Don Patricio: “Me gustaría que mi música funcionara sin mi cara”

Don Patricio: “Me gustaría que mi música funcionara sin mi cara”

Cultura Entrevista al artista

Don Patricio: “¿Y ellas, qué? ¿Qué les pasa? A mí me mandan fotos desnudas”

“Me gustaría que mi música funcionara sin mi cara” / “La SGAE no merece la pena: he ganado sólo 90 euros desde 2011” / “Los hombres tenemos que dar un paso atrás y escuchar a las mujeres” / “Con 26 años no he salido de España ni leo mucho”. 

Don Patricio parte el río de turistas de la calle Arenal andando apretado, mueve un poco el tronco al caminar, las manos van en los bolsillos. Condenado a la delgadez, entre la multitud se le reconoce con facilidad, incluso de espaldas: el chándal de dos piezas con estampado silvestre –una jungla reducida por las cremalleras– alumbra su paso como una sirena en silencio. Es el artista millennial que encontró en la originalidad un método, sin lecturas, con la baraja de referencias culturales que manejaría cualquier persona de su edad que se dedicara sólo a estudiar o a tratar de medrar en una bigfour. Supongo que eso es el talento. En algún universo paralelo, Donpa es ese hombrecito que lo intenta sin reconocimiento, rayado por la cantidad de cosas interesantes que saca, propone o intenta, y pasan desapercibidas entre el oleaje nuevo de la música urbana. 

En este ha caído de pie. El tapado de Locoplaya, los muchachos que le cantan al verano, gusta sin querer. Las millones de reproducciones en Youtube y Spotify –Los 40 sólo existe en las peluquerías– de Contando lunares o Enchochado de ti, hits de la mixtape La dura vida del joven rapero, lo han colocado en situaciones verdaderamente complicadas, auténticos quebraderos de cabeza: ha tenido que decir no a ofertas suculentas de discográficas, a la posibilidad de follar sin intentarlo y hasta a cosas gratis. Subir al mainstream de Madrid desde El Hierro es un viaje por el que muchos se hacen viejos gastando dedo. Aquí estamos unos cuantos intentando lo mismo. Don Patricio parece obligado por las circunstancias de la fama repentina, como si aún no hubiera madurado del todo y no se diera cuenta de que la vida se basa, sencillamente, en administrar el cinismo. Mantiene una actitud vital de dandy sin saberlo, amontona las contradicciones. Ya lo contó Ruano: “Yo no he querido ser lo que he sido”.

Al Café Opera, al lado del Teatro Real, llega con casi cuarenta minutos de retraso. La resaca del sábado me mantiene atado a una botella de agua con gas mientras decidido si me voy a casa o le espero cinco minutos. Fantaseo con la posibilidad de tener un tema sobre el que escribir, la vez que dejé plantado al último pegado del rap por impuntual. Desde que estoy en Madrid siempre he hecho esperar a las personas que más quiero. Haciendo un recuento de los minutos que desperdiciaron en mí, apareció. Ya estaba a punto de mandar un whatsapp al manager avisando de que me iba para recordarme que no lo haría. Tenía hasta la puntilla. “Ni que fuese Eminem”, escribiría. Como si yo fuera Carrère. 

Escucho Locoplaya desde hace mucho tiempo porque no dais la chapa con nada en las letras. Cuando escuchas hip-hop o rap siempre hay alguien que te quiere dar alguna lección.

Muchas veces hacen de profesor sin tener ni idea. 

La mayoría moraliza en las canciones. Y vosotros no. ¿Por qué?

No sé, porque nosotros hacemos música para divertirnos. Pasarlo bien entre nosotros. Tenemos muy claro que no somos expertos en nada. Ni moralmente perfectos, no tenemos que enseñar nada. Hacemos música por otros motivos. No para enseñar a nadie, ni dar lecciones a nadie. 

Ahora se queja de que no puede salir a la calle sin que le reconozca la gente. Que a las discotecas tiene que ir a reservados. ¿Eso no es lo que quiere todo el mundo?

Pues no lo sé. No voy hablando con cada una de las personas. Yo por lo menos no. Estoy en un punto que no me gusta lo que está pasando conmigo porque es demasiado. Llega un punto en el que agobia, pero es lo que hay. En esos temas no sé qué decirte, es algo que pasa y ya está. 

Aunque no le guste es una señal de que las cosas están saliendo bien. 

