Image: Velázquez culmina su diálogo con los grandes maestros italianos y flamencos
Velázquez culmina su diálogo con los grandes maestros italianos y flamencos
El Prado reabre la Galería Central de su planta principal, una vez concluida su remodelación, con importantes cambios en la disposición de las colecciones
Vista parcial del tercer y cuarto tramo de la Galería Central en la que se aprecian, La Adoración de los magos, de Rubens y a su dcha. La coronación de espinas, de Van Dyck.
A un año y medio de la fecha prevista para la terminación definitiva del Plan de Colecciones del Museo del Prado, la pinacoteca ha presentado hoy la remodelación y reordenación de obras en su Galería Central, iniciada a finales del año pasado. Los primeros tramos del eje del edificio Villanueva acogen ahora obras de gran formato que muestran la distinguida tradición pictórica con raíz en los maestros venecianos - Tiziano, Tintoretto y Veronés -, que tan gran influencia tuvieron sobre el desarrollo del arte europeo, y especialmente sobre la obra de Annibale Carracci, Diego Velázquez, Rubens y Van Dyck, con los que la actual presentación sitúa en estrecho diálogo. Esta historia de conexiones, influencias, admiraciones y rivalidades entre artistas a través de más de un siglo es lo que se narra en la galería de Juan de Villanueva.La nueva Galería Central acoge ahora 59 obras, casi todas de gran formato, que constituyen la columna vertebral de la nueva presentación de las colecciones y se reabre al público "ofreciendo el que posiblemente sea el más extraordinario recorrido de la pintura europea," desde Tiziano a Velázquez y desde Rubens a Goya.
La culminación de esta decisiva fase concluye un largo proceso que ha afectado también a la práctica totalidad de la planta principal del Museo, cuyo recorrido cronológico comienza con la presentación de las colecciones del siglo XVI, con la figura capital de Tiziano, culminando a finales del siglo XVIII, con Goya. La nueva ordenación permite establecer una relación de continuidad entre las dos grandes tradiciones modernas europeas representadas en el Prado -la italiana y la flamenca- y la pintura española, con la figura de Diego Velázquez en el centro. Por primera vez, en un doble recorrido longitudinal y transversal por esta planta, el espectador puede reconocer la influencia de los grandes maestros, como Tiziano o Rubens -ahora en la Galería Central- sobre los españoles, desde El Greco hasta Goya.
A día de hoy, el avance de este proyecto ha supuesto la recuperación de 25 nuevas salas para uso expositivo, quedando por recuperar 11 más en la segunda planta hasta la finalización del mismo. La incorporación de salas realizada hasta la fecha, ha supuesto el incremento hasta la fecha en más de 300 obrasa la colección permanente del Museo.
Los conservadores que han dirigido la reordenación de las distintas colecciones ubicadas en esta planta, bajo la supervisión de Gabriele Finaldi, director adjunto de Conservación e Investigación del Museo, han sido: Miguel Falomir, jefe de Departamento de Pintura Italiana hasta 1700; Leticia Ruiz, jefe de departamento de Pintura Española del siglo XVI y primer tercio del siglo XVII; Javier Portús, jefe de Conservación de Pintura Española hasta 1700; y Alejandro Vergara, jefe de Conservación de Pintura Flamenca y Escuelas del Norte.
La otra ampliación del Prado es consecuencia de la recuperación de una cuarta parte de espacio expositivo propiciada por el traslado de varias dependencias a los nuevos espacios de la ampliación proyectada por Rafael Moneo. El Plan de Reordenación de Colecciones en el edificio Villanueva, que concluirá en 2012, supondrá un incremento total de entre cuatrocientas y quinientas obras, que se están sumando progresivamente a las algo menos de mil obras conformaban la colección permanente a fecha de inauguración de la ampliación.
Gabriele Finaldi, Director Adjunto de Conservación e Investigación del Museo, explica en las siguientes líneas cuál sería el recorrido ideal que podría realizar el público del Museo, finalizada ya en lo sustancial la reordenación de colecciones en las dos plantas principales.
