Simeone y Julián Álvarez hablan durante un partido.

Simeone y Julián Álvarez hablan durante un partido. EFE

Fútbol

El Metropolitano, talismán para los estrenos del Atlético y sede del juicio popular contra un Julián Álvarez que quiere irse

Desde 2019, el conjunto rojiblanco ha comenzado tres veces La Liga como local y el balance es de tres victorias en tres partidos.

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El Atlético de Madrid levanta su telón de LaLiga este miércoles ante el Málaga en un Metropolitano que volverá a examinar al equipo de Simeone, pero que también será escenario de un juicio mucho más personal: el que la afición pueda emitir sobre Julián Álvarez.

El delantero argentino afronta el inicio de temporada atrapado entre su deseo de abandonar el club y la firme negativa de la entidad a facilitar su salida.

La cuenta atrás para el estreno rojiblanco llega, por tanto, acompañada de un foco añadido. El Atlético necesita comenzar con buenas sensaciones tras dos temporadas consecutivas sin ganar su primer partido liguero, pero también debe gestionar el caso de su principal delantero, cuya continuidad se ha convertido en uno de los grandes asuntos del verano.

La Araña fue clara durante el Mundial. Tras hablar con el Atlético, aseguró que consideraba que "lo mejor para todos era una transferencia y que quería cumplir su sueño". Aunque no pronunció el nombre del Barcelona, su deseo de cambiar de aires quedó públicamente expuesto.

Desde entonces, el club ha mantenido una postura diametralmente opuesta: Julián no está en venta y la entidad rojiblanca ha rechazado la posibilidad de facilitar su salida, incluso ante propuestas económicas muy elevadas.

El resultado es una situación incómoda para todas las partes. Simeone continúa considerando al argentino una pieza fundamental de su proyecto, mientras que el jugador ha tenido que regresar a la disciplina del equipo con su futuro todavía en el aire.

¿Una victoria asegurada?

El escenario, al menos desde el punto de vista estadístico, favorece al Atlético. Desde 2019, el conjunto rojiblanco ha disputado tres estrenos ligueros en su estadio y ganó los tres. En 2019 derrotó al Getafe por 1-0; en 2020 goleó al Granada por 6-0 y en 2023 volvió a imponerse al conjunto nazarí por 3-1.

La tendencia contrasta con los dos últimos comienzos de campeonato. En la temporada pasada, el Atlético cayó ante el Espanyol por 2-1, mientras que un año antes tuvo que conformarse con un empate 2-2 frente al Villarreal en La Cerámica.

El regreso a casa supone, por tanto, una oportunidad para cambiar la dinámica. Además, el rival tiene un componente histórico.

Estadio Metropolitano

Estadio Metropolitano .

El Málaga vuelve a enfrentarse al Atleti casi una década después de su última presencia en Primera División y precisamente el Metropolitano fue escenario del último enfrentamiento liguero entre ambos.

Ocurrió el 16 de septiembre de 2017, en el primer partido oficial disputado en el nuevo estadio, y terminó con triunfo rojiblanco por 1-0 gracias al primer gol de Griezmann en el feudo rojiblanco.

Ahora el contexto es completamente diferente. Aquel Atlético acabó segundo en Liga y conquistó la Europa League. Este necesita volver a demostrar desde el primer día que está preparado para pelear por los objetivos más ambiciosos.

Para Julián Álvarez, sin embargo, el partido tendrá una lectura particular aunque no parta de inicio. Estará en juego la relación con una afición que durante su primera temporada le convirtió rápidamente en uno de sus grandes referentes.

El argentino lleva 49 goles en sus 106 partidos con el Atlético, según los datos recogidos por Reuters, pero su situación actual ha cambiado el escenario.

Después de haber manifestado públicamente su intención de marcharse, cualquier gesto será interpretado con lupa: una ovación, un pitido, una celebración o incluso su actitud en el banquillo.

La presión no será menor porque el Metropolitano ya ha demostrado que exige compromiso. El caso de Griezmann, que en su día también tuvo que reconstruir su relación con la grada después de su salida al Barcelona y posterior regreso, sirve como referencia de que el vínculo puede recuperarse.