Fernando Alonso se despide de los fans durante el Gran Premio de Abu Dhabi

Fernando Alonso se despide de los fans durante el Gran Premio de Abu Dhabi LUCA BRUNO / POOL Agencia EFE

Motor FÓRMULA 1

Así es el divorcio de Fernando Alonso y la Fórmula 1: 18 años de amor y odio

La historia de Fernando Alonso y la Fórmula 1 cumple todos los pasos del clásico guión de drama romántico dirigido por el mejor director de Hollywood. Dos jóvenes se conocen, se enamoran locamente y viven mil y un aventuras emocionantes hasta que la rutina, la monotonía y las terceras personas se cuelan en su historia de amor que acaba destrozada.

Como en esa historia de cine, el piloto español y la gran competición de automovilismo se han dado un tiempo, que parece definitivo, para ver si pueden seguir con sus vidas cada uno por su lado. Siguiendo con el símil cinematográfico, la película podría titularse: "Cuando Alonso conoció a F1". Y el guión narraría las idas y venidas de ambos durante los 18 años que han estado juntos.

Alonso le debe mucho a la Fórmula 1, su sueño de niño se hizo realidad en 2001 al subirse a un Minardi que acostumbraba a estar en las últimas posiciones pero que para el joven asturiano era el premio a tantos y tantos años de duro esfuerzo para llegar hasta el Gran Circo. Tras aquel monoplaza negro llegó un largo año lejos de las pistas que hizo más emocionante el regreso al Mundial en 2003, el año en que comenzó a forjarse la leyenda de Magic.

En las últimas semanas se han multiplicado los homenajes y los recuerdos sobre Alonso. La marea azul que durante muchos años invadía los circuitos persiguiendo las hazañas del asturiano ha sido un gran ejemplo de lo que el piloto logró atraer.

Fernando logró que un país que había sido más de motos que de coches aprendiera todo lo necesario para seguir cada carrera de Fórmula 1, madrugara junto a él en los Grandes Premios asiáticos o se encogiera en alguno de los graves accidentes que ha tenido durante estos años.

Alonso sin la Fórmula 1

Tras en banderazo final en Abu Dhabi comienza una nueva era para Alonso y la Fórmula 1 y es que como cantaba Queen 'Show must go on' ('El show debe continuar'). El asturiano no deja el Gran Circo para retirarse a su casa sino para perseguir el sueño de niño de escribir su nombre con letras de oro en la historia del automovilismo.

Alonso busca ahora en otras competiciones lo que la Fórmula 1 le ha negado los últimos años: competitividad. El asturiano lleva cuatro años arrastrándose por los circuitos con un McLaren que ni con el motor Honda, ni con el Renault, ha solucionado sus problemas estructurales. El dominio de Mercedes en la era híbrida y el reinado previo de Red Bull gracias a las manos de un talentoso Vettel y de una aerodinámica perfecta han empujado fuera al piloto español.

Fernando Alonso, durante las 500 Millas de Indianápolis 2017.

Fernando Alonso, durante las 500 Millas de Indianápolis 2017. REUTERS

Mayo de 2017 es sin duda el comienzo del fin en la relación. Alonso le puso los cuernos a la Fórmula 1 al viajar a Estados Unidos para correr las 500 Millas de Indianápolis, ausentándose del prestigioso Gran Premio de Mónaco. Desde entonces, Magic no fue el mismo. El asturiano volvió a sentirse un gran piloto, recuperó la sonrisa y descubrió que hay vida más allá de la F1.

A pesar de que la aventura de 2017 no salió bien, Fernando ya había fijado su objetivo: la Triple Corona que solo Graham Hill ostenta. En 2018 no ha repetido la aventura estadounidense pero sí ha logrado la segunda joya de la corona: Le Mans, allanando el camino para que 2019 sea el año.

El calendario de 2019 de Alonso pasa por completar las tres pruebas que le restan a la supertemporada 2018-19 del WEC: Sebring y, por segunda vez esta temporada, Spa y las 24 Horas de Le Mans. Entre medias de las dos últimas pruebas del Mundial de Resistencia llegarán las tan esperadas 500 Millas de Indianápolis.

Sobre lo que vendrá después de completar las 24 de Le Mans 2019 poco o nada se sabe. Alonso ha dado pistas y ni él ni McLaren cierran la puerta a nada. Incluso Zak Brown, Director ejecutivo de McLaren F1 Team, ha asegurado en una entrevista concedida al diario Marca que no descarta que Fernando se suba al monoplaza de F1 la próxima temporada durante algunos test para que les ayude en el trabajo de desarrollo. 

"Tiene un contrato a largo plazo con nosotros, es un gran activo porque conoce a fondo este campeonato, y más disciplinas de motor. Conoce a Carlos Sainz perfectamente, a Lando Norris también y estamos revisando otras categorías del motor", confesaba Brown.

La Fórmula 1 sin Alonso

Tras 18 años, Alonso ha generado filias y fobias en muchos de los miembros del Gran Circo. En las últimas semanas y meses desde que se conoció que no correría la próxima temporada han sido muchos los que han hecho balance del paso del asturiano por la Fórmula 1. 

Desde que los pilotos llegaron esta semana a Abu Dhabi todos han respondido a las mismas preguntas a cerca del español. Hamilton se rendía en elogios hacia el que fue su compañero de escudería en 2007 y su discurso cálido, amable y agradecido con el '14' chocaba con las frías palabras de un Sebastian Vettel que nunca ha logrado encajar bien con Alonso.

"No será más pobre sin Fernando, el mundo sigue girando y lo hace muy deprisa, no sé si veremos una gran diferencia. No lo digo exclusivamente por Alonso, será lo mismo cuando nos vayamos Hamilton o yo, el espectáculo seguirá. Como dice la canción, 'The show must go on'", aseguraba el piloto de Ferrari.

Carlos Sainz en el GP de Singapur

Carlos Sainz en el GP de Singapur FRANCK ROBICHON Agencia EFE

La realidad es los fans ya se han acostumbrado a la F1 sin Alonso. Tras cuatro años en McLaren lejos, muy lejos, de los primeros puestos ahora solo habrá que echarle de menos en la parrilla. El spotlight de la afición española se centra ahora en un heredero natural: Carlos Sainz.

Quien llegó a la Fórmula 1 siendo más conocido por ser 'el hijo de' que por sus victorias en todas las categorías por las que había pasado se ha ganado su puesto en la F1 y entre los aficionados. Tomar el relevo de Alonso no será fácil, más bien casi imposible, pero el madrileño tiene ante sí el reto de reconstruir McLaren como jefe de filas y escribir también su nombre en oro al igual que hizo su ídolo años antes en Renault.

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