Sí, lo es. De que la música está funcionando. Pero a mí no me gusta que me paren por la calle. 

¿Viniendo hacia aquí le ha parado alguien?

Sí, dos personas me han pedido fotos. Han sido sólo diez minutos. Y no pasa nada, al contrario, no es nada malo, no me importa. El problema es cuando estoy en una discoteca y ya no puedo hacer vida. A mí que me paren dos personas o me pidan una foto no pasa nada. Pero cuando no puedo hacer vida normal o no puedo ir a una plaza me digo '¿dónde me he metido?'.

¿Se plantea si merece la pena? 

Merecerá la pena. Además es lo que me gusta y lo único que sé hacer, vivo por esto. Joder, pero el precio...  Entiendo que a la gente le guste. Que te pidan fotos, ser conocido, ligas mucho más, lo tienes todo abierto, te llevan a los sitios, tienes todo gratis, pero... 

¿Prefiere la vida normal? 

Sí, tío, que quieres que te diga. Me gustaría que funcionara pero sin mi cara. 

¿Qué es ser normal, realmente? De los artistas siempre se espera otra cosa. 

Por ejemplo, admiro a los cantantes que llevan la fama de una manera que digo ‘ole’. Cuando llevan la fama de una manera en la que intentan ser entendidos... No sé. Por ejemplo, a Bad Bunny lo veo distinto a los demás. Todos quieren ser muy, muy, muy famosos. Y Bad Bunny de repente se ha encontrado que lo es. Él no se encarga de serlo, sólo de hacer buena música. No sé, no tengo muy claro esta respuesta. No sé si esperan algo de mí.

Va vestido de una forma extravagante. 

Pero no tiene que ver con la música. 

Bueno, su personalidad está dentro de la música. Lo que es como artista. 

Eso sí. Claro. Sí, a mí me gusta llamar la atención con la ropa. Pero no ser el centro de toda una fiesta. 

Suena contradictorio. 

A lo mejor cuando lo tienes ya no lo quieres. A ver, cuando era el payasito de clase quería llamar la atención, que se fijaran en mí y cuando lo consigues ya no lo quieres. Quizá sea eso.

Soy un soñador, no soy como los demás

"Soy un soñador, no soy como los demás"

'Ella está loca de rematar/ no le caben más fotos en el celular'. ¿Qué problema tiene la juventud?

A ver yo lo veo un problema, estar todo el día pendiente del móvil. La gente... Se habla menos. Vas a los colegios y están todos en el banco mirando sus pantallas. Que si lo haces en el metro porque tienes tus responsabilidades y es en ese momento porque estás resolviendo un problema familiar o de trabajo, pues es normal. ¿Pero qué problema tiene un niño que no puede hablar con otro por estar pendiente del móvil? Lo que tiene que hacer es coger al de al lado, tirarle una piedra, jugar, chivarse a los profesores. Eso es lo que yo veo un problema: que los niños tengan acceso tan rápido a tanta información. Al final no se enteran de nada. Todos quieren ser lo mismo, conseguir likes, que le sigan muchos seguidores, y se están olvidando de lo que es la vida. Yo lo intento. Digo, ‘llevo mucho rato’, pero al final acabo enganchándome como todo el mundo. Soy consciente. Está cambiando la sociedad con los chismes estos. 

En qué se traduce petarlo en Youtube o Spotify con millones de reproducciones. Llega a casa y qué. 

Ahora mismo se traduce en tener un verano lleno de festivales, se traduce en ofertas catastróficas por parte de discográficas, editoriales y todo tipo de tal, se traduce en agendas ocupadísimas con gente que me quiere entrevistar y no me apetece. Esta entrevista no me apetecía. La tengo que hacer porque es parte de mi trabajo. Cuando algo que hacías por hobby está funcionando todo el mundo se interesa por eso, porque ya lo tienes en el círculo metido y hay que rascar todo el dinero posible de ahí para que no se lo lleven otros. Se traduce en eso. 

¿De qué ofertas catastróficas habla? 

No te quiero dar números pero hay seis cifras. 

¿Aceptará? 

No, seguiré independiente. Con una discográfica no voy a firmar. Firmaré una remix, dos singles o puedo firmar cosas puntuales. Pero no voy a firmar en tres años dos discos con no sé quién. La verdad es que no me interesa. Los voy a hacer seguramente igual pero en mi casa con mis amigos. 

