Simeone celebra un gol con la Lazio.

Simeone celebra un gol con la Lazio.

Champions League Camino a Kiev

Cuando Simeone molestaba a la Roma

El choque queda marcado por el pasado como jugador de la Lazio del técnico rojiblanco. El Atlético de Madrid recupera a Griezmann para disputar su primer partido de Champions en el Olímpico.

Molestar, cuando no significa “causar fastidio a alguien” sino “impedir u obstaculizar algo”, puede llegar a resultar placentero. Le ocurre a la prensa cuando mete el dedo en la yaga del poder o al pequeño cuando desestabiliza al gigante. En esos casos, “dar por saco” conlleva cierta satisfacción. Bien lo sabe, por ejemplo, el Leicester, campeón contra toda lógica de la Premier League, y también el Atlético de Madrid, recolector de ciertas cotas de grandeza en la Champions League durante los últimos cursos. A saber, dos finales (2014 y 2016), una semifinal (2017) y unos cuartos (2015). Y, quién sabe, quizás algo más de gozo en próximos cursos o, directamente, en el que está por venir, que comienza con un choque contra la Roma (martes, 20:45 horas, BeIN Sports).

Esa parte de satisfacción es la que conoce Simeone, que no ha dejado de “molestar” –siempre para bien–, en los equipos que lo han tenido (o lo tienen) a sueldo. Lo hizo en el Atlético, con aquel Doblete, y después en la Lazio, eterna rival de la Roma en la capital. Allí, nada más llegar, el argentino, en su primera temporada, ganó la Serie A –la primera en 26 años del club– , la Copa de Italia y las Supercopas de Italia y de Europa. Con Eriksson de entrenador y en compañía de Verón, Nesta, Nedved, Salas y cía, el 'Cholo' fue parte responsable en un triunfo histórico que dolió en el seno de la Roma, ganadora del Scudetto a la siguiente temporada.

Ahora, mucho tiempo después, tras cerrar aquella época, colgar las botas y enfundarse el traje de entrenador, volverá a Roma como técnico del Atlético de Madrid. Y, por qué no decirlo, para seguir molestando. Lo hizo en España, metiéndose en la pelea con Madrid y Barça por todo; y lo quiere seguir haciendo en la Champinons League a pesar de caer en el grupo de la muerte junto al conjunto romano, el Chelsea, que estrenará el Wanda Metropolitano en competición continental, y el sorprendente Qarabag. Y lo hará con Griezmann, que, tras ser sancionado con dos partidos de Liga por insultar al colegiado, volverá a estar en un once del Atlético de Madrid.

Griezmann tras ser expulsado frente al Girona.

Griezmann tras ser expulsado frente al Girona. EFE

Lo que no está claro es quién le acompañará en punta. Simeone tiene cuatro candidatos: Fernando Torres, que ha sido suplente durante los últimos dos partidos; Correa, que “necesita dar un paso más”, como le pidió Simeone antes del partido contra Las Palmas; Vietto, que ha salido de inicio en los últimos encuentros pero sigue sin encontrar su mejor forma; y Gameiro, que vuelve tras recuperarse de una pubalgia y jugar 20 minutos ante el Valencia.

Pero más allá de los nombres, el Atlético necesita recuperar la senda de la victoria tras un inicio de temporada un tanto irregular: dos empates y una victoria. Quedó en tablas contra el Girona (2-2) y el Valencia (0-0), y goleó frente a Las Palmas (1-5). Ahora, buscará empezar con buen pie frente a una Roma a la que tan solo se ha enfrentado en una ocasión, en la temporada 1998/99, en la UEFA, en los cuartos de final. Entonces, los colchoneros ganaron los dos encuentros (2-1 y 1-2).

Enfrente tendrá a una Roma que lleva sin competir 17 días: empezó la Serie A con una victoria ante el Atalanta (0-1), cayó derrotada frente al Inter (1-3) y no ha jugado el pasado fin de semana (le suspendieron su partido frente a la Sampdoria). Con esas incógnitas comparecerá el equipo de Eusebio di Francesco, que tan solo ha ganado uno de sus últimos siete choques en casa en la Champions League (sólo se hizo con la victoria frente al Bayer Leverkusen, 3-2, el 4 de noviembre de 2015). Desde entonces, no sabe lo que es ganar.

Ahora, con un equipo renovado en nombres, pero con un once similar al del curso pasado, comparecerá frente al Atlético de Madrid de Simeone, aquel jugador que llegó, vio y venció en su primer año por la capital de Italia. El mismo que aspira a seguir molestando en la Champions, partido a partido, paso a paso y sin prisas. La mejor forma de plantear un primer encuentro que no admite dudas. El Olímpico, la Roma y la competición, en mayúsculas, del fútbol europeo. Ante eso, sobran las palabras. Sólo sirven seguir “dando por saco”. Y el Atlético, a buen seguro, lo va a hacer. O, al menos, lo va a intentar. Eso no se pone en cuestión.

El Atlético celebra un gol ante Las Palmas.

El Atlético celebra un gol ante Las Palmas. EFE