Una de las escenas de la pelea, con las sillas volando.

Una de las escenas de la pelea, con las sillas volando. Televisiones

Baloncesto

Batalla campal en el Filipinas - Australia de baloncesto: puñetazos, patadas y sillazos

Hasta 13 jugadores terminaron descalificados tras la tremenda pelea que se generó en este encuentro de clasificación para el Mundial de 2019.

Hacía mucho tiempo que en el baloncesto no se veía una pelea tan descomunal como la que aconteció en el Filipinas - Australia de este lunes. El encuentro, correspondiente a las Ventanas FIBA de clasificación para el Mundial de China 2019, se vio eclipsado por la batalla campal que implicó a varios jugadores de ambas selecciones en pleno tercer cuarto.

Brutal pelea en el Filipinas - Australia de baloncesto

Todo empezó cuando un jugador filipino golpeó a otro australiano en plena internada en la zona. El contacto se repitió segundos después en forma de puñetazo, lo que llevó al australiano Daniel Kickert a tirar al suelo, con un codazo brutal, al rival que había agredido a su compañero. Fue entonces cuando la situación se desmadró hasta límites insospechados.

Poco importó que los árbitros intentasen poner paz nada más comenzar el tumulto. Sus intentos de separar a los jugadores de los dos equipos fueron en vano. Las carreras para golpear al contrario se sucedieron, con especial fijación por los puñetazos y las patadas voladoras. Andray Blatche, exNBA, y Thon Maker, de los Milwaukee Bucks, fueron algunos de los protagonistas 'ilustres' de la polémica.

La cosa no acabó ahí: además de las patadas, también volaron algunas sillas que se encontraban junto a la pista. Cuando todo parecía calmarse y muchos jugadores ya estaban en el centro de la cancha, la pelea se reinició con un protagonismo renovado de los sillazos. Tras unas escenas tan lamentables como las relatadas, los colegiados del encuentro decidieron descalificar a nueve filipinos y a cuatro australianos debido a lo sucedido.

Por si fuera poco, los 10 últimos minutos del partido ni siquiera se disputaron, porque Filipinas, que sólo contaba con tres jugadores disponibles tras la pelea, se quedó con menos de dos hombres en liza. Como las reglas dicen que no se puede seguir jugando de esta manera y la selección local perdía de manera abultada (el resultado final fue de 53-89), el combinado asiático optó por poner fin a la debacle cuanto antes. Eso sí, 'celebrando' lo ocurrido (el recuerdo del Grecia - Serbia amistoso de 2010 permanece vívido) con un selfie.

La pelea del Grecia - Serbia de 2010