Los nuevos neumáticos Bridgestone ya lucen en un Gen4 de la Fórmula E.

Los nuevos neumáticos Bridgestone ya lucen en un Gen4 de la Fórmula E. Bridgestone

F1

Bridgestone firma un regreso a lo grande: el reto de fabricar el neumático para el Fórmula E más rápido de la historia

EL ESPAÑOL ha estado en el Centro Técnico de la marca, donde se desarrolla el neumático que tendrá que soportar 815 CV y 335 km/h.

Más información: La nueva era de Fórmula E: más carreras, nuevos mercados y un calendario récord para acompañar la llegada del Gen4

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Roma ha sido el escenario elegido por Bridgestone para enseñar al mundo que su regreso a un Campeonato del Mundo de la FIA no es simplemente una cuestión de nostalgia. Más de una década después de abandonar la Fórmula 1, el fabricante japonés vuelve a ponerse en el centro de una competición mundial de monoplazas.

Lo hace en un contexto muy diferente al de aquella F1 en la que llegó a disputar 242 carreras. Ahora el escenario es eléctrico y el neumático tiene que responder a una nueva generación de coches.

Desde la temporada 2026/27, Bridgestone será el proveedor único de neumáticos del Campeonato del Mundo ABB FIA de Fórmula E. Su regreso coincide, además, con la llegada del Gen4, el monoplaza más rápido y potente de la historia de la categoría.

Un coche capaz de alcanzar los 335 km/h, desarrollar hasta 600 kW -815 CV- y acelerar de 0 a 100 km/h en apenas 1,8 segundos. Y para que toda esa potencia llegue al asfalto hace falta algo que, paradójicamente, parece mucho más sencillo: cuatro neumáticos.

Empieza el reto

"El neumático es la única parte que toca el suelo en el coche", explicó Hiroshi Imai, director de Producto de Bridgestone Global Motorsport. "Si no tenemos el rendimiento, el agarre y la consistencia adecuados de los neumáticos, la carrera no sería nada emocionante", reconoció consciente de la responsabilidad.

En Roma, Bridgestone no solo presentó el nuevo Gen4 que utilizarán los monoplazas eléctricos. También abrió las puertas de su Centro Técnico Europeo para mostrar cómo detrás de un neumático de competición hay años de desarrollo, simulaciones, pruebas y decisiones de ingeniería.

La compañía ha definido las carreras como un "laboratorio móvil": un entorno en el que los neumáticos son sometidos a condiciones extremas de velocidad, frenada, par motor (la fuerza de giro que genera el motor sobre las ruedas), cargas y durabilidad para, posteriormente, trasladar parte de ese conocimiento a los productos destinados a los vehículos de carretera.

Imagen del neumático Potenza Gen4.

Imagen del neumático Potenza Gen4. Bridgestone

Ese principio lleva más de seis décadas guiando la actividad deportiva de la compañía. La Fórmula E supone ahora una nueva oportunidad para ponerlo en práctica.

El Gen4 ha elevado considerablemente las exigencias. La tracción integral activa permanente, el enorme par motor y las cifras de aceleración obligan al neumático a ofrecer agarre, estabilidad y consistencia durante toda la carrera y sobre superficies muy diferentes.

La categoría, además, disputa buena parte de sus pruebas en circuitos urbanos, con asfaltos y condiciones meteorológicas que pueden variar notablemente de una ciudad a otra.

"Cuando vimos las especificaciones del nuevo coche de Fórmula E Gen4, se veía genial y con un rendimiento enorme y masivo", recordó Imai. "Entonces, instantáneamente me di cuenta de que, vaya, tenemos que desarrollar neumáticos para este tipo de coche. Ese es un desafío enorme".

La respuesta de Bridgestone es el Potenza Gen4, un neumático concebido para funcionar en un amplio abanico de condiciones y mantener sus prestaciones desde el inicio hasta el final de la carrera.

Marco Adami, responsable del programa de competición de Bridgestone, explicó: "No sentimos que estuviéramos simplemente desarrollando neumáticos, sentimos que éramos parte de un paquete más grande. Sentimos que estábamos contribuyendo a desarrollar el paquete Gen4 y esto ha sido súper emocionante para nosotros".

El reto de fabricar un neumático diferente

La visita al Centro Técnico de Bridgestone permite comprender que la innovación no se encuentra únicamente en las cifras que aparecen en la ficha técnica del neumático. Está también en los materiales y en la forma de desarrollarlos.