El recorrido ideal
por Gabriele Finaldi
Cada visitante visita el Museo como más le interesa, dejándose guiar por el placer del descubrimiento, buscando las obras que quiere ver, o siguiendo las pautas que proponen los itinerarios de las audioguías. La reordenación de las colecciones iniciada en 2009 presupone un recorrido ideal por el Prado en sentido esencialmente cronológico. La visita se realiza en la forma de un bucle, empezando en el centro del Edificio Villanueva, en la sala dedicada a las Musas - las diosas inspiradoras del arte y por tanto las míticas protectoras del Museo- en la planta baja, dirigiéndose a continuación hacia el norte del edificio, a las colecciones medievales y renacentistas, flamencas, italianas y españolas. Desde la Rotonda de Goya baja se accede a la primera planta, a la Rotonda de Goya alta, dominada por el Carlos V y la Furia, efigie broncea de uno de los fundadores de la colección real, y ahí comienza el recorrido que lleva desde la pintura veneciana del siglo XVI , al siglo XVII, italiano, francés, flamenco y español, protagonizada esta último por la figura de Velázquez, y terminando con el siglo XVIII europeo y la obra de Goya en torno a 1800. La Galería Central permite entender perfectamente este desarrollo ya que empieza con Tiziano, en el centro entronca con la gran Sala Velázquez (Sala 12) y, pasando por los grandes cuadros de Rubens, deja ver al final de la perspectiva la Familia de Carlos IV de Goya.
La renovación de las salas y la reordenación de las colecciones ha permitido una relación mas natural entre los conjuntos de pinturas, escuelas y autores, un mejor aprovechamiento de las características de los espacios (más grandes o más pequeños, mas abiertos o cerrados, las secuencias de las salas, luz natural o artificial), y una mejora sensible en la información que se propone al visitante (textos de sala y cartelas, en español e inglés). Se han buscado perspectivas visuales interesantes, y yuxtaposiciones ricas en significado histórico y estético. Teniendo en cuenta que hay tres bloques de salas que flanquean en sentido longitudinal la Galería Central, se han agrupado los conjuntos con idea de subrayar las relaciones entre ellos. El Greco ocupa la primera secuencia de salas, flanqueando la Galería Central, permitiendo una relación visual con Tiziano, pintor del que el cretense se consideraba discípulo; a continuación vienen las salas de José de Ribera, que entroncan en sentido longitudinal con las galerías dedicadas a la pintura italiana del siglo XVII en un extremo, y en el otro con Velázquez; y por último, en relación con Ribera y con Velázquez, la suite de salas que contienen desde Maíno a Zurbarán, pasando por una sala dedicada al Salón de Reinos del Palacio del Buen Retiro, que constituye una especie de antología de la pintura española de la década de 1630, dominada por la Rendición de Breda. Velázquez ocupa la zona central de la planta principal, con seis salas organizadas temática y cronológicamente, desde las obras sevillanas al viaje Italia, los retratos de corte, la pintura religiosa, y la mitología.
En las salas que flanquean la Galería Central en la parte sur del edificio, donde están expuestos los grandes formatos de Rubens y Van Dyck, el visitante se encuentra con la gran Sala 16B en la que se reúnen obras de pintores flamencos del siglo XVII, junto con la Judith de Rembrandt; a continuación las salas de Murillo, un artista fuertemente influido por la pintura flamenca, que entroncan en sentido longitudinal con las salas finales de Velázquez. El último grupo de salas (pendiente de renovación en 2012) está dedicado a los pintores madrileños del pleno barroco (Carreño, Rizi y Coello).
El recorrido ideal lleva hasta el bloque sur del Edificio Villanueva, donde se expone la pintura Europea del siglo XVIII, incluyendo una sala temática del Retrato borbónico (inaugurada en abril 2009) cuyo eje es la Familia de Felipe V de Louis Michel van Loo. La colección de pinturas de Francisco de Goya, de quien el Museo del Prado conserva el conjunto de obras más rico y variado existente, se organiza en las tres plantas del bloque sur: en la planta segunda, los cartones para tapices junto con las primeras obras del maestro; en la planta principal, las obras hasta aproximadamente 1800, incluyendo las Majas; y, en la planta baja, las obras de Goya del siglo XIX (Dos y Tres de Mayo, y las Pinturas Negras). El recorrido ideal, completando el bucle, termina con las colecciones de pintura y escultura del siglo XIX desde el neoclasicismo al fin de siglo, en la planta baja, y lleva el visitante de vuelta a la Sala de las Musas.