Rafa Nadal, el pasado mes de mayo, en Mallorca.

Rafa Nadal, el pasado mes de mayo, en Mallorca. EFE

Tenis

Rafa Nadal, 40 años: "La gente que gana dinero en España está mal vista. Lo que han hecho es arriesgarse y esforzarse"

El extenista reconoce que ha tenido "la suerte de nacer en un país con muchas virtudes, hecho que me dio una buena vida".

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Carlos Serrano
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Ya retirado de las pistas, Rafa Nadal ha centrado su actividad en sus proyectos empresariales. El extenista dirige la Rafa Nadal Academy de Manacor, dedicada a la formación académica y deportiva de jóvenes, y participa en ZEL, la marca hotelera impulsada junto a Meliá Hotels International.

Su acuerdo como embajador de la Federación Saudí de Tenis recibió numerosas críticas hace unos años. Al defender aquella colaboración con Arabia Saudí, Nadal reflexionó sobre la desconfianza que, a su juicio, existe en España hacia quienes alcanzan el éxito económico.

"Creo que la gente que gana dinero está mal vista", afirmó durante una entrevista en El Partidazo de COPE, con Juanma Castaño y Paco González.

El mallorquín defendió que muchos empresarios españoles han levantado sus proyectos desde cero, han asumido riesgos y se han convertido en referentes internacionales, aunque sus logros no siempre reciban el reconocimiento que merecen.

Las declaraciones se produjeron en 2024, después de aceptar el cargo de embajador de la Federación Saudí de Tenis. La decisión abrió un intenso debate por la situación de los derechos humanos en el país y por las críticas que ha suscitado durante los últimos años la creciente inversión saudí en grandes acontecimientos deportivos y en figuras de primer nivel.

Rafa Nadal durante un acto.

Rafa Nadal durante un acto. Rafa Nadal Academy

Nadal se convirtió así en una de las personalidades señaladas por colaborar con Arabia Saudí. Organizaciones como Human Rights Watch han denunciado reiteradamente las vulneraciones de derechos humanos cometidas en el país. Parte de la opinión pública interpretó su incorporación como una operación motivada principalmente por razones económicas.

El tenista rechazó que esa fuese su motivación: "El contrato con Arabia Saudí no va a mejorar mi vida un céntimo". Explicó que su decisión respondía a la voluntad de contribuir al crecimiento del tenis y aprovechar el potencial de desarrollo que, en su opinión, ofrece el país.

El nombramiento había sido anunciado por la propia Federación Saudí de Tenis. "Mires donde mires en Arabia Saudí, puedes ver crecimiento y progreso, y me emociona formar parte de ello. Sigo jugando al tenis porque me encanta. Pero más allá de jugar, quiero ayudar a que este deporte crezca en todo el mundo, y en Arabia Saudí hay un gran potencial", expuso Nadal en el comunicado.

En su caso, las críticas también giraron en torno a la necesidad de firmar un acuerdo de estas características después de una carrera deportiva repleta de éxitos.

"Cuando hay críticas que pueden estar fuera de tono me duele más por las personas de alrededor, sobre todo la familia. Claro que si ellos leen cierto tipo de cosas, seguro que sufren. Pero yo no las leo porque no quiero que en mi cabeza se quede una sensación de revancha o de rencor. Prefiero vivir sin eso", argumentó.

Su reflexión sobre los empresarios

A partir de aquella polémica, el ex número uno del mundo amplió su reflexión y puso el foco en la relación de la sociedad española con el éxito económico.

"En este país hay empresarios que tienen éxito que han empezado de cero y ahora son referentes mundiales y son normalmente ejemplos de superación que también tienen que ser admirados", manifestó.

Nadal lamentó que, en lugar de reconocer el mérito de esas trayectorias, con frecuencia se ponga en duda qué ha hecho una persona para alcanzar esa posición. El extenista también defendió el esfuerzo que existe detrás de muchos proyectos empresariales.

"Esta gente lo que ha hecho es arriesgarse y esforzarse", sostuvo. En ese sentido, planteó que la reacción probablemente habría sido distinta si hubiera anunciado que participaría en el proyecto sin recibir ninguna remuneración.

El deportista también ha hablado públicamente sobre su decisión de seguir residiendo y tributando en España, pese a que otros territorios ofrecen condiciones fiscales más favorables.

"Soy español y estoy feliz de serlo. Evidentemente, cuando llega la factura de los impuestos, soy un poco menos feliz. Pero tuve la suerte de nacer en un país con muchas virtudes, hecho que me dio una buena vida", explicó en una entrevista concedida al diario italiano Corriere della Sera.

Su situación fiscal ya había sido objeto de controversia en 2012, cuando aparecieron informaciones sobre varias sociedades vinculadas al tenista radicadas en Guipúzcoa. Nadal aseguró entonces que esas publicaciones no reflejaban la realidad de su situación tributaria.

"Siempre he tenido mi domicilio fiscal en Mallorca", afirmó en TVE. El tenista, que entonces ya contaba con 11 títulos de Grand Slam, insistió en que había cumplido con sus obligaciones tributarias: "Son muchos millones los que he pagado, que es lo que tenía que hacer. Es lo que me toca como ciudadano y lo he hecho".