Se ha quejado de la SGAE. ¿Por qué?

Tuve una experiencia con la SGAE a los 18 años. Antes de Locoplaya. Estuve nominado con Borja a un Goya por la banda sonora de una película. La canción estuvo sonando por varios países, Argentina, Chile, un par de países más de Latinoamérica que ahora no recuerdo. Cada vez que se promocionaba la película salía la canción, en radio, televisión, en todos lados. Bueno, pues con esa canción he ganado, desde 2011, 90 euros. 

¿Cómo se explica eso?

No sé. No he llamado a la SGAE para decirle dónde está mi dinero. Simplemente he pasado. ¿Y el dinero quién lo tiene? Pues quién sabe. 

Otros se han hecho millonarios en la SGAE. En 2016 se apropiaron 16 millones de euros de artistas sin identificar, por ejemplo. O con la rueda se enriquecen siempre los mismos. 

Pues imagínate. Yo estoy identificado, pero que me den mi cachito de pastel porque seguramente algo sea mío. Tengo temas sin registrar, bastantes. No me he tomado la molestia, porque para qué. ¿Para 20 euros? No merece la pena. 

A mis 26 años no he salido de España ni leo mucho

Siempre dice que no está por dinero. Pero el dinero mola. 

Claro que mola. Mola muchísimo. No estoy dispuesto a hacer cosas con las que no estoy a gusto por dinero. Está claro que la gente se siente a gusto y cuanto más me quieras pagar, mejor. Publicidades, cosas así. Te ofrecen estas zapatillas o te tomas esta cerveza o por tres fotos... Yo lo hago si me aporta algo a mí, si entre la cerveza y yo encontramos un punto en común... Vale. Hacerlo sólo porque me vas a pagar 10.000 pavos, no. 

¿No es una visión demasiado idealista de la realidad?

Puede ser, pero es que yo soy un soñador. No me veo como el resto. No por nada, ni para bien ni para peor. 

¿No saldría más a cuenta ser un poco cínico? En plan, aprovecharse del sistema. 

Seguramente. Y me aprovecho bastante del sistema. En el sentido de que sé que para estar arriba tienes que aprovecharte de las cosas. O te aprovechas poco a poco del sistema. O das el salto. Yo ahora le estoy quitando el trabajo a mucha gente. Seguramente que sí. Están quitando a artistas de festivales por mí. Amancio Ortega, ¿a cuánta gente le habrá quitado el trabajo, cuántas tiendas de pueblo pequeñas han desaparecido porque está Zara lleno? Todo tiene que ver. Hablo de cosas que pasan. Hablo de que un artista estaba cerrado en un festival al que voy a ir. Me dijeron que tenían a un artista casi confirmado pero sin publicar. La cuestión era a ver cómo lo quitaban para ponerme a ti. Joder, el pobre. A eso me refiero. Hay gente que critica algo y de repente hace publicidad con la marca que falla precisamente en lo que critica.

Es hipócrita. Pero con 10.000 por delante... 

Vale, está claro. Pero me parece poco. ¿Hablamos de más? ¿De un millón? Pues adelante. No soy tonto. Todo tiene un precio. 

Me recuerda al 'beef' entre Yung Beef y C. Tangana del verano pasado. Por lo que veo se posiciona más con lo que defendía Yung Beef. 

Pues no te creas. Porque es que yo soy mucho de hablar... Es que estoy en el medio. Igual me iría un poco más por C. Tangana en el sentido de entender lo que dice. Yo no soy como él pero lo entiendo. Entiendo que Yung Beef no quiera más, que tenga poco y que le vaya bien así, que no quiera llevar su música a la radio, por ejemplo. Si no tienes ninguna ambición y con eso comes, perfecto, pero no digas que eso es lo que hay que hacer. Si tú tienes la ambición necesitas equipo y pasta para llegar arriba. Si tienes la ambición tienes que ser como C. Tangana. Si no la tienes, no pasa nada. Yo no soy como C. Tangana, pero lo entiendo más. 

Se está radicalizando, por decirlo de alguna forma. Si C. Tangana es 'mainstream', Yung Beef es cada vez más 'underground'. 

