Joe Gorman, exdirectivo del Exeter City.

Joe Gorman, exdirectivo del Exeter City. EXETER CITY

Fútbol

Joe Gorman, exdirectivo de un club de fútbol, sobre su rentabilidad: "Perdemos casi 2 millones de euros al año"

El que fuera CEO del conjunto británico señaló lo complicado de equilibrar las cuentas en aquellos equipos que no son grandes superpotencias.

Más información: Mireia Belmonte (35), nadadora, sobre su rutina: "Dedico alrededor de 30 horas a la semana solo a la piscina"

A. M.
Publicada

"Perdemos aproximadamente un millón y medio de libras al año a nivel operativo… así que miramos cuándo nos quedamos sin caja, cuál es nuestra fecha límite, y a partir de ahí creamos nuestra pista de caja." Es la manera en la que Joe Gorman, exCEO del Exeter City, resume la crudeza de gestionar un club modesto de League One propiedad de sus aficionados

Lo hace en la charla "What Happens When the Fans Own a Football Club?", donde revela que el día a día es un ejercicio de contabilidad de supervivencia.

Gorman recuerda que la economía del Exeter empieza en las cuotas de sus hinchas. "Somos un club en manos de los aficionados. Tenemos 4.700 socios del trust, o aficionados-propietarios… pagan un mínimo de 24 libras al año, eso genera unas 100.000 libras al año".

"Básicamente entra en nuestra línea de ingresos y en nuestra base de costes", explica. Con ese punto de partida, cada libra cuenta y cada decisión presupuestaria tiene un impacto directo tanto en el césped como en el futuro del club.

Uno de los rasgos distintivos del Exeter es cómo ha utilizado ese apoyo para construir patrimonio propio, algo poco habitual en entidades de su tamaño. "El año pasado compramos la propiedad completa de nuestra ciudad deportiva y se financió con un préstamo entre el club y el trust de aficionados… también compramos parte de nuestro estadio, que fue otro préstamo del trust al club".

Durante años, admite, el club vivió con una prudencia casi paralizante. "Éramos muy adversos al riesgo, lo que hizo que se acumularan reservas de caja increíbles, pero estábamos sentados sobre bastante dinero en el banco sin una verdadera gestión de tesorería. Ni siquiera cosas básicas como tipos de interés, bonos o cuentas de ahorro se estaban aprovechando."

El giro llega cuando deciden abandonar el miedo a invertir. "Antes no nos habríamos gastado 20.000 libras para ganar 50.000. En cambio ahora, siempre he tenido una mentalidad de crecimiento, invertir para recuperar el dinero. Quizá tenemos que empezar a mirar financiación de activos y cosas de ese tipo", resume.

La importancia de la gestión

En ese contexto, el conflicto permanente es decidir dónde va cada libra: si al césped o a la estructura. Gorman lo ilustra con una comparación muy visual: "¿Por qué gastar 200-250.000 libras en paneles LED cuando podría simplemente… ir y fichar a un delantero?… Tenemos que demostrar el caso de negocio: 250.000 libras, esto es lo que vamos a generar, así es como hace crecer al club".

La desventaja estructural respecto al resto de la liga es evidente. "Tenemos el tercer presupuesto más bajo de League One. Este año estamos en tres millones y medio y probablemente el 45% de nuestra base de costes es el presupuesto de plantilla", apunta.

Y aun así, la inflación salarial no perdona: "Si comparas, el presupuesto salarial medio de la liga el año pasado rondaba los cuatro millones. Este año es 6,2… si quitas a los clubes grandes se queda en cinco y medio. Así que la inflación salarial está subiendo igualmente". Con menos recursos y costes al alza, el margen de error se reduce al mínimo.

La única forma de cuadrar el círculo pasa por tratar fichajes y cantera como auténticas inversiones financieras. Gorman cita el caso de un jugador: "Fichamos a Millie Alli el 30 de enero de 2024 por una cantidad de cinco cifras. Lo vendimos el 30 de enero de 2025 por bastante más de siete cifras… no hay un retorno de la inversión mucho mejor que ese".

La paradoja es que incluso ese éxito deportivo-financiero genera nuevos problemas de caja. Con ventas aplazadas como la de Jay Stansfield, el Exeter se topa con el fisco: "Vamos a registrar ese beneficio este año, así que ahora tengo que pagar el impuesto de sociedades".

"Tengo una factura de impuesto de sociedades que es mayor que el dinero que me está entrando… no tengo un propietario al que acudir y decirle '¿puedes adelantarnos el dinero para invertir en infraestructuras?'".

"Hablamos de sostenibilidad en el fútbol todo el tiempo. Y sin embargo hablamos de sostenibilidad en un contexto en el que se pierde dinero… eso simplemente no es sostenible", concluyó.