La ventaja de dos goles cosechada por el PSG en la ida en París obliga al Aston Villa a un milagro europeo en Villa Park para llegar a sus primeras semifinales de la Copa De Europa en más de cuatro décadas.
Sin la presión de estar entre los cuatro primeros de la competición, como si la tiene el proyecto monumental del Paris Saint Germain, y con el convencimiento de que la temporada ya está siendo espectacular, ocurra lo que ocurra el martes, el Villa quiere dar una alegría a su gente, mayor incluso que cuando se ganó en este mismo campo al Bayern de Múnich en octubre, para unas históricas semifinales.
Unai Emery, experto en esta clase de situaciones, no estaría muy descontento con el 2-1 con el que se llegó al descuento en el Parque de los Príncipes, pero el tercero de los de Luis Enrique complica mucho el pase.