La pintura renacentista hallada tras el retablo de la iglesia.

La pintura renacentista hallada tras el retablo de la iglesia. Catedral de Cuenca

Arte De finales del XVIII

La "extraordinaria" pintura renacentista oculta en la Catedral de Cuenca

La obra, que se considera muy próxima al artista Gonzalo Gómez, se ha hallado al desmontar el retablo para su restauración.

La catedral de Cuenca escondía en el retablo de la capilla del arcipreste Antonio Barba una pintura renacentista de San Julián, que el cabildo considera "muy próxima" al artista Gonzalo Gómez y que había permanecido oculta bajo un lienzo desde finales del siglo XVIII.

En un comunicado, el Cabildo ha explicado este lunes que la pintura localizada tiene unas dimensiones de 1,88 metros por 1,60 metros y se ha hallado al desmontar el retablo para su restauración.

"Nos encontramos ante una extraordinaria pintura del renacimiento conquense", ha detallado la Catedral, quizá "muy próxima" al taller artístico de la familia Gómez, ya que Gonzalo Gómez tuvo presencia contrastada en Cuenca desde 1561 hasta 1580, y concretamente en 1561 trabajó en las pinturas de las puertas del retablo mayor de la Catedral y en 1567 en la reja de la capilla.

Por tanto, "a falta de mayores precisiones acerca de su pincelada y estilo" la pintura puede estar situada "muy próxima" a Gonzalo Gómez "o quizá incluso atribuírsela", ha señalado el Cabildo conquense.

La tabla de San Julián estaba en el retablo de la Capilla del arcipreste Antonio Barba hasta que en 1795 la capilla se transformó, al gusto de la época, en un retablo barroco. Al desclavar ahora el lienzo del XVIII se ha visto que había una tabla pintada debajo, que ocupa toda la parte central del retablo y que había quedado oculta.

La Catedral ha fechado la tabla en 1567 en base a las indagaciones que ha realizado el archivero capitular, Antonio Chacón, en los libros de visitas del templo, y ha agregado que la obra original permanecía intacta y "es posible su recuperación y restauración".

En la tabla se ve a San Julián en actitud sedente, mientras bendice con su mano derecha y sujeta un báculo, del que pende un sudario de tejido transparente, con la izquierda, e incluye en su vestuario las imágenes de San Lucas, Santa Lucía, Santa Catalina y San Antonio de Padua.

El descubrimiento de la tabla tuvo lugar el pasado 22 de enero pero el Cabildo lo ha hecho público este 28 de enero, coincidiendo precisamente con la festividad de San Julián en Cuenca. Hasta su desmontaje para su restauración, la pintura puede verse en la Capilla del arcipreste Barba.