Lamine Yamal y Leo Messi, las caras de la Finalissima

Lamine Yamal y Leo Messi, las caras de la Finalissima

Fútbol

Argentina cambia de estrategia: acepta jugar la Finalissima en Europa y se tomará una decisión en las próximas horas

La UEFA y CONMEBOL se volverán a reunir este sábado y, descartado el Bernabéu, se valoran opciones como Portugal, Italia o Inglaterra.

Más información: La Finalissima corre el riesgo de ser cancelada: Argentina no acepta jugar en Madrid y se 'pide' el Monumental

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La Finalissima que enfrenta el próximo 27 de marzo a Argentina y España sigue sin sede confirmada.

Lo que parecía un problema resuelto se ha convertido en uno de los conflictos diplomáticos más tensos del fútbol internacional en los últimos tiempos, con la UEFA y la CONMEBOL a la carrera contra el reloj para encontrar un escenario que satisfaga a ambas confederaciones.

Este sábado se celebrará una nueva reunión entre las partes, y la decisión, esta vez sí, parece inminente.

El origen del lío hay que buscarlo en Oriente Medio. El estadio Lusail de Catar, donde Argentina se coronó campeona del mundo en 2022 y que iba a acoger el duelo entre los vigentes campeones de América y Europa, quedó descartado por el agravamiento del conflicto bélico entre EEUU, Israel e Irán.

Ante esa situación de emergencia, la UEFA -que tiene los derechos organizativos de esta edición- avanzó por su cuenta y llegó a un acuerdo para llevar el partido al Santiago Bernabéu. El problema: no consultó previamente ni a la CONMEBOL ni a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).

La reacción desde Buenos Aires fue inmediata y contundente. Claudio Tapia, presidente de la AFA, consideró que disputar el encuentro en la casa del Real Madrid equivaldría a otorgar localía a España, algo que definió como "inadmisible" para un duelo de carácter neutral.

En respuesta, Alejandro Domínguez, presidente de la CONMEBOL, viajó expresamente a Argentina para respaldar la postura de Tapia y presentar un frente unido ante la UEFA.

Imagen promocional de la Finalissima con Messi y Lamine Yamal

Imagen promocional de la Finalissima con Messi y Lamine Yamal

Aunque en un primer momento Tapia agitó la posibilidad de que el partido se jugara en el estadio Monumental de River Plate, sus propias palabras revelaban el trasfondo de esa propuesta: "Nos vamos a poner a trabajar porque España quiere que la Finalissima se juegue en España y yo quiero que se juegue en el Monumental", declaró el dirigente argentino.

Un ultimátum negociador que en cualquier caso resulta inviable, ya que el estadio porteño acogerá el 27 de marzo un concierto de AC/DC.

El giro definitivo llegó este viernes, cuando AFA y CONMEBOL aceptaron trasladar el partido a Europa, pero bajo una condición innegociable: que no sea en suelo español.

Portugal, Italia o Inglaterra

Las opciones presentadas a la UEFA son tres. Portugal emerge como la alternativa mejor valorada por razones logísticas. Italia, con estadios como el Olímpico de Roma, también tiene un valor simbólico. E Inglaterra también está sobre la mesa, aunque se descarta Wembley, que ya tiene comprometido un amistoso entre los locales y Uruguay.

Otras opciones previas han ido cayendo por el camino. Miami se descartó porque el Hard Rock Stadium albergará el Miami Open de tenis en esas fechas.

La situación obliga a moverse rápido: Rafael Louzán, presidente de la RFEF, advirtió que "el tiempo se nos echa encima" y que los dos compromisos de marzo son "muy importantes en la preparación para el Mundial".

Si no se alcanza un acuerdo, la Finalissima podría quedar directamente sin celebrarse, lo que forzaría a España y a Argentina a reorganizar desde cero sus calendarios internacionales de cara al Mundial 2026.