Lewandowski, en un restaurante

Lewandowski, en un restaurante Redes sociales

Fútbol

Lewandowski, futbolista, sobre cómo se mantiene en forma con 37 años: "Desayunaba cereales con leche y me sentía flojo"

El veterano delantero del Barça sustenta su rendimiento deportiva en una medida alimentación que supervisa su mujer, que es nutricionista.

Más información: Pedri, sobre cómo se cuida con la alimentación: "Hago 2 comidas y en ayuno solo tomo agua"

Publicada

A los 37 años, con el debate abierto sobre si el Barcelona debe seguir construyendo alrededor de él o acelerar el relevo, Robert Lewandowski se mantiene como uno de los grandes ejemplos de longevidad en la élite.

Detrás no hay solo talento ni gimnasio: hay una forma de comer pulida al milímetro junto a su mujer, la ex karateca y nutricionista Anna Lewandowska, que se ha ido conociendo a través de entrevistas y reportajes en Polonia.

En una conversación sobre su rutina alimentaria, el delantero explicó el origen de su cambio de hábito matutino. Durante años tiró del desayuno más típico: bol de cereales con leche. La sensación posterior en los entrenamientos acabó siendo un aviso.

"Desayunaba cereales con leche y me sentía flojo antes de entrenar", reconocía al explicar por qué decidió revisar desde cero cómo arrancaba el día.

En ese mismo contexto detallaba el giro que dio a su relación con los lácteos y con el gluten. Contaba que había sustituido la leche de vaca por bebidas vegetales -de almendra, coco o arroz- y que había eliminado también la de soja y el trigo para notar el estómago más ligero y las digestiones menos pesadas.

Robert Lewandowski, con el FC Barcelona

Robert Lewandowski, con el FC Barcelona Reuters

No se presenta como intolerante, pero sí como alguien que presta mucha atención a cómo responde el cuerpo a cada alimento.

También asumía que su debilidad por lo dulce había tenido que adaptarse al nuevo plan. En esa entrevista explicaba: "Me gusta mucho el dulce y antes comía chocolate con leche, ahora mi mujer me da un trozo de chocolate negro cien por cien".

El cambio resume bien la filosofía que han construido como pareja: no se trata de prohibir el placer, sino de reformularlo con productos más puros, menos azucarados y mejor encajados en una dieta de alto rendimiento.

Otra pieza clave de su forma de comer es la llamada "dieta invertida". El polaco, como ha explicado en el pasado, empieza la comida por lo que muchos dejarían para el final: un postre a base de cacao o fruta; continúa con el plato principal, normalmente arroz acompañado de carne o pescado; y termina con algo más ligero como una sopa o una ensalada.

La idea es gestionar mejor la curva de glucosa y evitar picos bruscos que lastren el rendimiento posterior.

En días de partido, hay más detalle: desayunos basados en atún como fuente de proteína magra, cargas de hidratos la noche anterior con preparaciones tipo arroz con leche para llenar los depósitos de glucógeno y cenas posteriores al encuentro centradas en verduras y aguacate para facilitar la recuperación.

Todo ello, bajo la misma premisa: evitar gluten y lácteos, priorizar productos frescos y ajustar las raciones al esfuerzo previsto.

En el contexto actual, con parte de la afición dudando de si sigue teniendo la chispa de sus años en el Bayern y con el calendario exprimiendo a los veteranos, la dieta de Lewandowski se ha convertido casi en argumento defensivo.

La prueba de que, al menos desde el punto de vista del cuidado del cuerpo, hace todo lo posible por seguir compitiendo al máximo nivel. Cada detalle está pensado para alargar, un poco más, la carrera de uno de los grandes goleadores de su generación.