Julián Álvarez, entrenando con el Atlético de Madrid.

Julián Álvarez, entrenando con el Atlético de Madrid. Europa Press

Fútbol

Julián Álvarez, 26 años: "Mis hermanos y yo crecimos viendo a Messi y al Barça de Pep. Leo era mi ídolo desde niño"

El delantero argentino del Atlético de Madrid sigue en una encrucijada con el Barça interesado en su fichaje y su club bloqueando la salida.

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Jorge Pacheco
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El presente de Julián Álvarez en el fútbol europeo atraviesa un momento de alta tensión institucional.

Tras haber solicitado formalmente su salida al FC Barcelona, el delantero argentino se ha topado con una postura inflexible por parte del Atlético de Madrid, cuya directiva ha decidido cerrarle por completo la puerta de salida.

Esta compleja situación bloquea, al menos de momento, el anhelo del atacante de recalar en el club que inspiró sus sueños de infancia. Esta encrucijada contrasta con la nostalgia que el jugador transmitió en una entrevista concedida a comienzos de año a Panini Studios España.

Rodeado de cromos, Julián rememoró sus humildes orígenes en Calchín: "Un pueblo de la provincia de Córdoba, muy chiquito, donde nos conocemos prácticamente todos. Estuve ahí hasta los 15 años. Tuve una infancia muy linda porque bueno estábamos todo el día en la calle, sin ningún tipo de riesgo, jugando y divirtiéndonos".

En aquella tranquilidad, las transmisiones de los partidos europeos moldearon sus aspiraciones de niño. Julián no oculta el profundo impacto que tuvo en su vida aquel Barça que dominaba el panorama mundial de la mano de Pep Guardiola.

Al respecto, el atacante confesó: "Desde chico, yo crecí con mis hermanos viéndolo a Messi y al Barça de de Pep", señalando además que el astro rosarino era la figura a la que tanto él como sus familiares idolatraban: "Era mi ídolo y el de mis hermanos desde que éramos chicos".

Esta devoción familiar y el arraigo a su tierra natal fueron tan intensos que retrasaron su salto al fútbol profesional. A diferencia de otros jóvenes, Julián se resistía a abandonar su hogar.

Julián Álvarez, en un calentamiento con la selección de Argentina.

Julián Álvarez, en un calentamiento con la selección de Argentina. Reuters

El delantero recordó su dura experiencia a los 9 años: "En 2009 llega una propuesta de ir a una prueba argentino. La primera vez fui con dos chicos más, estuvimos ahí una semana y querían que me quedara. Pero yo era muy chico, la verdad, y no estaba preparado. No la había pasado bien esos días, acostumbrado a estar siempre en familia. No me sentía preparado para dar ese paso".

Su apego era tal que llegó a rechazar nuevos viajes: "Yo iba, pero no me quería quedar. No me sentía preparado, quería estar con mi familia en el pueblo. Hubo una vez en la que yo les dije que no iba a ir a la prueba porque ya sabía que no me iba a quedar".

Hoy, aquel niño que soñaba en Calchín se encuentra atrapado en una encrucijada contractual. Su deseo de vestir de azulgrana responde a un anhelo de toda la vida, pero el Atlético de Madrid vigila con firmeza sus intereses, impidiendo que la 'Araña' alcance el destino con el que siempre soñó.