Harry Deterling.

Harry Deterling.

Historia CURIOSIDADES DE LA HISTORIA

La increíble historia del hombre que secuestró un tren para escapar del comunismo de la RDA

Harry Deterling robó una locomotora a la que apodó "el último tren hacia la libertad" para cruzar ilegalmente la frontera junto con su mujer e hijos.

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Este 9 de noviembre se cumplen 30 años de la caída del Muro de Berlín. Cientos de familias divididas durante décadas se volvieron a ver las caras en un día histórico que sería el antecedente al definitivo colapso del bloque soviético dos años después. Tras aquellos abrazos una vez derruido el muro de hormigón se escondían numerosas anécdotas e historias de familiares que habían intentado cruzar a la Alemania Occidental.

Tal y como escribe el el catedrático de Historia Contemporánea Ricardo Martín de la Guardia en La caída del Muro de Berlín (La Esfera de los libros), "la siniestra eficacia del muro se había dejado sentir desde su construcción en agosto de 1961. El muro había hecho de Berlín Oeste una isla rodeada de una inmensa cárcel". Según las cifras oficiales de la Fiscalía de la República Federal de Alemania, en los 28 años que estuvo instalado el muro, murieron 86 personas en su intento desesperado por pasar al otro lado

De los pocos que sí consiguieron cruzar al otro lado, hubo un hombre, un padre de familia, que lo arriesgó todo para escapar con su mujer e hijos. Harry Deterling era uno de los miles de alemanes que soñaba con abandonar la Alemania socialista y la imaginación produce todo tipo de ideas descabelladas para llevar a cabo el fin que se persigue. De oficio maquinista, ideó junto a su compañero al mando de los fogones Hartmut Lichy una vía de escape nunca vista hasta el momento. El objetivo era huir a la Alemania Oriental con sus respectivas familias en un tranvía. El día escogido para lo que él denominó como "el último tren hacia la libertad" fue el 5 de diciembre de 1961.

El estado de las vías después de la heroica huida de Harry Deterling y su familia.

El estado de las vías después de la heroica huida de Harry Deterling y su familia. Polizeihistorische Sammlung des Polizeipräsidenten in Berlin

De esta manera, el maquinista convenció a sus superiores de conducir un último tren antes de terminar su jornada para "mejorar sus habilidades técnicas". Tras el consentimiento, Deterling tenía luz verde para que su mujer e hijos subieran al tren de la libertad, el cual partía a las 19:33 horas.

"La libertad es mi regalo de cumpleaños"

Alrededor de las 21:00 la locomotora llegó a la última estación de la zona este. No obstante, en lugar de detenerse, Deterling no soltó el acelerador y cruzó ilegalmente la frontera con 32 pasajeros dentro. El padre de familia había advertido a los involucrados en la huida tumbarse en el suelo en el momento clave por si los militares disparaban contra el tren fugado. No hubo un solo disparo.

Inmediatamente después de llegar a la Alemania Occidental los pasajeros bajaron del tren, esta vez pisando su nuevo hogar. De todos modos, no todos los alemanes que se habían subido al tren eran conocedores del plan de Deterling —muchos volvían a sus casas tras su jornada laboral—. De los 32 que se encontraban en suelo capitalista, siete personas decidieron volver a Berlín Este. Todos los demás, fueran parte o no de la heroica estratagema del maquinista, iniciaron una nueva vida en Berlín Occidental.

"La libertad es el mejor regalo de cumpleaños", comentó a los medios de comunicación occidentales Harry Deterling, pues cumplió 28 años al día siguiente. Su huida había sido todo un éxito. Por fin se encontraba con su familia sano y salvo lejos del muro que siempre había sentido como una prisión. En cuanto a la reacción comunista, el tren fue recuperado y traído de vuelta y las autoridades orientales cerraron aquella línea; no se reabriría hasta 1992, tres años después de la caída del Muro de Berlín.