Image: Damien Hirst

Image: Damien Hirst

El Cultural

Damien Hirst

Publicada

In a spin, The action of the World of things 2003

La Caja Negra. Fernando VI, 17- 2º. Madrid. Hasta el 10 de diciembre. De 3.000 a 5.000 e

En la última exposición en Damien Hirst en Londres, en la galería The White Cube, una vez digeridos los cadáveres en formol, que reaparecían, y la tremebunda interpretación del martirio cristiano, tocó denunciar la masacre de mariposas que había perpetrado para cubrir con ellas una serie de lienzos. No esperen nada de esto en las dos carpetas de grabados que presenta La Caja Negra. Hirst, que ha realizado buenas obras escultóricas, no tiene su fuerte en la pintura. En este terreno se ha limitado a producir obras chillonas con las técnicas más deliberadamente infantiles: las plantillas para hacer círculos y una recreación de las máquinas giratorias de los parques de atracciones, sobre las que se arrojan los colores, en la serie de Spin paintings iniciada en 1997. Estos grabados trasladan a las técnicas gráficas la idea: con gran pulcritud y haciendo uso de los procedimientos tradicionales (antes sólo había hecho una serie de serigrafías, la de los falsos medicamentos) traza al aguafuerte líneas concéntricas, extiende en sentido centrífugo aguatintas, alterna movimientos lentos y rápidos, tamaños, densidad y desnudez... Todo un catálogo de composiciones circulares en cuyo origen se situaría una fotografía, también en la exposición (que se completa con las pinturas originales en las carpetas) del firmamento nocturno, en la que las estrellas dibujaron, en el trascurso de una noche en que dejó el obturador de la cámara abierto, su giro en torno a la Estrella Polar. En las pinturas y los grabados no queda nada de ese lírico transcurrir, pero sí pretende enriquecerlos con guiños a la cultura urbana, con títulos de canciones (explotando el parecido de las líneas concéntricas con los surcos de los discos de vinilo) y juegos de palabras.