Jude Bellingham, junto a sus padres Mark y Denise

Jude Bellingham, junto a sus padres Mark y Denise Redes sociales

Fútbol

La madre de Bellingham, sobre su infancia: "A mi hijo no le gustaba el fútbol de niño. Le dabas un balón y lo tiraba"

Denise Bellingham reside en Madrid junto a Jude desde que aterrizó en el Real Madrid en verano de 2023 por 103 millones de euros.

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Jude Bellingham no siempre soñó con vestir de blanco. Mientras el centrocampista inglés se recupera de la lesión muscular que le aparta de los terrenos de juego durante todo febrero, han resurgido unas declaraciones de su entorno familiar que retratan una infancia insospechada.

Su madre, Denise Bellingham, la mujer que dejó Inglaterra para acompañar a su hijo primero a Dortmund y después a Madrid, relató en el pasado cómo el pequeño Jude rechazaba cualquier contacto con el balón: "A mi hijo no le gustaba el fútbol de niño. Le dabas un balón y lo tiraba".

Las palabras de Denise coinciden con lo que el propio Bellingham confesó en una entrevista concedida a L'Équipe en octubre de 2023, tras recibir el Trofeo Kopa al mejor jugador sub-21 en la gala del Balón de Oro de París. "Al principio no me gustaba para nada el fútbol. Es una locura decir hoy que si alguien me quitara esto me volvería loco", reconocía con una sinceridad desarmante.

Bellingham describió cómo su padre, Mark, le llevaba a entrenar sin presión alguna: "Cuando era un niño iba a los entrenamientos y me dedicaba a coger la hierba, las flores, hacía collares con las margaritas para dárselos a mi madre, que estaba fuera del campo viéndome".

Mark, expolicía reconvertido en representante de sus hijos, nunca le forzó. "Mi padre me decía: si quieres jugar al pilla-pilla, juega o vete a coger flores. Mis padres nunca me obligaron a nada mientras me portara bien y ayudara a los demás", recordaba Jude.

Bellingham, junto a su madre, Denise, y su padre, Mark, tras ganar el Golden Boy

Bellingham, junto a su madre, Denise, y su padre, Mark, tras ganar el Golden Boy Golden Boy Awards

En otra entrevista junto a su madre durante su etapa en el Borussia Dortmund, el inglés fue aún más gráfico: cualquier pelota que se le acercaba, la cogía con las manos y la devolvía sin querer saber nada.

Lo que transformó al niño de las margaritas en estrella del fútbol europeo fue el deseo de ganar. "Mi amor por el fútbol viene de la competición. Siempre he sido muy competitivo, incluso cuando jugaba al pilla-pilla", explicó en L'Équipe.

Esa llama traía también un lado menos amable: "Cuando perdía me enfadaba muchísimo. Me negaba a darle la mano al contrario. Aprendí que debes ser respetuoso, pero es sobre todo la competición lo que me ha hecho amar este deporte".

Denise reside en Madrid junto a Jude desde que aterrizó en el Real Madrid en verano de 2023 por 103 millones de euros. La madre fue testigo de la noche más gloriosa de su hijo: la final de la Champions en Wembley frente al Dortmund. "He aguantado sin llorar hasta que he visto la cara de mi madre y mi padre", confesó ante las cámaras de TNT Sports aquella noche de mayo de 2024.

Ahora, con 22 años y una lesión en el semitendinoso que le deja fuera todo el mes, Bellingham observa desde la distancia cómo sus compañeros se conjuran para el tramo decisivo.

Estuvo presente en la cena de plantilla organizada este martes en la calle José Abascal y sigue siendo pieza capital del vestuario de Arbeloa. El niño que tiraba los balones hoy no concibe la vida sin ellos.