Cada vez suena más crudo, con menos mezcla y la estética es mucho más exagerada. Me parece más interesante, está claro, pero no era la pregunta. Me parece más interesante Yung Beef pero me identifico más con C. Tangana en cómo piensa, en que creo que tiene más razón en esa conversación. Pero me parece mucho más interesante la propuesta de Yung Beef, mucho más estudiable, a ver qué pasa. Más rica, con mucha personalidad. El otro tiene personalidad en todo el marketing, en cumplir con las fechas, en ir a los programas y dar la vuelta a lo que dice. 

Sus canciones están a punto de entrar ahí. 

Sí, está entrando. La discográficas me quieren llevar aquí, donde está C. Tangana, y yo les digo que tranquilos, que ahora mismo estoy a gusto donde estoy. Pero ahora no me lleves donde está C. Tangana. Llévame donde están los latinos y yo ya me haré mi camino. Quiero hacer reguetón. Es una música con la que me siento más cómodo, porque creo que puedo aportar al reguetón el rapero que no tienen. 

Bueno, está Maikel Delacalle. 

Pero no viene del rap. Viene del rap, pero no ha triunfado con el rap. La gente lo admira porque canta bien. A mí me admiran por ser rapero, creo. Me he recorrido toda España rapeando con mis colegas y han dicho ‘Locoplaya ha traído el rap de los 90 otra vez’. Nosotros no hacíamos trap. Nos identificaban con el trap porque veníamos en la ola de la música urbana, la estética, pero no lo nuestro es rap. Pum, ka, pum pum, ka. 90 bpms. Creo que puedo aportar ese rapero que no tiene el reguetón y hacer cosas interesantes. 

Las discográficas le permitirían hacer reguetón. 

Sí, creo que sí, pero creo que lo puedo hacer en mi casa solo, sin intermediario. Sólo me falta el contacto con Bud Bunny para hacer música juntos, no hace falta que nadie nos una. 

¿Vox y Podemos? Prefiero los grises a los extremismos.

Hace cinco o seis años en España daba vergüenza admitir que se escuchaba reguetón, aunque mi generación se haya criado en las sesiones 'light' con Don Omar o Daddy Yankee, que nos hacíamos polvo escuchándolos. ¿Qué ha cambiado ahora? 

No sé qué pasó. Antes estaba como mal visto. Pero en Canarias no tanto. Y yo es que soy canario. Voy a la playa y voy a algún lado y suena, pasa un coche con reguetón y estás en los sitios y suena. Es una música tan escuchable, y es un virus que se ha metido en todas las músicas. Todos quieren hacerlo. Shakira, Drake, Luis Fonsi, Enrique Iglesias, todo el mundo lo ha intentado. Y gente que no habla español. Se ha comido al resto de músicas. Hemos tenido que aceptarlo. No podemos darle la espalda a eso.

En Madrid había -hay- una dictadura del 'indie'. 

Sí, yo te hablaba por Canarias, pero es evidente que aquí ha costado más. La nueva corriente de los jóvenes que han salido traen otro sonido diferente. Es más dancehall. Antes era reguetón agresivo para las niñas. Ahora se habla de otras cosas. Sigues hablando de las niñas pero suena menos duro. Son todos jóvenes los que lo están haciendo, de 18 a 25 años, están trayendo cosas más interesantes que las de antes. La nueva corriente. 

¿Se le debe eso al trap, haberlo normalizado? 

Sí, bastante culpa tiene yo creo. Los reguetoneros empezaron a hacer trap. El trap latino se convirtó en un subgénero en sí mismo. Y ahora los que hacen trap latino caen en el reguetón también, que en realidad era lo suyo. Se pegaron con el trap, pero claro, han vuelto y hacen trap y reguetón, como Ozuna. 

Antes para ver videoclips poníamos MTV, Sol Música. Superar la barrera de la televisión era triunfar. Ahora los vídeos los hace la gente en casa, como vosotros. 

Nuestros vídeos valen 20 euros. Es mejor cuando no lo dejas todo en manos de un mismo equipo, que trabaja de la misma forma, con las mismas recetas. Es como se hacían todos: tenían que tener baile, chicas o un coche. Está bien que se democratice. Claro que se van a hacer muchas mierdas, pero habrá alguna propuesta interesante. Como en todas las vanguardias. Cuando tienes las herramientas a tu alcance y el pueblo se pone a hacer arte fuera de la industria eso es interesante. Además, la mierda no existe. Son cosas que te gustan o no. Por ejemplo, a Kinder Malo o Pimp Flaco al principio no los entendía. Me chocaban mucho. Eran gente hablando de cosas nada serias, nada habituales, con mucho autotune desentonado. 

