Carlos Alcaraz celebra su victoria ante Jaime Faria.

Carlos Alcaraz celebra su victoria ante Jaime Faria. Reuters

Tenis

Las razones para confiar en Carlos Alcaraz para ganar el US Open: 16 triunfos y un dominio casi absoluto en los grandes

El número tres del mundo ha ganado 29 de sus últimos 30 partidos disputados en torneos de Grand Slam y en Nueva York quiere revalidar el entorchado que ganó hace justo un año.

Más información: Alcaraz remonta ante el portugués Faria tras perder el primer set y se medirá en tercera ronda al chino Wu

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Carlos Alcaraz ha regresado al US Open con la autoridad de quien conoce perfectamente el camino hacia el éxito en Nueva York. Más de cuatro meses después de su retirada en el Conde de Godó y tras superar una tenosinovitis en la muñeca derecha que le obligó a perderse Roland Garros y Wimbledon, el tenista murciano ha reaparecido en plena forma.

La victoria ante el portugués Jaime Faria elevó a 16 su racha de triunfos consecutivos en Grand Slam. Su mejor racha de resultados. La demostración más de la regularidad que ha alcanzado el tenista de El Palmar, incluso aunque ha vuelto ahora de lesión.

El dato adquiere todavía mayor dimensión si se amplía la mirada. Carlitos ha ganado 29 de sus últimos 30 partidos disputados en torneos de Grand Slam. En ese recorrido únicamente aparece una derrota: la final de Wimbledon de 2025 ante Jannik Sinner.

El italiano, actual número uno del mundo, se impuso entonces por 6-4, 4-6, 4-6 y 4-6 en un partido que puso fin a una de las mejores rachas del español en los grandes.

Desde entonces, Alcaraz ha vuelto a construir una trayectoria prácticamente impecable. El Open de Australia de comienzos de este año le permitió sumar siete victorias hasta conquistar el título, mientras que otras siete llegaron en el US Open de hace doce meses, donde volvió a proclamarse campeón.

A ellas se añade ahora los triunfos ante Safiullin y Faria. Dieciséis partidos consecutivos ganados que explican buena parte de la confianza con la que el español afronta nuevamente el torneo estadounidense.

La cifra no es fruto de una racha aislada. Alcaraz presenta un balance de 93 victorias y apenas 13 derrotas en los 21 torneos de Grand Slam en los que ha participado desde su debut en el cuadro principal del Abierto de Australia en 2021. A sus 23 años, sus números ya dibujan el perfil de un jugador instalado entre los grandes dominadores de su generación.

Y precisamente esa precocidad es otro de los argumentos que invitan al optimismo. Alcaraz no necesita demasiado tiempo para adaptarse al escenario, a la presión ni a las exigencias de los torneos de dos semanas.

Ha demostrado en repetidas ocasiones que cuanto mayor es el desafío, más capacidad tiene para elevar su nivel. Su palmarés en los grandes y su porcentaje de victorias son la consecuencia de una combinación poco habitual de talento, ambición y regularidad.

En busca de recuperar su nivel

Su regreso, además, tenía un componente especial. La lesión de muñeca le apartó del circuito durante aproximadamente cuatro meses y medio y le hizo perderse dos de las grandes citas de la temporada.

No era, por tanto, una vuelta cualquiera. El US Open suponía el primer Grand Slam de Alcaraz desde el parón y también una prueba para comprobar hasta qué punto había recuperado las sensaciones competitivas.

La respuesta llegó sobre la pista. Frente a Safiullin, el murciano no necesitó recurrir a un partido maratoniano ni atravesar momentos de máxima incertidumbre.

El triple 6-4 refleja una actuación sólida, suficiente para superar la primera prueba y, al mismo tiempo, comenzar a recuperar el ritmo que sólo proporcionan los partidos oficiales.

No obstante, ante Jaime Faria le tocó sufrir un poco más. El portugués le dio un susto tras ganarle el primer set, aunque el murciano se sobrepuso y se acabó llevando la victoria con un contundente 4-6, 6-0, 6-3 y 6-2.

Ahora le espera Jaime Faria en la segunda ronda. El portugués será el siguiente obstáculo en el intento de Alcaraz por prolongar una secuencia que ya alcanza los 16 triunfos.

El objetivo inmediato es sencillo: seguir avanzando. Pero detrás de cada victoria aparece una estadística que convierte cada partido en un capítulo más de una trayectoria extraordinaria.

Alcaraz llega a Nueva York, además, con un vínculo especial con este torneo. Fue campeón en 2022 y volvió a levantar el trofeo el pasado año. El US Open es, por tanto, uno de los escenarios en los que mejor ha demostrado su capacidad para competir durante dos semanas y soportar la exigencia de las rondas decisivas.

Actualmente tercero en la clasificación ATP, el español vuelve a estar en el centro de todas las miradas. Su regreso después de la lesión añade una incógnita lógica sobre su estado físico, pero su primer partido ha ofrecido precisamente la respuesta que necesitaba: victoria, solvencia y continuidad en los grandes.

Hay razones objetivas para confiar en Alcaraz. Sus 16 triunfos consecutivos en Grand Slam, las 29 victorias en sus últimos 30 partidos en este tipo de torneos y su espectacular balance de 93-13 desde su debut en 2021 no son sólo números. Son la fotografía de un jugador que, cuando llega el momento de pelear por los títulos más importantes, acostumbra a responder.

El US Open acaba de comenzar para él, pero la historia reciente invita a pensar que el murciano todavía tiene mucho que decir en Nueva York. Su regreso ya ha superado la primera prueba. Ahora busca que la racha continúe.