Lamine Yamal celebra su segundo gol contra Croacia.

Lamine Yamal celebra su segundo gol contra Croacia. REUTERS

Fútbol ESPAÑA 4-1 CROACIA

España se divierte al son de Lamine y supera a Croacia para alcanzar los 40 partidos consecutivos sin perder

El extremo firmó una actuación sobresaliente con dos goles y una asistencia para sellar el segundo triunfo de la Selección en la Nations League.

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A España le sigue sentando de maravilla el peso de su segunda estrella. Primero conquistó el escenario emblemático de Wembley ante Inglaterra, y después sometió a Croacia en el Pizjuán (4-1). [Narración y estadísticas del partido]

La Selección navega a velocidad de crucero, hilvanando ya 40 partidos consecutivos sin conocer la derrota; una travesía invicta que se erige como la mejor racha de toda la historia.

Una noche más, el conjunto de Luis de la Fuente encontró la luz a través de la chistera de Lamine. El extremo volvió a exhibir un estado de forma exultante, dejando su firma en dos goles y regalando una asistencia para comandar el triunfo frente a un siempre aguerrido y correoso cuadro balcánico.

Se despidió bajo la atronadora ovación de una grada rendida, sin reservas, a su gran figura. Hoy por hoy, el fútbol de España respira al compás que marca Lamine, un talento que ya mira hacia el Balón de Oro.

La selección atraviesa un momento innegablemente dulce. Poco importa quién pise el verde (hubo hasta cinco permutas respecto al once que asaltó Inglaterra), pues todos parecen recitar el mismo guion de memoria, logrando que el engranaje del equipo funcione con la milimétrica precisión de un reloj suizo.

Máxima efectividad

Si Lamine Yamal tardó dos minutos en silenciar un escenario como Wembley, tan solo necesitó uno para hacer estallar de alegría al Pizjuán ante Croacia. Desquitándose de un Mundial donde no estuvo a la altura de su nivel, el extremo del Barça volvió a echarse a la Selección a su espalda.

Al '10' le bastaron dos acciones para permitir que España se fuera con ventaja al descanso. Primero, con un disparo con rosca ajustado al palo largo imposible para Livakovic, después con un centro medido a la cabeza de Pubill para frenar en seco la reacción croata.

Y es que los de De la Fuente, después de un inicio trepidante donde marcaron en la primera jugada y donde Baena estuvo a punto de hacer el 2-0 a los cuatro minutos de juego, bajaron el ritmo del juego y se dedicaron a tener la posesión del esférico hasta la sorpresa de los de Bilic.

Una acción aislada en el minuto 29 con un envío de Perisic desde el costado izquierdo a la testa de Beljo quien dirigió su cabezazo a la red tras ganarle la espalda a Cubarsí en el centro.

Un golpe directo al mentón de la Selección del que apenas tardó dos minutos en reponerse. De nuevo con un centro lateral, pero esta vez de Lamine en dirección a Pubill para que el central colchonero se estrenase como goleador en España.

Lo celebró con rabia De la Fuente, quien exigió algo más de velocidad en el juego a los suyos. Y así fue. Fermín, totalmente eléctrico, pudo ampliar la renta en el 44' con un remate que besó la base del poste de la portería defendida por Livakovic.

La sentencia

El regreso de la Selección tras el paso por los vestuarios fue algo plomizo. Sin demasiada velocidad en la circulación, De la Fuente se preparaba para dar entrada a Nico Williams y Víctor Muñoz, pero fue ahí cuando llegó el golpe definitivo.

Lamine recibió escorado, la jugó hacia atrás y el balón le llegó a Pedri que se inventó un pase inexistente hacia su compañero del Barça. Lamine controló, se internó en el área y aprovechó el pequeño resquicio que dejó Livakovic en su palo para colar por ahí el esférico y firmar su particular doblete.

Ahí murieron las opciones de Croacia. En realidad nunca pareció tener los recursos necesarios para irse de Sevilla con un botín. De la Fuente siguió moviendo el banquillo y el público del Pizjuán disfrutó de unos últimos minutos de máximo control español.

Fue ahí donde Nico Williams se unió a la fiesta. En el 89' el navarro recibió, fintó a su par con una bicicleta y se sacó un disparo cruzado inapelable para sellar la fiesta de la selección española en Sevilla.