Koji Watanabe y Adrian Newey, en la rueda de prensa de Aston Martin.

Koji Watanabe y Adrian Newey, en la rueda de prensa de Aston Martin.

F1

Honda se pone las pilas en la fiabilidad del Aston Martin AMR26: las mejoras en el motor van a llegar en el GP de Miami

Con el problema de las vibraciones subsanado, el siguiente paso es sacar el máximo partido de una unidad de potencia que no brilla por su fiabilidad.

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La nueva temporada está dejando un panorama tan extraño como decepcionante. El nuevo reglamento no termina de convencer prácticamente a nadie.

A este escenario hay que añadirle, además, el inesperado parón del campeonato. Baréin, que debía disputarse este próximo fin de semana, y Arabia Saudí, previsto dos semanas después, han quedado suspendidos a causa de los conflictos bélicos.

Una pausa que, como casi todo en este deporte, tiene lectura doble. Para la FIA, supone una oportunidad para revisar posibles ajustes en el reglamento. Para Aston Martin, también ofrece dos caras: la negativa, que donde realmente se progresa es en pista; la positiva, que permite trabajar lejos del foco, sin distracciones y con tiempo para intentar corregir todo lo que no funciona.

La brecha con el resto es enorme. Ahora habrá que comprobar hasta dónde es capaz de reaccionar la escudería británica, junto a Honda, para ofrecer algo más de lo visto hasta ahora: un coche incapaz de competir con garantías y un balance demoledor, con solo un monoplaza viendo la bandera a cuadros en las tres primeras citas del campeonato.

Los cambios previstos para Miami

De cara a Miami, las evoluciones serán necesariamente limitadas. La normativa impide introducir cambios drásticos en el motor, precisamente el gran talón de Aquiles del AMR26. Aun así, según apunta The Race, Honda trabaja en la posibilidad de llevar una nueva especificación de la unidad de potencia.

Eso sí, el objetivo de esa actualización no sería ganar prestaciones, sino algo mucho más básico y urgente: mejorar la fiabilidad. La prioridad es que ambos pilotos puedan, sencillamente, terminar la carrera. De hecho, el rendimiento no solo no tendría por qué mejorar, sino que incluso podría verse penalizado, como ya ocurrió en el GP de Japón.

Un ingeniero de Honda visualiza el AMR26 en el GP de China.

Un ingeniero de Honda visualiza el AMR26 en el GP de China.

Porque el plan, a corto plazo, no pasa por otra cosa que no sea sobrevivir. Hasta que la FIA conceda el ADUO, la prioridad absoluta es resolver los problemas de fiabilidad y, solo a partir de ahí, empezar a pensar en recuperar rendimiento.

Las mejoras inmediatas son necesarias para evitar que el equipo vuelva a ofrecer la imagen de impotencia mostrada en los tres primeros fines de semana del año, pero en realidad tienen un alcance muy limitado. Lo verdaderamente importante llegará cuando la FIA permita intervenir de verdad en el corazón de la unidad de potencia.

Hasta entonces, todo serán soluciones provisionales, parches con escaso margen para transformar de forma real el comportamiento del coche.

Objetivo: no ser el peor equipo

El problema es que, incluso en el escenario más optimista, la realidad competitiva de Aston Martin sigue siendo muy dura. En el mejor de los casos, el equipo podría aspirar en Miami a pelear con Cadillac por evitar ser el peor de la parrilla.

Quien, pese a todo, se está mostrando optimista es Fernando Alonso. Y sorprende, precisamente, porque no suele regalar discursos vacíos ni falsas esperanzas. Tras el GP de Japón, el asturiano volvió a insistir en la necesidad de mantener la unidad dentro del equipo y de seguir trabajando sin descanso desde ambas fábricas.

Alonso sigue convencido de que el potencial del coche es mayor de lo que se ha visto hasta ahora y cree que Aston Martin terminará encontrando el camino.

"Veremos en un par de meses. Vimos a McLaren últimos al inicio de 2023 y terminaron delante al final de aquella temporada. Quizás sea demasiado optimista, es el escenario soñado, pero la temporada es larga y sabemos que, si entendemos los problemas y los arreglamos, tendremos mucho tiempo para hacer una segunda mitad de año, o un último tercio, en una situación mucho mejor. Es en lo que estamos trabajando ahora".

Aston Martin prepara cambios importantes y lo lógico es pensar que, en algún momento, llegarán mejoras visibles en rendimiento. El problema es el punto de partida. El equipo ha comenzado desde demasiado atrás y la distancia con el resto es, ahora mismo, enorme.

A día de hoy, el objetivo inmediato parece mucho más modesto de lo que se imaginaba hace solo unos meses: alcanzar el nivel de Cadillac. Viendo dónde está Aston Martin, incluso eso empezaría a considerarse un éxito.