Silvio Berlusconi, con varios de los títulos conquistados en el AC Milan.

Silvio Berlusconi, con varios de los títulos conquistados en el AC Milan. AC MILAN

Fútbol INTERNACIONAL

Silvio Berlusconi, el artífice del mejor AC Milan de la historia que cambió el fútbol para siempre

El exprimer ministro italiano consiguió convertir al conjunto rossonero en un equipo dominador en diferentes épocas. 

12 junio, 2023 14:45

Hacía ya seis años que había vendido el AC Milan, el club de su vida, pero Silvio Berlusconi seguirá ligado para siempre a la historia del conjunto rossonero. El expresidente falleció este lunes 12 de junio a los 86 años dejando tras de sí un legado tan polémico como exitoso en lo que se refiere a la gestión del club de San Siro.

Berlusconi convirtió al AC Milan seguramente en el mejor club del mundo a finales de los años 80 y principios de los 90. Dio en la clave con sus entrenadores, fichó grandes estrellas que marcaron una época en el fútbol y construyó un equipo moderno y reconocible que levantó pasiones en todo el planeta.

Los números son indiscutibles. En los 31 años que estuvo al frente del conjunto italiano, el exprimer ministro dejó un balance de 29 títulos nacionales y continentales, con sus 5 Copas de Europa como máximo exponente, la última de ellas en 2007. Su época final como mandatario, es cierto, no fue la más brillante, y el AC Milan fue perdiendo toda aquella hegemonía en el continente de la que otrora gozó. 

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Sin duda, Berlusconi revolucionó la historia del AC Milan, la del fútbol italiano y también la del balompié mundial. Algunos de sus equipos son todavía recordados hoy en día. Silvio hizo posible aquellas épocas gloriosas bajo las batutas de Capello, Sacchi o Ancelotti, y también fue el culpable de que vistieran de rojo y negro hombres como Van Basten, Gullit, Rijkaard, Kaká o Seedorf. Se marchó, eso sí, vendiendo el club para salvar la gran deuda que había acumulado durante tanto tiempo. 

El Milan de Sacchi

Uno de los mayores aciertos que tuvo Silvio Berlusconi al frente del AC Milan fue la contratación de Arrigo Sacchi como entrenador. Le echó el lazo cuando el técnico dirigía al Parma y no paró hasta hacerse con sus servicios. Era su primera gran apuesta para el banquillo, pero pocos se esperaban la trascendencia que iba a tener para el conjunto rossonero y para el fútbol en general.

En un Calcio que se asociaba a un fútbol feo y ramplón, aquel Milan rompió con todos los moldes y quedó para los anales de la historia como un conjunto transgresor. Sacchi dio con la tecla desde el primer momento e impuso una idea revolucionaria. Su modelo de juego atrevido, con un fútbol divertido de ver, una presión alta y una pasión desbocada por el ataque, maravilló al mundo y comenzó a conquistar títulos. 

Gullit, Van Basten y Rijkaard.

Gullit, Van Basten y Rijkaard. EFE

Berlusconi confeccionó una plantilla con hombres diferenciales como Gullit, Rijkaard o Marco Van Basten, auténticos emblemas que se mezclaron a la perfección con jóvenes como Maldini, Tassotti o Costacurta. El resultado fue un equipo de ensueño que ganó bajo el mandato de Sacchi una Liga, dos Copas de Europa, dos Supercopas de Europa, dos Intercontinentales y una Supercopa de Italia. 

Aquella primera Champions, la de 1989, mostró al planeta cosas nunca antes vistas. El AC Milan doblegó al Real Madrid de la Quinta del Buitre y después, en la final, vapuleó sin piedad al Steaua de Bucarest. Una manera impresionante de ganar el título más prestigioso que levantó alabanzas por todos los lugares. 

La llegada de Capello

A aquella época gloriosa le sucedió otra tanto o más exitosa. Berlusconi tuvo que cambiar el rumbo en el banquillo por la marcha de Sacchi a la Selección italiana y apostó por Fabio Capello, otro entrenador italiano que estuvo en el cargo durante cinco años. 

