María Pérez celebra su victoria en el Europeo de atletismo.

María Pérez celebra su victoria en el Europeo de atletismo. Europa Press

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María Pérez, 30 años: "Soy quien soy gracias a mis padres. He trabajado desde los 15 años para ayudar en casa, lo he mamado"

La granadina sumó en el Europeo de atletismo un nuevo triunfo que se suma a un palmarés envidiable y que afronta con la humildad y los valores que le inculcaron desde niña.

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Carlos Serrano
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Lo ha vuelto a hacer. María Pérez ha vuelto a triunfar en el Campeonato Europeo de Atletismo. Este sábado por la mañana, la granadina se ha proclamado campeona de Europa en el medio maratón marcha y ha sumado una nueva medalla de oro a un palmarés ya impresionante.

A la granadina no se le ha subido a la cabeza ser una de las mejores atletas de nuestro país. En cada entrevista demuestra tener la cabeza bien amueblada y los pies en la tierra. Una forma de entender la vida que le inculcaron desde niña y en la que su familia ha tenido un papel fundamental.

Fueron sus padres quienes le enseñaron desde pequeña a valorar el esfuerzo que hay detrás de cada éxito. En unas declaraciones recogidas por Newtral, la atleta explicó que "la personalidad se forja en los primeros años de vida, es algo que he estudiado en Magisterio. Vengo de una familia muy humilde, he trabajado desde los 15 años para ayudar en casa, es lo que he mamado".

En aquella ocasión, también puso en valor el ejemplo de su padre durante su infancia. María Pérez recordó que "cuando ves a tu padre irse a la obra a las siete de la mañana y volver a las ocho de la tarde después de todo el día al sol, valoras más las cosas y le das sentido a lo que haces".

Una enseñanza basada en el esfuerzo y la perseverancia que, con el paso de los años, también ha marcado su trayectoria deportiva.

María Pérez, con su medalla de oro del medio maratón del Europeo.

María Pérez, con su medalla de oro del medio maratón del Europeo. Reuters

Sobre su infancia y la influencia de sus padres habló también en una entrevista concedida a 'El País'. Allí reconoció que comparte con ellos una personalidad firme: "Yo tengo ese mismo carácter de la santa de poner firme a la gente. Cuando tengo que estar de bromas, mis compañeros lo saben, soy la primera en estarlo, pero cuando tengo que estar seria, lo estoy".

Una manera de ser que, según explicó, aprendió en casa. María Pérez aseguró que "es la manera que he vivido con mis padres, cómo me han educado. Soy quien soy gracias a mis padres y a mi tierra, a Orce".

Y puso en contexto una infancia alejada de los privilegios: "Muchos jóvenes que estén compitiendo aquí habrán tenido una vida muy fácil, pero yo sé lo que es trabajar en el campo en verano, trabajar en el ocio nocturno…".

La atleta también ha recordado en más de una ocasión que el trabajo forma parte de sus recuerdos más tempranos. "Mis primeros callos en la mano me salieron con seis añitos, cuando me fui a acompañar a mi padre a trabajar al campo", explicó.

Para María Pérez, crecer en un pueblo ha sido una parte esencial de su formación: "Te curte estar en un pueblo y me siento muy orgullosa de estar en un pueblo. Lo digo, el día que sea madre me gustaría que mis hijos sigan viviendo en un pueblo, que sigan educándose en un pueblo. Son valores que en la ciudad no se pueden tener".

Y precisamente de su pueblo ha hablado en numerosas ocasiones. María Pérez nunca ha ocultado el orgullo que siente por sus raíces.

En una entrevista concedida a La Razón, describió así Orce, su lugar de origen: "Es un pueblo muy pequeño, del norte del altiplano granadino, que tiene mil personas censadas, la mayoría mayores; aún se mantienen las puertas abiertas y se habla a la gente por su apodo. Es donde cada vez que voy me siento en casa, porque es mi casa".

Ahora, tras conquistar un nuevo oro europeo, María Pérez vuelve a demostrar que detrás de una campeona no solo hay talento y horas de entrenamiento. También hay una educación basada en el esfuerzo, una familia como referente y un profundo orgullo por sus raíces.