Lucas Mondelo, técnico del Dynamo de Kursk y seleccionador español.

Lucas Mondelo, técnico del Dynamo de Kursk y seleccionador español.

Baloncesto

La Euroliga que sí hablará español: así es la Final Four de baloncesto femenino

Se celebra este fin de semana en Hungría y contará con tres técnicos españoles (Lucas Mondelo, Miguel Méndez y Roberto Íñiguez), además de varias jugadoras.

A falta de saber si en la Euroliga masculina, uno de los torneos deportivos anuales más importantes, habrá dos (Real Madrid y Baskonia), uno o ningún equipo español (los playoffs se disputan entre esta y la próxima semana), la categoría femenina ya tiene su Final Four lista para empezar. Y lo hace con mucho sabor español.

Tres de los cuatro entrenadores que se han clasificado para la Final Four de la Euroliga femenina, que se disputa del 20 al 22 de abril en Sopron (Hungría), son españoles. El actual campeón, Lucas Mondelo (Dynamo de Kursk), el gran favorito, Miguel Méndez (Ekaterimburgo) y el sorprendente anfitrión, Roberto Íñiguez (Sopron) pelearán con la nueva potencia turca (Yakin Dogu) por el cetro continental. Así son los aspirantes al título:

DYNAMO DE KURSK: Mondelo contra la historia

El actual campeón tiene en el banquillo al Rey Midas del baloncesto femenino mundial. Pocos, por no decir ningún entrenador del mundo, posee actualmente el currículum del seleccionador español. A nivel de clubes ha ganado todas las competiciones posibles en las que ha participado, ya sea en España, China o Rusia, mientras que en selecciones ya sabe lo que es ser campeón de Europa (dos veces) y plata olímpica y mundial (Estados Unidos sigue siendo intocable).

Lucas Mondelo, a la derecha, acompañado de sus ayudantes.

Lucas Mondelo, a la derecha, acompañado de sus ayudantes. REUTERS

En la presente temporada llega a la final a cuatro sin haber perdido un solo partido en la fase programada ni en los playoffs. Lucas Mondelo tiene en sus filas a la MVP del pasado año, McCoughtry, a la de esta temporada, Sonja Petrovic, y a su jugadora talismán, la eléctrica española Anna Cruz.

Pero en el baloncesto moderno (desde el año 2000) nadie ha conseguido hacer un ‘back to back’ (ganar dos títulos consecutivos) en la máxima competición continental. Si a eso le añadimos que en semifinales se enfrentará a un reforzadísimo Ekaterimburgo hace la gesta aún más complicada. Aún así si hay un entrenador capaz de hacer creer en el milagro a sus jugadoras ese es el seleccionador español.

EKATERIMBURGO: La doble ‘M’ tiene sed de títulos

Como los nubarrones antes de una tormenta se ve venir no sólo una Euroliga sino una era monopolizada por Ekaterimburgo. La mayor colección de estrellas del mundo (muy por encima de cualquier equipo WNBA) por fin tiene un buen entrenador y además habla español. Miguel Mendez, subcampeón en 2012 con Rivas, vuelve a una fase final a lo grande. Porque además ha formado una sociedad letal con Maya Moore.

Miguel Méndez da órdenes a las jugadoras del Ekaterimburgo.

Miguel Méndez da órdenes a las jugadoras del Ekaterimburgo.

La mejor jugadora del mundo. Lo más parecido a Michael Jordan en categoría femenina ya asusta en las filas del aspirante ruso. Además, la llegada del técnico gallego ha activado la mejor versión de Alba Torrens, la jugadora más estimulante del baloncesto europeo, capaz de cambiar el signo de un partido con sus acciones de dibujos animados. Con estas dos jugadoras cualquier equipo aspiraría a todo, pero otras razones para otorgarle el cartel de favoritas son Brittany Griner (2.04), Kristi Tolliver o Emma Messerman. Sólo la gestión de egos podría ser un impedimento para que este equipo impusiera su tiranía durante el próximo lustro.

SOPRON: Íñiguez sigue haciendo magia y juega en casa

Ha sido la gran sorpresa de la fase final. Llegó tras remontar una eliminatoria imposible ante sus ex del Fenerbahçe. Si alguien conocía al equipo turco ese era Roberto Íñiguez. El técnico vitoriano ya conquistó el título en 2012 con un Ros Casares de otra galaxia. Entonces se llegó a minusvalorar el trabajo realizado habida cuenta del ramillete de estrellas que tenía a su disposición (fue el único titulo europeo que ha logrado Maya Moore hasta el momento).

Roberto Íñiguez.

Roberto Íñiguez.

Pero Íñiguez se ha encargado de reivindicar su trabajo dirigiendo con éxito a todo tipo de equipos desde entonces. Seleccionador de Montenegro, lo mejor que se puede decir de él es que sus jugadoras son mejores al final de cada temporada. Este año llega con la española Ángela Salvadores como talento a pulir y con Jelena Milovanovic como jugadora clave. Aunque de la inspiración de la base Turner (ex Zaragoza) depende el ritmo de juego de un equipo con una defensa de otra época. Atención a la evolución de sus jóvenes y al ambiente que vivirá en su pabellón.

YAKIN DOGU: En manos de Wauters… y de Vandersloot

El nuevo rico del baloncesto turco puede ser el tapado de la fase final, aunque buena parte de sus opciones reales pueden pasar por el estado de forma de Ann Wauters. La longeva jugadora belga será la reina de la Euroliga tras esta edición. Nadie habrá disputado más fases finales que ella. Alcanzará 12 ediciones disputadas y al menos 4 títulos (sólo superada por la mítica Taurasi, con 6).

Ann Wauters, a la derecha, de rojo y amarillo.

Ann Wauters, a la derecha, de rojo y amarillo. REUTERS

Su experiencia será tan importante como la dirección de Courtney Vandersloot, jugadora capaz de anotar, pero más importante por su capacidad para generar. Por sus manos pasa el 80% del juego de un equipo bien construido que no adolece de ‘complementos’ de lujo como Sandrine Gruda, que, al igual que Wauters, vivirá su décimosegunda Final Four.

Ojo también a Kayla McBride y a su combinación con Elin Eldebrink, una de las gemelas suecas que puede dinamitar un partido. Con un juego interior rocoso y variado, están dirigidas por un técnico experto como el ex Fenerbahçe, Zafer Kalaycioglu. Si hubieran llevado la fase final a Estambúl probablemente aspirarían a todo. En Hungría tendrán que ratificar el carácter que han exhibido durante toda la temporada e ir paso a paso. Experiencia les sobra.