Yeremy Pino, durante un partido del Mundial.

Yeremy Pino, durante un partido del Mundial. REUTERS

Fútbol

Yeremy Pino, 23 años: "Mi padre me ha presionado más que nadie. El único que se llevaba las broncas era yo"

El futbolista de la selección española habló en una entrevista sobre su infancia.

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G.E.
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Detrás del talento eléctrico de Yeremy Pino, actual atacante del Crystal Palace e internacional con la selección española, se esconde una historia de disciplina extrema y sacrificio familiar.

El futbolista canario ha alcanzado la élite mundial madurando a pasos agigantados, un proceso en el que su entorno más cercano desempeñó un papel dual: el de máximo apoyo y el de juez más severo en sus primeros pasos sobre el césped.

Las declaraciones más íntimas del jugador vieron la luz en una entrevista exclusiva concedida a la revista Semana, publicada el 21 de julio de 2026. En esta reveladora charla, el extremo repasó su trayectoria y desveló cómo la figura paterna marcó su desarrollo deportivo en el humilde barrio de Lomo del Chinche.

Al recordar sus inicios, el futbolista dejó claro que compartir equipo con su progenitor no era una tarea sencilla ni conllevaba ningún tipo de favoritismo. Al contrario, la exigencia aumentaba puertas adentro.

De este modo, Pino plasmó con total naturalidad la presión psicológica y deportiva a la que estuvo sometido durante su niñez: "Mi padre era mi entrenador y el único que se llevaba las broncas era yo. Me ha presionado más que nadie".

Yeremy Pino

Yeremy Pino REUTERS

Estas palabras literales reflejan la dureza de un método que, si bien resultó efectivo para forjar el carácter competitivo del atacante, cargó de una enorme responsabilidad a un niño que solo buscaba disfrutar del balón con sus amigos.

No obstante, esta estricta formación no quebró la relación entre ambos, sino que asentó los cimientos de su carrera profesional.

El propio jugador reconoció en la misma publicación que el respaldo incondicional de su familia fue el verdadero motor de su éxito, admitiendo que gran parte de sus logros actuales se deben a los esfuerzos que su padre realizó acompañándolo en cada entrenamiento y animándolo a perseguir su sueño.

La trayectoria de Yeremy Pino demuestra que la presión extrema de su infancia se transformó en la resiliencia necesaria para triunfar en la Premier League y coronarse campeón del mundo con España en 2026.

Aquel niño que asumía en solitario las reprimendas de su entrenador en los campos de Gran Canaria es hoy un profesional consolidado que ha sabido canalizar la máxima exigencia familiar para brillar en los escenarios más imponentes del fútbol internacional.