Valverde y Tchouaméni, durante un partido del Real Madrid.

Valverde y Tchouaméni, durante un partido del Real Madrid. REUTERS

Fútbol

De Valverde y Tchouaméni a Juanito con Stielike: las otras grandes peleas que incendiaron los vestuarios del fútbol

Son muchos y muy sonados, algunos realmente violentos, los casos de compañeros de plantilla que han llegado a las manos en entrenamientos o partidos.

Más información: El Real Madrid sanciona a Fede Valverde y Tchouaméni con 500.000 euros tras su pelea

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La trifulca entre Fede Valverde y Aurélien Tchouaméni ya ha dado la vuelta al mundo. No se habla de otra cosa en el planeta fútbol, más aún después de conocer que cada uno deberá abonar una histórica y ejemplar sanción de 500.000€ tras la riña.

Cualquier cosa que sucede en el Real Madrid se magnifica por el increíble altavoz que tiene el club, pero la idea de dos compañeros enzarzándose en el vestuario, con uno de ellos terminando en urgencias y recibiendo puntos de sutura, cobra una trascendencia extraordinaria.

En el vestuario actual del conjunto blanco se corta un ambiente irrespirable, pero lo cierto es que la historia del fútbol está plagada de historias y enfrentamientos similares. O incluso peores.

Riñas entre compañeros, relaciones completamente rotas e incluso patadas y puñetazos volando ante los objetivos de las cámaras. La tensión del día a día ha pasado factura en innumerables plantillas.

Desde episodios más livianos como el escupitajo de Juanito a Stielike, a momentos mucho más graves como el día que el inglés Barton dejó completamente inconsciente y con un desprendimiento de retina a su compañero Dabo.

El escupitajo de Juanito a Stielike

Uno de los enfrentamientos más sonados de la historia del fútbol también tuvo lugar en el Real Madrid.

Los protagonistas de esta tensa relación fueron Juanito y Stielike. El andaluz, alma del equipo y persona de sangre caliente. El alemán, frío y calculador. Dos personalidades que no congeniaban en absoluto.

Compartieron equipo durante ocho años, y lo cierto es que sobre el césped ambos se entendían a la perfección. Pero cuando se apagaban los focos, la realidad entre ambos era mucho más cruda. No se soportaban. Era algo mutuo.

La anécdota que se cuenta del vestuario del Real Madrid durante aquellos años, entre finales de la década de los 70 y mediados de los 80, era la del saludo de Juanito a llegar a los entrenamientos cada día: "Buenos días a todos, menos a uno".

El andaluz tildó de "mercenario" al alemán después de perder la final de la Recopa de Europa en 1983, pero el capítulo más turbio entre ambos llegó cuando ya estaban en bandos distintos.

Juanito, jugador del Real Madrid.

Juanito, jugador del Real Madrid.

Con Juanito jugando todavía en el Real Madrid y Uli Stielike en las filas del Neuchatel suizo, sus caminos se cruzaron en los cuartos de final de la Copa de la UEFA en 1986.

Una dura entrada del alemán sobre el español provocó la reacción. Juanito se levantó y, ante los ojos de todo el mundo, le dedicó un escupitajo que levantó una gran polémica. Años después, arreglaron sus diferencias.

Seedorf y Hierro, en las duchas

El vestuario del Real Madrid vivió otro amargo enfrentamiento entre dos hombres importantes con Clarence Seedorf y Fernando Hierro.

En la temporada 1999/2000 el holandés y el andaluz se encendieron en pleno partido de Champions League ante el Dinamo de Kiev. El motivo, ver quién lanzaba una falta.

Fernando Hierro protesta a Gamal Al Ghandour tras el Corea - España del Mundial 2002

Fernando Hierro protesta a Gamal Al Ghandour tras el Corea - España del Mundial 2002 EFE

La acalorada disputa no se quedó ahí, sino que se trasladó a los vestuarios una vez que terminó el partido. Con ambos en las duchas, la intensidad se disparó y ambos llegaron incluso a las manos. Los compañeros tuvieron que entrar a separarlos para que la sangre no llegara al río.

El presidente de aquella época, Fernando Sanz, quiso dar ejemplo e impuso una sanción de 5 millones de pesetas para evitar que comportamientos de ese tipo se repitieran.

Gravesen y Robinho, a puñetazos

Para terminar con los incendios en los diferentes vestuarios que ha tenido el Real Madrid a lo largo de su historia, Gravesen y Robinho chocaron públicamente durante un entrenamiento de manera bochornosa.

Sucedió en agosto de 2006 durante la pretemporada del conjunto blanco. Con Fabio Capello en el banquillo, la plantilla se entrenó tratando de afinar su forma para el inicio del curso.

Gravesen y Robinho se enzarzan en un entrenamiento.

Gravesen y Robinho se enzarzan en un entrenamiento.

Gravesen, que siempre iba al límite incluso con sus propios compañeros en los entrenamientos, realizó una dura entrada sobre Robinho. Aquello le hizo estallar al brasileño, que enseguida se revolvió contra el danés.

Robinho le lanzó un puñetazo a la cara de Gravesen, y éste, por supuesto, no se cortó lo más mínimo y respondió con contundencia. Tuvieron que entrar a separar a ambos Beckham, Raúl o Sergio Ramos, pero Capello expulsó a ambos del entrenamiento y Robinho se fue haciéndole gestos a su compañero indicando que estaba loco.

