Rafa Nadal es atendido por el médico durante un partido.

Rafa Nadal es atendido por el médico durante un partido.

Tenis

Las secuelas en el pie de Rafa Nadal: una deformación en el tobillo tras 20 años sufriendo el Síndrome de Müller - Weiss

El extenista español mostró una imagen durante su documental, que se estrenará el 29 de mayo, en el que su tobillo aparece con un gran bulto.

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El mundo del deporte ha quedado conmocionado tras la difusión de los primeros adelantos del próximo documental de Netflix sobre Rafa Nadal, titulado sencillamente "Rafa", cuyo estreno mundial está programado para este viernes 29 de mayo.

Por primera vez en su trayectoria, el legendario extenista mallorquín ha decidido mostrar públicamente y sin tapujos el impacto físico real de la dolencia que condicionó toda su carrera: un impactante y prominente bulto que sobresale en la zona de su tobillo y pie izquierdo.

Esta sobrecogedora deformación es la secuela visible de más de veinte años de convivencia con el Síndrome de Müller-Weiss, una enfermedad degenerativa e incurable que dota a sus 22 títulos de Grand Slam de un tinte aún más épico y heroico.

El calvario de Nadal comenzó en el lejano año 2005, cuando apenas tenía 19 años y acababa de levantar su primer trofeo de Roland Garros. Fue en ese momento de máxima plenitud cuando recibió un diagnóstico médico demoledor: padecía una osteocondritis del escafoides tarsiano, una patología catalogada como rara.

El Síndrome de Müller-Weiss provoca la displasia y posterior necrosis de dicho hueso debido a una alarmante falta de riego sanguíneo. Al tratarse de una estructura ósea esencial para la estabilidad de la pisada y el reparto de cargas del cuerpo, su progresivo colapso genera dolores crónicos insoportables y una deformación anatómica progresiva, algo que las recientes imágenes virales han dejado al descubierto.

20 años lastrado

Durante casi dos décadas de alta competición, el de Manacor prefirió mantener oculta la fisonomía de su lesión para no desviar la atención de sus logros sobre la pista. Sin embargo, los sacrificios necesarios para seguir compitiendo al nivel de los mejores de la historia fueron extremos.

Nadal se vio obligado a modificar drásticamente el diseño de sus zapatillas, utilizar complejas plantillas ortopédicas y someterse a continuas infiltraciones para adormecer la zona. El ejemplo más extremo se vivió en Roland Garros 2022, donde se coronó campeón jugando con el pie izquierdo completamente anestesiado.

El peaje de resistir el dolor fue altísimo: el propio balear llegó a confesar que sufre perforaciones intestinales causadas por el consumo masivo de antiinflamatorios a lo largo de los años. Esta severa deformación en el pie tuvo un impacto directo en el resto de su anatomía.

Al verse obligado a alterar de forma artificial su biomecánica para mitigar el dolor, Nadal sobrecargó de manera desproporcionada otras partes de su cuerpo. Esto desencadenó un doloroso efecto dominó de lesiones en las rodillas, la espalda y la cadera que, finalmente, precipitaron su retirada definitiva del tenis profesional en el año 2024.