Novak Djokovic, en el paddock de la Fórmula 1

Novak Djokovic, en el paddock de la Fórmula 1 Europa Press

Tenis

La casa de Novak Djokovic (38) en Marbella: 10 millones de euros, 9 dormitorios y su propia pista de tenis

El tenista serbio cuenta con una amplia mansión en una zona exclusiva donde puede disfrutar del buen tiempo.

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A. M.
Publicada

Novak Djokovic ha encontrado en Marbella algo más que un simple lugar de vacaciones: se ha instalado en una auténtica fortaleza de lujo que refleja el peso de su leyenda en la historia del tenis.

El serbio, 24 veces campeón de Grand Slam y considerado por muchos el mejor tenista de todos los tiempos, reparte ahora buena parte de su calendario entre torneos y su refugio en la Costa del Sol. Tras pasar años viviendo en Montecarlo, decidió convertir su casa de Marbella en residencia principal después de la pandemia.

Djokovic adquirió la mansión en 2020, después de alquilarla durante un tiempo y comprobar sobre el terreno que encajaba con lo que buscaba para su familia. Su precio oscila en torno unos 10 millones de euros. La casa, de estilo originalmente andalusí y con toques marroquíes, fue reformada tras la operación para adaptarla al gusto del serbio y su mujer, con un interiorismo más minimalista y luminoso.

Novak Djokovic de Serbia gesticula durante la final individual masculina contra Alcaraz.

Novak Djokovic de Serbia gesticula durante la final individual masculina contra Alcaraz.

El mercado de lujo en Marbella vive un momento alcista, con operaciones en Sierra Blanca y la Milla de Oro que han disparado los precios por encima de los 10 millones de euros para villas de alta gama.

La exclusiva ubicación de esta mansión, las reformas de lujo realizadas y el tirón añadido de llevar el nombre de una estrella global, no sería arriesgado situar su valor actual en una horquilla claramente superior a la cifra de compra, en torno a los 12-15 millones de euros en el mercado de 2026.

Así es la vivienda

La mansión está ubicada en la exclusiva urbanización de Sierra Blanca, en una posición elevada que le permite disfrutar de vistas al mar y a la montaña.

La vivienda ronda los 1.000 metros cuadrados construidos, repartidos en tres plantas, y cuenta con 9 dormitorios y 8 baños, suficientes para alojar a familia, equipo y amigos con todo tipo de comodidades.

Entre sus estancias destacan una amplia cocina-comedor, varios salones, una sala de juegos con billar, un vestidor de grandes dimensiones, spa con jacuzzi y zona wellness, además de un home cinema pensado para las largas estancias entre torneo y torneo.

La decoración combina paredes blancas, madera y líneas limpias, siguiendo principios de Feng Shui para potenciar la sensación de calma y equilibrio que busca el matrimonio. En el exterior, la casa presume de una gran piscina, jardines muy cuidados, zonas de sombra, porches para cenas al aire libre y áreas de descanso repartidas por la parcela.

Como no podía ser de otra manera tratándose de Djokovic, la finca incluye su propia pista de tenis privada, que utiliza para entrenar sin salir de casa y mantener el nivel competitivo incluso en sus semanas de descanso. A todo ello se suman un gimnasio de alto nivel y la proximidad a colegios internacionales, hospitales privados y restaurantes de lujo, claves para una vida familiar cómoda con una agenda global.

En su recta final

La dimensión de la casa encaja con la de un jugador que ha marcado una era en el tenis. Djokovic es el gran dominador del circuito masculino en la última década, con 24 títulos de Grand Slam y una larga lista de Masters 1000 que le sitúan en lo más alto de casi todos los rankings históricos.

Ha sido número uno del mundo durante más semanas que ningún otro jugador, superando los registros de Roger Federer y Rafael Nadal, y ha completado el Grand Slam en varias superficies, algo reservado a una élite mínima.

Desde Marbella, donde se le ha visto entrenar y desconectar junto al Mediterráneo, el serbio planifica el tramo final de su carrera, combinando la preparación para seguir ganando grandes con una vida familiar asentada en la Costa del Sol.

Su mansión en Sierra Blanca es, al mismo tiempo, refugio, centro de operaciones y símbolo de una trayectoria deportiva que le ha permitido levantar trofeos por todo el mundo y consolidar un patrimonio inmobiliario de primer nivel.