Luis Enrique y Overmars, en el Barça

En el vestuario del FC Barcelona, como en todos, también cuecen habas. En 2003 en Can Barça vivieron un duro enfrentamiento entre Luis Enrique y Marc Overmars, un año en el que las aguas también bajaban revueltas en el equipo culé.

El holandés realizó una dura entrada al tobillo de Luis Enrique durante el partidillo de entrenamiento, y tras ser atendido, el asturiano se levantó para proseguir con la sesión.

Luis Enrique se marchó directo a por su compañero y le soltó un codazo, algo a lo que Overmars respondió con un empujón para recriminarle lo que acababa de hacer.

Varios compañeros tuvieron que meterse entre ambos para evitar que aquella pelea fuera todavía a mayores.

Dyer y Bowyer, a puñetazo limpio

Este es el capítulo más bochornoso de los últimos tiempos en el fútbol por el escenario en el que se produjo. En pleno partido de la Premier League, ante los ojos de millones de espectadores.

Dyer y Bowyer, compañeros del Newcastle, se enzarzaron en una tremenda pelea en el tramo final del encuentro ante el Aston Villa que tuvo lugar en St. James' Park en 2005.

Los futbolistas se desentendieron de la disputa del balón y se encontraron en el césped. Un pequeño choque de pecho entre ambos desató la locura.

Enseguida los dos se agarraron y comenzaron a lanzarse puñetazos el uno al otro. Todo ello, mientras el juego seguía. El colegiado tuvo que intervenir, detuvo el partido y en cuanto las aguas se calmaron expulsó a ambos.

Bowyer y Dyer tuvieron que ser separados tanto por compañeros del Newcastle como por rivales del Aston Villa. Las camisetas, de hecho, terminaron incluso hechas trizas.

Senna y Forlán, en el Villarreal

Otros dos compañeros que no tuvieron problema en terminar a golpe limpio durante un entrenamiento fueron Marcos Senna y Diego Forlán.

En el que seguramente fue el mejor Villarreal de la historia, durante 2007 ambos jugadores se enzarzaron en una sesión preparatoria tras una acción de juego.

Diego Forlán, en un partido del Villarreal

Diego Forlán, en un partido del Villarreal Reuters

El centrocampista y el brasileño se dejaron varios recados, hasta que no pudieron aguantar más. Senna lanzó un puñetazo directo a la cara de su compañero, y eso hizo que la pelea ya fuera irremediable.

Como es habitual, el resto de la plantilla intervino rápidamente para que el intercambio de golpes no desembocara en algo mucho peor.

El ojo morado de Aouate

Es uno de los capítulos más sonados de La Liga en los últimos años. Dudu Aouate y Gustavo Munúa eran los porteros del Deportivo de La Coruña, y lo que sucedió en uno de los entrenamientos fue algo imposible de ocultar.

Munúa perdió los nervios en una sesión preparatoria y le propinó un puñetazo en la cara a Aouate.

Aouate, con su ojo morado.

Aouate, con su ojo morado.

El rostro del portero israelí retrató la crudeza del enfrentamiento. Su ojo izquierdo, completamente morado y marcado por el tremendo puñetazo, fue una de las imágenes más repetidas en aquellos tiempos.

De hecho, la herida tuvo que recibir varios puntos de sutura. Un auténtico choque entre dos compañeros de vestuario y de posición que se dio en 2008.

Robben y Ribéry, en el Bayern

Corría el año 2012 cuando, en pleno partido de Champions League entre el Bayern de Múnich y el Real Madrid la chispa saltó entre Arjen Robben y Franck Ribéry. El motivo, la disputa por el lanzamiento de una falta.

Mientras que Ribéry se dispuso a ejecutar el lanzamiento, llegó Arjen Robben para pedirle que dejara el disparo para su compañero Toni Kroos, más acertado habitualmente en este tipo de lances.

Robben, con una herida en la cara.

Robben, con una herida en la cara.

Aquello no sentó nada bien a Ribéry, y durante el descanso del partido el francés llegó a las manos con Robben. Tanto, que el holandés salió posteriormente con una herida bajo el pómulo derecho, fruto del puñetazo que le había propinado su compañero de equipo.

Finalmente, el Bayern zanjó la discusión con una multa de 50.000€ para Ribéry por su actitud inadmisible con su compañero.

Barton deja inconsciente a Dabo

En 2007 el vestuario del Manchester City vivió uno de los episodios más violentos que se recuerdan. Joey Barton, muy polémico tanto dentro como fuera del campo, dejó inconsciente a su compañero de equipo Ousmane Dabo.

El inglés perdió los nervios en una sesión de entrenamiento y cargó sin compasión contra el francés. Con mucha violencia, tanta, que Dabo tuvo que ir directo al hospital por los numerosos golpes recibidos en la cara.

El rostro de Dabo tras la agresión de Barton.

El rostro de Dabo tras la agresión de Barton.

El resultado de esta brutal agresión fueron varias heridas en el rostro, la pérdida de consciencia e incluso un desprendimiento de retina en uno de sus ojos.

A modo de represalia, Barton recibió una multa de 4 meses apartado del equipo y una sanción de 150.000€