Diez muertos de entre 14 y 17 años por un incendio en la ciudad deportiva del Flamengo

Diez muertos de entre 14 y 17 años por un incendio en la ciudad deportiva del Flamengo

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Las autoridades identifican a todas las víctimas de la tragedia del Flamengo

Los diez fallecidos tenían entre 14 y 16 años. El último en fallecer ha sido Jonathan Cruz Ventura, que continúaba grave hasta este domingo.

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Los peritos del Instituto Médico Legal de Río de Janeiro lograron identificar este domingo los restos de los dos fallecidos en el incendio en un alojamiento del Flamengo cuya identidad aún se desconocía.

El propio club informó de que los restos son de Jorge Eduardo dos Santos Pereira Dias y Samuel Thomas de Souza Rosa, que sólo pudieron ser diferenciados por los especialistas mediante exámenes forenses en los que fue comparado el tamaño de sus estructuras óseas.

La identificación de los fallecidos, que fueron trasladados al Instituto Médico Legal el mismo viernes, poco después de sofocado el incendio en el que murieron diez jugadores de la cantera del club, se dificultó por el alto grado de carbonización de los restos, que ardieron a una altísima temperatura.

Tres heridos

Todos los fallecidos tenían entre 14 y 16 años y jugaban en las divisiones inferiores del Flamengo, el club más popular de Brasil. El desastre dejó también tres heridos que siguen hospitalizados.

Uno de ellos, Jhonatan Cruz Ventura, de 15 años, continuaba este domingo en estado grave, mientras que los otros dos podrían recibir el alta en los próximos días, según los médicos que les atienden.

El incendio se desató la madrugada del pasado viernes en uno de los alojamientos del Ninho do Urubu, un moderno centro de entrenamiento que el club posee en Río de Janeiro.

Según los bomberos, la causa habría sido un cortocircuito en un aparato de aire acondicionado, aunque la sospecha sólo se confirmará una vez que concluya la investigación.

El Flamengo informó sobre la identificación estas dos víctimas unas horas después de que fueron sepultados los restos de Christian Esmerio, un prometedor portero fallecido también en el incendio.

Esmerio tenía 15 años, ya había sido convocado para las selecciones juveniles de Brasil y a su funeral asistieron cientos de personas, muchas arropadas con las banderas del Flamengo, cuyo himno fue cantado cuando el ataúd era depositado en el cementerio de Irajá, un empobrecido barrio de la zona norte de Río de Janeiro.

[Más información: Tragedia en el Flamengo: las instalaciones eran peores que un reformatorio]