Celta y Valencia cerraron La Liga con un empate a dos goles en Balaídos en un duelo intrascendente, con protagonismo para muchos canteranos y de despedidas en ambos equipos.
El Valencia castigó en el inicio la debilidad defensiva del equipo celeste, su gran problema una temporada más. A los cuatro minutos, el portugués Thierry Correia destrozó a Kevin en el área y Carlos Domínguez introdujo en su propia portería el balón.