Enzo Fernández, con Argentina.

Enzo Fernández, con Argentina. REUTERS

Fútbol

El éxito de Enzo Fernández fuera de sus 100 millones en el fútbol: criptomonedas, desodorantes y una marca propia de ropa

El jugador de Argentina se encuentra disputando con la Albiceleste el Mundial y aspira a revalidar la corona.

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A. M.
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El talento de Enzo Fernández no solo cotiza al alza sobre el césped de la Premier League. Aunque su astronómico contrato blindado con el Chelsea le garantiza cerca de 100 millones en salarios hasta 2031, el mediocampista de la Selección Argentina está demostrando una gran visión empresarial fuera del césped.

Con apenas 25 años, el futbolista ha comenzado a tejer una diversificada red de negocios y patrocinios globales que expanden su fortuna mucho más allá del balón.

Su movimiento comercial más ambicioso y personal se consolidó hace apenas unas semanas. Junto a su pareja, Valentina Cervantes, el jugador de San Martín irrumpió con fuerza en la competitiva industria de la moda al lanzar Twenty Four, su propia marca de indumentaria urbana.

La firma, que combina el estilo deportivo con la estética urbana, nació bajo una fuerte impronta familiar, buscando reflejar la comodidad de los viajes y la rutina diaria de la pareja.

Aunque todavía es pronto para auditar la facturación de un proyecto tan joven, la respuesta inicial del público sugiere que Twenty Four se convertirá en un pilar clave de sus ingresos independientes. Esta inmersión en la moda textil se complementa con su rol como imagen de la prestigiosa marca de ropa de diseño Equus.

La diversificación de Fernández también apunta hacia el futuro de la tecnología y las finanzas digitales. De cara al Mundial de 2026, Enzo cerró un lucrativo acuerdo para convertirse en el Embajador Global de BingX, una destacada plataforma de intercambio de criptomonedas y soluciones tecnológicas basadas en Inteligencia Artificial y Web3.

Al ligar su marca personal a la vanguardia financiera, el futbolista no solo diversifica sus ingresos hacia mercados emergentes, sino que consolida su imagen como un referente moderno para las nuevas generaciones de inversores.

Por si fuera poco, los gigantes del consumo masivo también se pelean por su imagen. En los meses previos a la cita mundialista, Enzo fue anunciado como el rostro global de la nueva e inmensa campaña de Rexona, compartiendo cartel publicitario con figuras de la talla de Vinícius Júnior. Este patrocinio, sumado a su histórico contrato de calzado e indumentaria con la multinacional Nike, inyecta millones de dólares extra por temporada a sus cuentas corrientes.

Con un patrimonio neto que los analistas ya sitúan holgadamente por encima de los 30 millones de dólares antes de cumplir la trepada total de su contrato en Stamford Bridge, Enzo Fernández está construyendo un verdadero imperio comercial.

Mientras los aficionados celebran sus pases quirúrgicos en el campo, el joven futbolista se asegura un futuro dorado donde las criptomonedas, los desodorantes y la moda urbana juegan en su propio equipo.