Carlos Alcaraz, en el partido de octavos de final del ATP500 de Doha. REUTERS
Carlos Alcaraz supera el pequeño susto del francés Royer y se cuela en los cuartos de final del torneo de Doha
El tenista murciano solventó el encuentro en dos sets después de levantar un resultado muy adverso en la segunda manga (6-2, 7-5).
Se tuvo que pegar un buen calentón en el segundo set, pero Carlos Alcaraz ya está en los cuartos de final del ATP500 de Doha. El tenista murciano doblegó al francés Valentin Royer (6-2, 7-5) y ahora se medirá a Khachanov en la siguiente eliminatoria.
Todo sigue su curso y espera la ansiada final entre Jannik Sinner y el murciano. No es un Grand Slam, es un torneo de 'entreguerras', pero está claro que a nadie le amarga un dulce y siempre es un buen plan mojarle la oreja al otro gran terrateniente del tenis.
Alcaraz arrasó en el primer set a un Royer superado en todos los aspectos. Sin embargo, la historia cambió considerablemente en el segundo parcial.
Alcaraz golpea la pelota de espaldas. REUTERS
Ahí el murciano cedió su saque y llegó a estar 2-5 abajo en el marcador. Parecía todo perdido, pero eso nunca se puede decir con Carlos, ni aunque sea un torneo que quizás no saque su mayor motivación después de haber ganado en Australia.
El español recuperó su servicio, igualó el marcador, encadenó una segunda rotura consecutiva y cerró el choque por la vía rápida y con toque de atención incluido. Un toque del que cabe sacar una lectura positiva por la sólida reacción que tuvo.
Con confianza
Poca historia tuvo el primer set. Enseguida fue encarrilado por Carlos Alcaraz y al otro lado de la pista se vio a un rival que apenas tenía argumentos para contrarrestar el juego del español.
Llegaba con mucha confianza Carlos en el que es su primer torneo desde que se proclamó campeón del Open de Australia. Está decidido el murciano a prolongar su buen momento todo lo que pueda, y va por el buen camino.
El francés Valentin Royer, en su partido ante Alcaraz. REUTERS
El número 1 del mundo tardó muy poco en romperle el saque a Royer. En el segundo servicio del galo llegó la ventaja del español, una brecha que no hizo sino ampliarse a medida que transcurría esta segunda manga.
Es cierto que Royer gozó de dos bolas de rotura nada más perder su servicio para haber equilibrado la balanza, pero Alcaraz apretó los dientes y solventó la situación con autoridad.
Todavía tenía una marcha más Carlos, que no quería regalar ni un solo minuto sobre la pista. Cuanto más rápido y más efectivo, mejor. Así que se puso manos a la obra, volvió a romper el saque de su contrincante, se puso 5-2 y cerró con su servicio el primer set.
Alcaraz celebra uno de sus puntos. REUTERS
No fueron las cosas tan finas en la segunda manga. En esta ocasión, quien primero perdió su servicio fue el número del mundo, lo que provocó que el francés empezara a tomar ventaja.
Se llegó incluso hasta el 2-5 favorable a Royer, pero entonces Alcaraz dijo basta. No quería un tercer set ni en pintura, no quería regalar nada, no todavía, así que se puso el mono de trabajo.
Alcaraz ejecuta un saque. REUTERS
El murciano volvió a conectarse y volvió el huracán a la pista. Un par de ganadores por aquí, alguna dejada por allá, y hasta alguna subida a la red para rematar. En un abrir y cerrar de ojos ya había recuperado el break y hasta había puesto el 5-5.
Se abría un nuevo encuentro, sobre todo para Royer. El francés se vio de nuevo superado. Cedió su saque y Alcaraz cerró el partido con su posterior servicio. Un pequeño susto, una reacción magnífica y un pase relativamente cómodo a los cuartos de final.