Yerry Mina, en un partido con el Palmeiras.

Yerry Mina, en un partido con el Palmeiras. EFE

Fútbol

Así es Yerry Mina, el Piqué colombiano llamado a recolocar la defensa del Barça

El central del Palmeiras llegará para reforzar una línea necesitada de cambios. Su altura (1,95m) le convierte en un peligro a balón parado pero no le quita ser fiable con el balón. De los actuales defensas culés, al que más se parece es al catalán.

"Benvingut Yerry Mina al Barcelona", escribía Faustino Asprilla en su Twitter este jueves. Ya fuera un desliz, un deseo o una equivocación, es una realidad que el exfutbolista colombiano es uno de los que mejor sabe lo que se cuece en el fútbol de su país, por lo que no sería extraño que tuviera ya información privilegiada.

Sirva este descuuido de Asprilla, que también vale para entender el peligro que pueden tener las redes sociales o también el protagonismo del que quieren gozar exfutbolistas sin el foco mediático cada día, para presentar a Yerry Mina (Guachené, Colombia, 1994), el defensa que fichará el Barcelona, aún con la duda de si se incorporará en este mercado de invierno o se esperará a verano.

Mina, actualmente en el Palmeiras brasileño (equipo en el que también jugó Asprilla) e internacional con Colombia, es uno de esos jugadores en clara progresión que además enlaza el cada vez más unido fútbol latinoamericano con el europeo. Ya no hay las barreras que había antaño y es mucho más fácil fijarse en jugadores, así como contratarlos. Este joven defensor, de 23 años, es un deseo continuado del Barcelona, que necesita un nuevo aire en su línea defensiva, la peor en este arranque de temporada así como en el pasado curso.

Yerry Mina.

Yerry Mina.

"Me quiero ir ya", declaró Yerry Mina este mismo viernes según desveló el periódico brasileño Globoesporte. El colombiano no quiere esperar un minuto más y desea ya dar el salto más importante que un futbolista sudamericano puede dar en su carrera, ya que el cambio de fútbol, el tipo, el ritmo y la forma en la que se juega, es radical. Pero Mina es de esos centrales con porte de seguridad, de fiabilidad para una defensa algo peor de lo que las estadísticas actuales muestran.

El Barcelona es el equipo que menos goles ha encajado en las primeras 17 jornadas de Liga (solo siete, uno menos que el Atlético) y fue también el menos goleado en la primera fase de la Champions: solo recibió un gol, por parte del Olympiacos, en seis encuentros. Esto, sin contextualizar los datos, nos llevaría a pensar que el Barça tiene la mejor defensa del mundo, pero lejos está la realidad de esa afirmación. Para conseguir esta fiabilidad ha sido clave Ter Stegen, el mejor jugador culé del curso junto a Messi.

La defensa, si bien está mejor que otros años, sigue renqueante por la descompensación de una gestión algo ocultada por ahora por el gran momento del portero alemán. Sus cuatro centrales viven diferentes momentos. Mascherano está descartado y no juega desde noviembre, Vermaelen, por lesiones de sus compañeros, ha irrumpido por ahora con éxito aunque todavía es pronto para juzgar su trayectoria, Umtiti, que había sido el mejor hasta ahora, lleva lesionado un mes, y Gerard Piqué mantiene la titularidad, aunque se le empieza ya a notar el cansancio de tantos años al máximo nivel.

Yerry Mina.

Yerry Mina. REUTERS

Es por ello que la incorporación de un defensa central en el Barcelona es prioritario y ante el intento frustrado por Iñigo Martínez, deseo de Valverde, en verano, Yerry Mina es una gran y barata opción (unos 12 millones de euros a falta de que el Palmeiras acepte esta cantidad) y además no tiene problemas de plazas extracomunitarias, ya que en el Barça solo ahora Paulinho lo es, por lo que quedarían dos huecos para él y Coutinho.

Sin que podamos hablar ya de uno de los mejores centrales del mundo (no lo es), Yerry Mina es uno de los mejores futbolistas que ha dado el fútbol colombiano en la última década, un central alto, fiable, peligroso en el balón parado y seguro con el balón en el pie. Es uno de esos defensas modernos que toca bien el esférico, no se complica a la hora de sacarlo jugado (tiene en ese sentido 'filosofía Barça') y está lejos, a pesar de su altura (1,95m), de ser uno de esos 'leñadores' que tanto caracterizaba al fútbol sudamericano.

Salvando las distancias, Mina es un Piqué versión colombiana por su envergadura (Piqué mide 1,94m) y su larga zancada, así como su situación en el campo. Al igual que el catalán, va bien al corte y suele estar bien situado, aunque como a Gerard le gusta jugar muy lejos de su portería, por lo que puede sufrir en los balones en largo. Piqué poco a poco lo fue corrigiendo, por lo que Mina tendrá buen maestro al lado para enseñarle.

Yerry Mina - Defensive Skills and Goals - Palmeiras - 2016

De sus tres compañeros de zaga (descartamos a Mascherano, con destino China), su similitud con el catalán le hace más un sustituto de él que un complementario, por lo que sería raro ver a los dos defensas más parecidos juntos. Mina sería un perfecto acompañante de Umtiti para equilibrar esa rocosidad del francés con la virtuosidad (entiéndase el calificativo para un defensa) del colombiano. Ambos tienen un físico portentoso, una ventaja para la posición en la que juegan.

Campeón en 2015 con el Santa Fe de Colombia de la Copa Sudamericana (lo que aquí sería la Europa League), en el fútbol de su continente es un jugador ya reconocido. También ganó el Brasileirao con el Palmeiras en 2016, ha sido nombrado mejor jugador joven de Sudamérica así como mejor defensor central de la liga en la que juega.

Ese fútbol ya se le queda pequeño, por lo que fichar por el Barcelona es también un fichaje de cambio de vida. En Europa está el fútbol 'real' y si se quiere triunfar hay que venir aquí. Un Barça que necesita más competencia en defensa es una buena opción de destino.