Montaje de Tchouaméni y Valverde en el vestuario del Real Madrid.

Montaje de Tchouaméni y Valverde en el vestuario del Real Madrid. Tomás Serrano

Fútbol

Fede Valverde y Tchouaméni perderán un 3% y un 4% de sus sueldos: la pelea que amenaza su continuidad en el Madrid

El club ha querido cerrar el conflicto vivido esta semana en Valdebebas, pero se muestra expectante ante la reacción de un vestuario que ha dejado de ser una familia.

Más información: El Real Madrid sanciona a Fede Valverde y Tchouaméni con 500.000 euros tras su pelea

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La pelea que Fede Valverde y Aurélien Tchouaméni iniciaron el miércoles y que alcanzó el momento de más tensión el jueves no ha quedado impune. El Real Madrid cerró el viernes el capítulo tras imponerles una sanción económica sin precedentes de 500.000 euros a cada uno.

Tras abrirles un expediente disciplinario, el club blanco ha actuado con mano dura ante el conflicto. Un altercado que fue a más en el vestuario y obligó a Valverde a ser trasladado a la clínica Sanitas de Valdebebas con una brecha.

Ante este escenario, el club ha tomado cartas en el asunto. La multa a sus dos jugadores en conflicto, Valverde y Tchouaméni, es una de las más altas de la historia del fútbol y del deporte.

En números, el uruguayo percibe un salario bruto anual de 16,67 millones de euros, según datos de Capology. Esto equivale a unos 1,39 millones mensuales. La multa de 500.000 euros supone, por tanto, el 3% de su sueldo anual.

Por su parte, Tchouaméni cobra alrededor de 12,5 millones de euros brutos al año, lo que se traduce en 1,04 millones mensuales. En su caso, la sanción representa el 4% de su salario anual.

A tenor del comunicado que publicó Valverde el jueves y que Tchouaméni sacó el viernes, ambos jugadores han aceptado el castigo de su club.

Tchouaméni y Fede Valverde, con el Real Madrid

Tchouaméni y Fede Valverde, con el Real Madrid

Y es que ambos futbolistas comparecieron ante el instructor del expediente disciplinario, reconocieron su error, mostraron arrepentimiento y pidieron disculpas tanto entre ellos como al club, al vestuario, al cuerpo técnico y a la afición.

Estas cifras se alinean con el Convenio Colectivo de la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE), que autoriza multas de hasta el 25% del salario mensual por faltas muy graves, pero el club ha optado por una medida conjunta.

A pesar de la dureza de la sanción económica, el Real Madrid ha optado por no tomar medidas deportivas contra ninguno de los dos jugadores.

Ni Valverde, que estará entre 10 y 14 días de baja tras lo sucedido en la pelea, ni Tchouaméni serán apartados de la dinámica del equipo, por lo que seguirán a disposición de Arbeloa, al menos el francés.

Con esta decisión, el club pretende cerrar el incidente puertas adentro con un castigo ejemplar en lo económico, pero sin afectar deportivamente a la plantilla en este tramo final de la temporada.

Las repercusiones deportivas

Sin embargo, el episodio sí puede tener consecuencias de enorme calado a medio plazo. En el club existe preocupación por el deterioro del clima interno y por el desgaste de varios futbolistas importantes.

La pelea entre dos jugadores llamados a liderar el centro del campo del futuro ha dejado una imagen muy dañina y ha reabierto debates sobre la planificación deportiva de la próxima temporada.

El verdadero terremoto se vislumbra en el horizonte del próximo mercado de verano. Con dos de los pesos fuertes enfrentados, se especula con que el Real Madrid podría retirar la capitanía a Valverde y retirarle el cartel de intransferible, al igual que con Tchouaméni.

Valverde y Tchouaméni, durante un partido del Real Madrid.

Valverde y Tchouaméni, durante un partido del Real Madrid. REUTERS

El uruguayo, con contrato hasta 2029, tiene una cláusula de 1.000 millones de euros y cuenta con un valor de mercado de 120 según Transfermarkt.

Valverde continúa siendo uno de los futbolistas más valorados por la dirección deportiva. Su capacidad física, su liderazgo sobre el terreno de juego y su polivalencia le mantienen como una pieza estructural del proyecto.

No obstante, el incidente ha generado incomodidad en algunos sectores del club, especialmente porque el uruguayo es uno de los capitanes del vestuario y aquí no ha estado a la altura.

Además, la lesión sufrida tras el altercado -un traumatismo craneoencefálico que le obligará a permanecer entre 10 y 14 días de baja- aumenta todavía más la dimensión del episodio.

Aun así, una salida de Valverde este verano parece hoy poco probable salvo que llegara una oferta fuera de mercado. El futbolista sigue teniendo un peso deportivo enorme y el club le considera uno de los pilares sobre los que debe reconstruirse el equipo en los próximos años.

Más abierta aparece la situación de Tchouaméni. El francés ha vivido una temporada irregular desde su llegada al club en 2022, alternando momentos de gran rendimiento con otros de fuertes críticas. Y es que el jugador también ha sufrido los pitos de la exigente afición madridista.

Tchouaméni tiene un valor de mercado de 75 kilos y si el Real Madrid lo pone en venta, al francés se lo rifarían los grandes clubes de Europa. De hecho, el Manchester United ya llamó a su puerta en el pasado. El mercado puede jugar un papel decisivo.

Si el Real Madrid decide acometer una remodelación profunda del centro del campo este verano, el galo podría convertirse en una de las ventas estratégicas más importantes por edad, valor de mercado y capacidad de generar ingresos.

Si uno de los dos abandona el club, el impacto en el equipo sería importante: Valverde aporta una media de 8-10 goles y 8-9 asistencias por temporada con su despliegue incansable; Tchouaméni, solidez defensiva.

Una doble salida devastaría la profundidad del medio campo, obligando a fichajes millonarios como un nuevo pivote o un interior creativo. El Madrid perdería liderazgo (Valverde) y físico (Tchouaméni).

Un futuro incierto

La salida de cualquiera de los dos tendría importantes consecuencias deportivas. Valverde representa energía, intensidad y equilibrio. Su ausencia obligaría al club a acudir al mercado para encontrar un perfil prácticamente imposible de replicar por su despliegue físico y su influencia en ambas áreas.

En cambio, una marcha de Tchouaméni dejaría al equipo sin un mediocentro defensivo natural de primer nivel, una posición especialmente sensible en el actual modelo de juego madridista.

Deportivamente sería una reconstrucción de enorme riesgo, obligando al club a reformular completamente su medular y a acudir al mercado en busca de soluciones inmediatas y de largo plazo.

Por ahora, el Real Madrid intenta transmitir sensación de control y cierre definitivo del conflicto. Pero la sanción histórica impuesta a Valverde y Tchouaméni refleja hasta qué punto el club considera que se ha cruzado una línea roja.

La multa pone fin oficialmente al expediente. La duda es si también bastará para cerrar la fractura que este episodio ha dejado dentro del vestuario blanco.