho, en no pocas ocasiones, de palabra o por escrito, que, en el caso de que se me concediera, no podría aceptar premio oficial alguno. No se había dado el caso hasta ahora (con las excepciones del Premio Nacional de Traducción en 1979, en época del Presidente Adolfo Suárez, nada menos, y del Premio de la Comunidad de Madrid, en 1998). Y, ahora que sí se da el caso (e insisto en mi agradecimiento), sería aprovechado e inconsecuente por mi parte desdecirme de lo manifestado y aceptarlo.



Confío en que no se tome mi postura como un feo o un agravio, o como un desagradecimiento. Todo escritor agradece el aprecio por su obra, y así lo hago yo también ahora. Y en verdad lamento no poder aceptar lo que en otras épocas habría sido tan sólo motivo de alegría.



Muchas gracias por su atención,



Javier Marías

25-10-2012