Garuba defiende una acción frente a Jhivvan Jackson.

Garuba defiende una acción frente a Jhivvan Jackson. EFE

Baloncesto

El Real Madrid reacciona en el último cuarto y evita la sorpresa del San Pablo para volver a ganar en la Liga Endesa

Los de Sergio Scariolo se repusieron de su mal partido en Belgrado y lograron su quinto triunfo consecutivo en el Movistar Arena.

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El Real Madrid sigue sin conocer la derrota en el Movistar Arena. Los blancos sellaron su quinto triunfo consecutivo, esta vez ante un San Pablo Burgos (90-80) que estuvo muy cerca de dar la campanada. [Narración y estadísticas del partido].

No fue un encuentro cómodo para los de Sergio Scariolo que volvieron a generar las mismas dudas que hace apenas unos días ante Estrella Roja en Euroliga. Sin fluidez en el juego y dejándose llevar ante un recién ascendido que se mantuvo con vida hasta los últimos instantes del cuarto cuarto.

Los burgaleses lograron mantener la igualada hasta el final del tercer parcial, pero no fueron capaces de culminar la sorpresa en unos últimos 10 minutos en los que el Real Madrid mejoró sus prestaciones en defensa.

Los vigentes campeones imprimieron una marcha más. Firmaron un parcial de 12-3 en seis minutos y consiguieron una renta que su rival no fue capaz de reducir. Tuvieron una opción desde el triple para ponerse a tres, fallaron, y el Real Madrid precintó la victoria desde el tiro libre.

Ahora, el Real Madrid vuelve a poner el foco en la Euroliga. Juegan el miércoles ante el Maccabi Tel-Aviv a domicilio, lo que está siendo su gran debe en este inicio de curso. Han perdido sus tres partidos lejos de Madrid y esperan cortar esa racha y volver a la buena dinámica en la máxima competición continental.

Sufrimiento

Decidió Scariolo que esta era una buena oportunidad para dar descanso a jugadores importantes y se quedaron en la banda vestidos de chándal Tavares, Lyles y Andrés Feliz. En consecuencia se abrió una puerta para que asomaran algunos de los menos habituales, como el italiano Gabriele Procida.

Suyos fueron 7 de los primeros 13 puntos de los de blanco, incluidos 5 de los 7 en el parcial de salida de 7-0. A esas alturas el equipo se sentía cómodo, pero pronto el bando burgalés empezaría a desvestirse de los complejos propios del recién ascendido en casa del campeón y a creer que podía hacer daño.

Gracias a Jhivvan Jackson, y luego por medio de Yannick Nzosa, fue capaz de mantener el tipo al desenlace del primer cuarto, sobreponiéndose incluso a siete puntos seguidos de un descansado David Krämer, ausente en el encuentro de Euroliga del pasado viernes en Belgrado contra el Estrella Roja (25-20, m.20).

Hezonja, durante el partido ante San Pablo Burgos.

Hezonja, durante el partido ante San Pablo Burgos. EFE

Sin embargo, plantar cara no era suficiente para los de Savignani, que espoleados por los cánticos de 'sí se puede' que entonaban sus aficionados en uno de los fondos, se fueron creciendo hasta el punto de ponerse por delante por primera vez con un triple de Leo Meindl y una canasta de Luke Fischer a falta de seis minutos para el intermedio.

No fue algo circunstancial, porque los visitantes lograron resistir en el pulso con unos buenos minutos de Silvio de Sousa y acabaron marchándose a los vestuarios con cinco puntos de renta favorable, todos ellos anotados sin respuesta en el último minuto y dieciocho segundos de la mitad inicial (41-46, m.30).

Máxima igualdad

En la vuelta al parqué no solo retomó el San Pablo Burgos donde lo había dejado, sino que además llegó a situarse ocho arriba merced a dos triples de Jermain Samuels. No permitió el Real Madrid que las esperanzas del rival volasen más alto y con un parcial de 11-3 volvió a ponerse por delante, lo que hacía intuir un contexto favorable de ahí en adelante para sus intereses.

Nada más lejos de la realidad. El oponente, que seguía empeñado en ocupar las portada de los periódicos del día siguiente, aguantó agarrado al enfrentamiento al llegar a la media hora, obligando a los hombres de Sergio Scariolo a un esfuerzo extra si querían evitar un disgusto (68-68, m.30).

Campazzo, durante el partido de Liga Endesa contra San Pablo Burgos.

Campazzo, durante el partido de Liga Endesa contra San Pablo Burgos. EFE

El cuarto decisivo empezó con ambos conjuntos atenazados por la presión, unos por no perder y otros por ganar. Así, solo se vieron ocho puntos en los primeros cuatro minutos. Seis de ellos fueron de los locales, lo que les insufló un poco de aire y aumentó los nervios de un San Pablo Burgos que un minuto y medio más tarde ya iba nueve por detrás después de dos canastas de Facundo Campazzo.

Ahí se diluyeron sus opciones de hazaña, pues el Real Madrid solo tuvo que agarrar con fuerza lo que ya tenía en su mano, aunque a falta de dos minutos su ventaja era solo de seis puntos, para poner otra piedra más en la fortaleza que es su cancha, el hogar en el que se siente abrigado y cómodo y por el que pasan muchas opciones de alcanzar los éxitos a final de temporada.

Real Madrid 90-80 San Pablo Burgos

Real Madrid: Maledon (7), Abalde (6), Procida (10), Hezonja (17), Bruno Fernando (4) -cinco inicial-, Campazzo (8), Deck (5), Llull (2), Almansa (6), Okeke (4), Krämer (11) y Garuba (10).

San Pablo Burgos: Jackson (14), Rubio (-), Meindl (3), Samuels (16), De Sousa (10), -cinco inicial-, Nzosa (7), Díez (2), Corbalán (6), Neto (9), Sergio García (-), Fischer (13).

Árbitros: Óscar Perea, Alberto Baena y Esperanza Mendoza. Eliminaron por cinco faltas personales a De Sousa (m.35) y a Meindl (m.38).

Incidencias: partido de la tercera jornada de la Liga Endesa disputado en el Movistar Arena de Madrid ante 6.473 espectadores.