Varios aficionados en el Santiago Bernabéu silban al equipo en el partido ante el Levante.

Varios aficionados en el Santiago Bernabéu silban al equipo en el partido ante el Levante. REUTERS

Fútbol

El Bernabéu afina su punto de mira: el juicio público a Vinicius y el indulto a los canteranos y a Kylian Mbappé

Los aficionados blancos convirtieron el partido contra el Levante en un auténtico ajuste de cuentas y señalaron con especial insistencia al brasileño.

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El Santiago Bernabéu tiene muy claras las ideas. El público madridista convirtió el partido ante el Levante en un auténtico juicio público en el que señaló abiertamente a los jugadores y, especialmente, se ensañó con Vinicius, Bellingham y Fede Valverde.

Hacía mucho tiempo que no se vivía un ambiente tan hostil con los locales en el templo madridista, pero lo sucedido en la última jornada de La Liga volvió a romper los medidores de decibelios como antaño.

Cansado de la situación, el aficionado blanco explotó y mostró su malestar sin filtros entre silbidos, gritos y pañuelos blancos. De principio a fin, pero no de forma indiscriminada. Algunos se salvaron. Mbappé, a quien deportivamente no se le puede poner ni un pero, y los jóvenes valores de la casa como Gonzalo o Asencio. El Bernabéu tiene muy claro su criterio y hacia dónde tiene que mirar.

Desde el calentamiento

La debacle en Albacete hacía presagiar un día complicado para muchos en el regreso a Santiago Bernabéu. Era el primer partido en casa del Real Madrid desde la salida de Xabi Alonso, y el público sobrepasó las expectativas con un comportamiento contundente.

Los aficionados sacaron las uñas ya desde el calentamiento. Nada más salir al terreno de juego para realizar los primeros ejercicios, los jugadores del Real Madrid recibieron la primera pitada de la tarde.

Para entonces las gradas todavía estaban semivacías y el nivel de la bronca fue relativamente bajo, tan sólo un aperitivo de lo que estaba por llegar más adelante. Quedaba muchísimo público por entrar, pero aquello era la primera advertencia.

Con las gradas más pobladas, los silbidos se dejaron notar mucho más en el momento en el que los futbolistas se retiraron de vuelta a los vestuarios tras terminar el calentamiento.

El Bernabéu estalla

El inicio del encuentro se acercaba, el Bernabéu se llenaba y llegaba el ritual de recitar las alineaciones por la megafonía. Uno de los puntos calientes del día en el que los aficionados dispararon con precisión milimétrica.

Tres claros señalados, Vinicius, Bellingham y Fede Valverde. Cuando sonaron sus nombres por los altavoces los silbidos se apoderaron del Santiago Bernabéu, con especial incidencia si cabe en el caso del brasileño.

Se pudo ver incluso en el túnel de vestuarios al propio Vinicius afectado por esta situación, sentado en las escaleras, cabizbajo, y siendo consolado por compañeros como Mbappé.

La situación no mejoró para ninguno de ellos tres en el momento en el que comenzó el partido. Lejos de calmar sus ánimos y bajar la intensidad del cabreo, el Bernabéu no pasó ni una.

Cada vez que el balón llegaba a Vinicius, Bellingham o Fede Valverde, los silbidos invadían una atmósfera que se tornaba en algo irrespirable para los jugadores del Real Madrid.

Ellos tres han sido señalados como algunos de los grandes artífices de la ruptura del vestuario con Xabi Alonso, y el aficionado madridista quiso dejar claro que no comulga con esos comportamientos en los que lo individual está por encima de lo colectivo.

Mala imagen

Por si todo ello fuera poco, la imagen del equipo en la primera parte volvió a dejar muchísimo que desear. El Real Madrid apenas le hizo cosquillas al Levante, que pelea por mantener la categoría, y hasta los valencianos gozaron de algún acercamiento peligroso.

Se esperaba que, tras la derrota en la Copa del Rey ante el Albacete, los jugadores salieran a morder y poco menos que arrasaran a un rival inferior, pero nada de eso se adivinó en los primeros 45 minutos.

Vinicius, durante el Real Madrid - Levante

Vinicius, durante el Real Madrid - Levante EFE

Eso hizo aumentar el cabreo del público, que despidió al equipo en el tiempo de descanso con una señora bronca y hasta pañuelos en las gradas.

Los elegidos

No todo fue señalar y abroncar por parte del público del Santiago Bernabéu. El aficionado madridista supo diferenciar y salvó de la quema a varios protagonistas durante el duelo ante el Levante.

Uno de ellos fue Kylian Mbappé. El francés sigue siendo el auténtico faro del equipo y volvió a tirar del carro para encarrilar la victoria. Fue objeto de penalti en la segunda mitad y abrió el marcador desde los once metros. En medio de una temporada excelsa en lo personal, el Bernabéu no podía tener ningún reproche hacia la gran estrella.

Tampoco para los canteranos. El público del Real Madrid quiso aprovechar la ocasión para mostrar un apoyo incondicional para la gente de la casa. Jugadores como Asencio o Gonzalo, ambos titulares, recibieron el cariño de la afición.

Mbappé, Güler y Asencio celebran uno de los goles contra el Levante

Mbappé, Güler y Asencio celebran uno de los goles contra el Levante EFE

El nombre del delantero fue coreado en alguna ocasión por la grada del Bernabéu, mientras que Asencio se convirtió en protagonista al anotar el segundo gol que le dio la tranquilidad definitiva al Real Madrid.

Los pitos acompañaron hasta el final sobre todo a Vinicius, que se apresuró a marcharse del terreno de juego una vez el colegiado señaló el final del partido.

El Bernabéu puso fecha y hora al juicio público. Señaló a sus culpables y exoneró a sus inocentes. Un plebiscito que hacía mucho tiempo que no se veía en el templo madridista.