Capello cogió un equipo en pleno auge, con una dinámica ganadora y con estrellas consolidadas. Seguramente Silvio le pidió que mantuviera el nivel, pero se puede decir que su nuevo entrenador incluso lo subió. Quizás aquel nuevo equipo no fuera tan espectacular en cuanto a juego, efectivamente debía tener el carácter de su nuevo técnico, pero desde luego que a nivel de títulos la experiencia de Fabio Capello fue incontestable. 

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Llegó en 1991 y hasta su marcha en 1996 se alzó con cuatro Ligas, una Copa de Europa, una Supercopa de Europa y tres Supercopas de Italia. En este viaje, se marcharon del equipo las grandes estrellas como Gullit, Van Basten o Rijkaard, pero otros se quedaron como Maldini, Tassotti o Costacurta. Marcel Desailly, fue uno de los grandes fichajes de entonces. 

Con la marcha de Capello en 1996 se cerró casi una década dorada para la historia del AC Milan y comenzó una larga travesía por el desierto. Como si hubiera perdido su identidad, el equipo rossonero pasó varios años sin títulos mientras que Berlusconi trataba sin éxito de enderezar el rumbo con constantes cambios en el banquillo. Tan solo el Scudetto de 1999 arrojó algo de luz antes del nuevo milenio.

Ancelotti, el otro acierto

Tradicionalmente, el AC Milan siempre ha sido un equipo que ha apostado por entrenadores italianos. Sucede en la actualidad con Stefano Pioli y sucedió con la llegada de los años 2000 y la contratación de Carlo Ancelotti. Aquella fue una de las mejores decisiones que tomó Berlusconi al frente del equipo de San Siro porque volvió la abundancia. 

Carletto llegó en 2001 a un Milan hundido con la complicada tarea de levantar al equipo y volver a convertirlo en un club ganador. Asumió el reto, se puso manos a la obra y devolvió con creces la confianza que habían depositado en él. Un tal Andrea Pirlo también desembarcó por entonces en el lado rossonero de San Siro y se iba a convertir en uno de los emblemas de la historia reciente de la entidad. Gattuso, Rui Costa o Filippo Inzaghi eran alguno de los nombres de aquel Milan que por entonces ni siquiera jugaba Champions.

Carlo Ancelotti, con Berlusconi.

Carlo Ancelotti, con Berlusconi. EFE

Ancelotti guio a su equipo hacia la gloria. Venció a la Juventus en la final de la Champions de 2003 con Shevchenko, Pirlo, Seedorf, Maldini, Nesta, Dida y compañía en el equipo titular, y también se proclamó campeón de Europa en 2007 con Kaká, otro de los grandes aciertos de Berlusconi, ya vistiendo de rojo y negro.

Aparte de aquellas dos Copas de Europa, Ancelotti ganó un Mundial de Clubes, dos Supercopas de Europa, una Liga, una Copa de Italia y otra Supercopa de Italia. Es decir, otra época boyante para un club que venía de vivir varios años de una profunda depresión de títulos. 

El ocaso

Seguramente aquella fue la última vez que el AC Milan se sintió realmente dominador en el fútbol europeo. Desde la década siguiente, es decir desde 2010 en adelante, los títulos conseguidos por el equipo rossonero se cuentan con los dedos de una mano tanto en Italia como a nivel continental.

Berlusconi no paró de buscar la tecla adecuada que tocar para revivir aciertos tan grandes como los del pasado, pero jamás consiguió encontrar la fórmula. El Milan se sumió en la mediocridad, perdió poderío a nivel nacional y europeo y pasó a ser casi un equipo vulgar durante muchos de los últimos años del mandato de Silvio Berlusconi. 

Brahim Díaz, con el AC Milan en las semifinales de la Champions League 2022/2023

Brahim Díaz, con el AC Milan en las semifinales de la Champions League 2022/2023 Reuters

Al conocer la muerte del exprimer ministro italiano, el AC Milan se ha vestido de luto y ha recordado al que fue su presidente y dueño durante 31 años. "Profundamente apenado, el AC Milan lamenta el fallecimiento del inolvidable Silvio Berlusconi y desea llegar a la familia, socios y amigos más queridos para compartir nuestras condolencias.
Gracias, Sr. Presidente. Siempre con nosotros", comunicó la entidad.