El Real Madrid visitó París con el objetivo de colocarse en lo más alto de la tabla de la Euroliga y se acabó yendo con las manos vacías y sufriendo su primera derrota europea en 2026 ante un Paris Basketball inspirado (98-92).
Le pasó factura al equipo de Scariolo su gran cantidad de pérdidas. Lo hicieron en situaciones muy evitables y permitieron correr a un cuadro parisino que se divirtió con un Nadir Hifi intratable.
Lyles, el mejor de los blancos, tiró del carro en los momentos más delicados del Real Madrid, pero su esfuerzo acabó en vano ante la poca consecución de grandes defensas y ataques exitosos consecutivos de los suyos.