Carlos Alcaraz, en el US Open.

Carlos Alcaraz, en el US Open. EFE

Tenis

Se acabaron los test para Alcaraz: Tommy Paul mide la verdadera fuerza del 'renacido' Carlos en el US Open

El tenista murciano busca ante el 21 del mundo el pase a cuartos de final, donde se enfrentaría a Shelton o Tsitsipas.

Más información: Carlos Alcaraz sube su nivel ante el chino Wu Yibing y logra una victoria fácil para meterse en los octavos del US Open

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Carlos Alcaraz afronta este domingo su primer verdadero examen en la presente edición del US Open, cuando se cruce con el estadounidense Tommy Paul en los octavos de final del último Grand Slam del curso.

El murciano, campeón defensor y actual número 3 del ranking ATP, ha ido rodando sin sobresaltos durante sus tres primeras rondas, pero el duelo contra el número 21 del mundo representa un salto de nivel evidente respecto a los rivales que ha enfrentado hasta ahora.

El camino de Alcaraz hasta este punto del torneo está inevitablemente ligado a su historia reciente de lesiones. El español no había disputado un partido de individuales desde el pasado 14 de abril, cuando una tenosinovitis en la muñeca derecha lo obligó a retirarse en la primera ronda del Godó.

Aquella dolencia, consistente en una acumulación de líquido en la vaina que protege el tendón de la muñeca, le costó perderse Roland Garros, Wimbledon y los Masters 1.000 de Canadá y Cincinnati.

Tras más de cuatro meses de ausencia, Alcaraz confirmó su regreso a las pistas a finales de agosto con un llamativo mensaje en redes sociales, apoyado por el periodista de fichajes futbolísticos Fabrizio Romano, quien tomó su propia frase característica -"here we go"- para anunciar el retorno del tenista.

El propio jugador reconoció en rueda de prensa que los "pensamientos intrusivos" sobre cuándo podría volver fueron la parte más difícil del proceso de recuperación.

Antes de saltar de nuevo a la competición oficial, Alcaraz sometió su muñeca a duras pruebas junto al danés Holger Rune, con sesiones de entrenamiento en Murcia que llegaron a prolongarse hasta cuatro horas.

Ese proceso, según explicó, le devolvió la confianza necesaria para lanzarse a un torneo al mejor de cinco sets sin haber cambiado nada de su técnica ni de su forma de moverse en pista.

Tres rondas sin sobresaltos

El estreno de Alcaraz llegó el 31 de agosto ante el ruso Roman Safiullin, número 99 del mundo, a quien superó por un contundente triple 6-4 en dos horas y 22 minutos, sin ceder ni un set y sin mostrar molestias físicas visibles.

Aquel resultado supuso su primera victoria en 139 días y confirmó que la muñeca respondía bien a la exigencia de la competición oficial.

Carlos Alcaraz, en el US Open.

Carlos Alcaraz, en el US Open. EFE

En la segunda ronda, el rival fue el portugués Jaime Faria, número 72 del ranking, con quien nunca se había enfrentado antes en el circuito.

Alcaraz perdió el primer set por 4-6, pero reaccionó con autoridad para llevarse los siguientes tres por 6-0, 6-3 y 6-2. Esa reacción, tras un primer set complicado, fue interpretada como una señal de que el nivel de competitividad del murciano sigue intacto pese a la inactividad prolongada.

La tercera ronda, disputada el viernes, enfrentó a Alcaraz con el chino Yibing Wu, número 113 del mundo, a quien derrotó por 6-3, 6-4 y 6-1.

Con este resultado, el español completó un sólido billete a octavos de final frente a rivales de peso reducido en el ranking, ninguno de ellos situado entre los cien primeros salvo Faria.

El primer test de verdad

A diferencia de sus tres primeros oponentes, Tommy Paul llega a este cruce como el rival de mayor entidad que Alcaraz ha enfrentado desde su regreso.

El estadounidense, de 29 años y 20º cabeza de serie del torneo, ocupa la posición 21 del ranking ATP y también avanzó con un juego sólido, incluyendo victorias sobre Wong, Prizmic y el kazajo Bublik en las tres primeras eliminatorias.

El historial entre ambos favorece claramente al español: se han enfrentado en ocho ocasiones, con un balance de seis victorias para Alcaraz frente a dos de Paul, aunque los duelos han sido habitualmente ajustados y de alta intensidad.

Esa paridad relativa explica por qué ambos tenistas han elegido un tono de respeto mutuo al hablar del partido en la previa.

Tommy Paul no escondió el respeto que le genera Alcaraz, pero tampoco ocultó su ambición de dar la sorpresa. "Hemos tenido grandes batallas, pero también me ha dado alguna paliza", reconoció el estadounidense.

"Voy a dar lo mejor de mí mismo, quiero sacar mi mejor tenis porque sé que lo necesitaré para derrotarle", añadió, dejando claro que solo su versión más completa tendrá opciones ante el murciano.

Alcaraz, por su parte, fue igual de directo al valorar la dificultad del choque. "Contra Tommy Paul, ya no es momento de construir confianza ni de meterse en el ritmo. De aquí en adelante, ya es todo. No hay forma de guardarse nada. Tienes que entrar al partido listo para dar absolutamente todo lo que tienes", declaró el español, consciente de que el margen de error se reduce drásticamente a partir de esta ronda.

El murciano insistió en que necesitará rendir a su máximo nivel para avanzar. "Va a ser muy divertido de ver (el partido) y también de jugar, así que estaré listo para ello y tendré que estar al 100% si quiero pasar de ronda", declaró el murciano al ser preguntado por su rival.

Además, describió a Paul como "un jugador con muchísimo talento y muy difícil de enfrentar", y subrayó que el estadounidense posee un "estilo muy peligroso para todos en el circuito".

Tommy Paul, en el US Open.

Tommy Paul, en el US Open. EFE

Sobre las características concretas del juego de Paul, Alcaraz fue más detallado todavía:

"Por su forma de jugar y de golpear la pelota, es muy complicado dominar el juego y los puntos. Su pelota resbala mucho, así que es un poco difícil jugar contra él. Pero estoy emocionado, tengo muchas ganas de volver a enfrentarme a él", apuntó el tenista de 23 años, dejando entrever tanto respeto técnico como ganas de medirse de nuevo con un adversario que conoce bien.

La puerta a las últimas rondas

Más allá del resultado inmediato, este duelo tiene un peso adicional en el camino de Alcaraz hacia el título. Según el cuadro del torneo, el ganador de este partido se cruzará en cuartos de final con el vencedor entre el local Ben Shelton y Stefanos Tsitsipas.

Ganar a Paul no solo certificaría que la muñeca de Alcaraz soporta sin fisuras el ritmo de un partido de exigencia real, sino que también reforzaría su candidatura para revalidar el título conquistado en 2025.

Para Alcaraz, el partido representa mucho más que una ronda más del calendario: es la primera comprobación seria de que su versión 'renacida' tras la lesión puede sostenerse frente a un adversario capaz de incomodarle con su pegada plana y su capacidad para restar ritmo al juego rival.

Paul, consciente de esa oportunidad, ya ha avisado de que buscará su mejor nivel para intentar dar la sorpresa en Flushing Meadows.