Uno de los grandes objetivos del programa Gen4 es combinar rendimiento y sostenibilidad. Bridgestone afirma haber alcanzado una proporción del 65% de materiales reciclados y renovables en cada neumático.

La compañía también señala que el caucho natural utilizado procede de cadenas de suministro sometidas a procesos de diligencia debida y verificación externa. En la fabricación, asegura que asigna energía 100% renovable tanto al calor como a la electricidad empleados en la producción.

Es una transformación que, según Emilio Tiberio, director de Tecnología de Bridgestone, ha obligado a replantearse incluso conceptos que parecían consolidados.

"Necesitas introducir la sostenibilidad. Esto significa que tienes que olvidar todo lo que sabías antes". El cambio afecta directamente a la ingeniería del neumático: "Es un material nuevo, nueva química, nuevas formulaciones de compuestos".

La competición se convierte así en un banco de pruebas también para la transición hacia materiales más sostenibles. La velocidad sigue siendo el objetivo, pero ya no es el único parámetro.

Un neumático para el sol y otro para la lluvia

El cambio más visible de la nueva era será probablemente la aparición de las carreras con lluvia. Bridgestone ha desarrollado específicamente el Potenza Gen4 Typhoon Tyre para condiciones de lluvia intensa.

Es una novedad importante para una categoría acostumbrada a competir en seco. El objetivo es que el Gen4 pueda mantener la estabilidad y el agarre cuando el agua convierta el asfalto en una superficie mucho más complicada.

Imágenes de los dos compuestos de neumáticos

Imágenes de los dos compuestos de neumáticos .

Sobre el papel, el GEN4 impresiona por sus cifras. En la pista, según los pilotos que han podido probarlo, la sensación va incluso más allá.

James Rossiter, piloto de desarrollo de Fórmula E para el Gen4, describió la aceleración de una manera poco académica: "Mi cuerpo físico se fue... Y me quedé con mi conciencia tratando de alcanzar a mi cuerpo físico, que ya no estaba".

Los 600 kW de potencia tienen parte de la culpa. "Me quedé completamente sorprendido por la aceleración y el potencial de rendimiento del coche", aseguró.

También cambia el sonido. La Fórmula E es una competición eléctrica y el nuevo monoplaza genera una experiencia acústica diferente.

Además, el británico sorprendió al explicar hasta qué punto la categoría pretende cambiar su percepción: "Nunca he estado tan emocionado por un campeonato de automovilismo en mi vida como lo estoy ahora por la Fórmula E".

La búsqueda de la sostenibilidad

El desarrollo de un neumático de competición tampoco termina cuando se consigue el producto definitivo. La Fórmula E introduce además un desafío logístico considerable. El calendario 2026/27 contará con 21 carreras en 13 ciudades, desde circuitos permanentes hasta trazados urbanos en algunos de los principales centros urbanos del mundo.

Bridgestone ha decidido apostar también por el transporte marítimo para determinados desplazamientos relacionados con los neumáticos de prueba, reduciendo así la huella asociada al transporte aéreo.

"El transporte marítimo es extremadamente más lento que el transporte aéreo", explicó Tiberio. La consecuencia es una planificación mucho más exigente: "Toda tu actividad de planificación debe ser extremadamente perfecta porque necesitas enviar los neumáticos en el momento adecuado, al lugar adecuado y deben llegar allí en el momento exacto".

El 30 de septiembre, Roma fue testigo del estreno mundial de Bridgestone como proveedor de la Fórmula E. Allí se presentaron los neumáticos Gen4, la nueva identidad de Bridgestone Motorsport y un proyecto que pretende recuperar la presencia de la compañía en el máximo nivel de la competición automovilística.

Yasuhiro Morita, consejero delegado global de Bridgestone, definió el regreso como "una ilusionante vuelta que encarna la historia de pasión e innovación de Bridgestone".

Pero el contexto ha cambiado respecto a aquella etapa en Fórmula 1. Bridgestone quiere utilizar la Fórmula E para desarrollar el equilibrio entre rendimiento y sostenibilidad y, al mismo tiempo, llevar ese conocimiento hacia los neumáticos de carretera.

El automovilismo vuelve a dar la bienvenida a la prestigiosa marca de neumáticos. La FIA sonríe y la Fórmula E espera ansiosa el comienzo de una nueva temporada que se prevé con mayor espectáculo. Bridgestone está de vuelta.