Martin Braithwaite, en un partido de la selección de Dinamarca en la Eurocopa 2020

Martin Braithwaite, en un partido de la selección de Dinamarca en la Eurocopa 2020 Reuters

Fútbol

Braithwaite, el futbolista rico que compró su primer piso con 22 años y tiene casi 200 millones en sus inversiones

El que fuera jugador del FC Barcelona tiene inversiones más allá del fútbol por valor de hasta 200 millones de euros.

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A. M.
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Martin Braithwaite, exdelantero del FC Barcelona y del Espanyol, se ha convertido en un caso paradigmático de futbolista que ha sabido transformar su carrera deportiva en un potente imperio de inversiones centrado en el sector inmobiliario en Estados Unidos.

A sus 34 años, el danés cuenta con un patrimonio empresarial que supera los 200 millones y ha hecho del real estate el eje de su estrategia financiera: "El real estate es uno de los mejores sitios para construir riqueza".

Aunque su nombre no esté asociado a los grandes contratos de las superestrellas, el verdadero negocio de Braithwaite nunca ha estado en el césped, sino en los ladrillos. Sus compañías están valoradas en torno a 216 millones de dólares, unos 198,6 millones de euros, con una gran empresa inmobiliaria en Estados Unidos como joya de la corona.

Javi Puado, celebrando su gol con el Espanyol con Martin Braithwaite

Javi Puado, celebrando su gol con el Espanyol con Martin Braithwaite EFE

El gran salto llegó en 2017, cuando decidió entrar de lleno en los negocios junto a su hermano y socio Philip Michael, invirtiendo poco más de 600.000 libras en las compañías NYCE en Estados Unidos.

En apenas un año, esa participación se disparó hasta los 7,2 millones de libras y hoy se calcula que ronda los 180 millones, un crecimiento que explica por qué su fortuna empresarial eclipsa con mucho sus salarios deportivos.

Vivienda asequible en EEUU

La estrategia de Braithwaite no se limita a comprar y vender inmuebles, sino que se apoya en un concepto de inversión con impacto social. Su empresa de real estate se centra en vivienda asequible en barrios históricamente negros de ciudades como Filadelfia y zonas de Nueva Jersey, con el objetivo de "cubrir una necesidad real en comunidades afroamericanas".

En apenas seis años han levantado unas 1.500 viviendas y ya trabajan en otras 500, combinando rentabilidad financiera con la idea de reducir la brecha de riqueza entre millennials blancos y no blancos.

El modelo se refuerza con proyectos como The Temple, un complejo de vivienda inteligente cerca de la Universidad de Temple, en Filadelfia, inspirado en las 'hacker houses' de Silicon Valley, donde conviven jóvenes emprendedores rodeados de tecnología puntera.

El real state

Braithwaite no oculta que su filosofía financiera gira en torno al ladrillo como vía para generar ingresos pasivos y estabilidad a largo plazo. "El real estate es uno de los mejores sitios para construir riqueza", resume el delantero, que compró su primera casa con apenas 22 años y pronto entendió que tenía que convertirla en un activo y no solo en un lugar donde vivir.

"Compré mi primera casa a los 22 años en Francia y ya me di cuenta de que tenía que incrementar su valor y convertirla en un activo. Toda carrera en el fútbol tiene un final y me gusta asegurar mis finanzas con ingresos pasivos", ha explicado en varias entrevistas, dejando claro que su prioridad pasa por atar el futuro antes de colgar las botas.

Esa visión encaja con una de las grandes ventajas del inmobiliario: flujo de caja constante por alquileres, potencial de revalorización y seguridad a largo plazo frente a la volatilidad de otros activos.

Moda, restauración y emprendimiento

Aunque el centro de gravedad de su patrimonio es el ladrillo, Braithwaite también ha diversificado en otros negocios para reforzar su independencia financiera.

Junto a su familia gestiona la firma de ropa femenina Trente, lanzada en 2019 y con notable éxito en Francia, además de un restaurante en la playa de Gavà y un servicio de comida saludable a domicilio, Braithwaite's Kitchen, orientado a familias y deportistas.

Ese conjunto de inversiones le ha llevado a entrar en listas como las de Forbes, donde se le sitúa entre las grandes fortunas del deporte, y a ser señalado, tras la salida de Messi, como uno de los jugadores más ricos del vestuario del Barça por patrimonio total.

Para muchos jóvenes futbolistas, su caso es ya un modelo de cómo utilizar los años de carrera para construir algo mucho más duradero lejos del césped: un patrimonio sólido cimentado en el real estate y la diversificación empresarial.