¿A propósito?

No lo sé, supongo. O porque no sabrían ponerlo. Si quieres cantar entiendo que quieres que salga bien. Bueno, aunque quizá pensaran que cuanto más robotizado mejor, pero, claro, debe ir en su nota. Luego te pones a medir las cosas que hacen y dices ‘estaba guapo’. Es interesante la propuesta que hacen. Eso funcionó porque tienes las herramientas en casa. Eso no te lo dejan hacer en una discográfica. Míralos, ahí les va bien. 

¿Qué relación tiene con las mujeres? En el videoclip de 'Enchochado de ti' una mujer pasa por encima, le pisa. 

Y es la primera vez. 

¿La primera vez que le pisan?

No, la primera vez que uso una chica en un vídeo. En nuestros vídeos de Locoplaya hasta Cuelga tú, que la usamos saltando una comba, y en otro que salen nuestras amigas en bicicleta... Si nos dices que eso es un reclamo de una mujer me descojono. No lo vimos en plan 'ponme ahí tus tetas'. Luego, salía también un grupo de ancianas bailando zumba en la plaza, creo. Siempre he pensado que había que hacerlo bien. Nunca habíamos cogido una modelo ni nada de eso. 

¿Qué ha cambiado? 

Pues que tengo una canción de amor. Enchochado de ti habla de amor, del desamor, lo mal que lo estoy pasando. Puedo estar yo solo en casa llorando. O puedo ser algo más creativo. Y teníamos una referencia muy clara. En un vídeo que vimos salían peleándose en una casa un chico y una chica. A pepinaso limpio. Era una pelea, no hay maltrato de ella a él. Se abrazaban y se comían toda la boca, después volvían a pelear. Nosotros cogimos sólo la pelea. Ella me iba a tener secuestrado. Y esa iba a ser la excusa para coger una chica, que ella abusara de mí, sabes. 

¿Se siente cómodo en ese rol? En el rol de sumiso. 

Hombre, me siento más cómodo con eso que con que ella sea sumisa. Prefiero que abusen de mí a abusar yo.

La 'mixtape' tiene un tono triste en todas las canciones. ¿Es la madurez?

A ver, tengo un problema. Intento hacer cosas que no suenen tristes pero suenan tristes. Te lo juro. Las melodías... Lo intento hacer súper alegre pero siempre hay un punto de añoranza, melancolía. Luego las de Locoplaya suenan alegres. Aunque mis partes siempre son más cantaditas, más melódicas. A mí me gustan las canciones de amor, soy un romántico, te lo acepto. Me sale solo. No busco que quede forzado. Me gustaría hacer un disco súper tal... Pero ya lo haré. 

'Los tenis en casa' no tiene esto.

Pero sí es un poco triste, ¿no? Para mí sí lo es. En las melodías. Chiquitito que vengo con guasa... Si lo cantara más celebrándolo... Las bases te envuelven. No lo veo alegre. Para mí alegre es Crazy o Chapatas maría. Hay más melancolía ahora porque me está saliendo ahora de forma natural. De todo la que he hecho antes, justo mi favorita es Los tenis en casa. La papaya es alegre la base, el ritmo. Pero Los tenis en casa sí diría que tiene un punto de... 'Te echo de menos'. 

¿Qué obsesión tiene con la papaya? Se repite mucho en las letras. 

Ah, pero ninguna. Busqué una fruta que empezara por P, para poder decir donpa, simplemente. Nunca había probado la papaya. Cuando me puse el nombre de Don Papaya mi madre me preparó una ensalada de papaya. Empalaga mucho, el sabor te cansa. Y bueno, sí se repite en las letras, un poco forzado: cuando no sé qué decir digo papaya. Ya no lo voy a decir más. Ahora que tengo algo que decir, no voy a utilizar ya más 'papaya'.

Prefiero ser acosado que acosar

"Prefiero ser acosado que acosar"

Vivimos un momento clave para las mujeres. El pasado 8 de marzo hubo una gran manifestación feminista. ¿Qué concepción tiene del feminismo?

Joder. Es súper difícil. No sé. Soy un pibe que entiende perfectamente lo que está pasando. Creo que debemos dar nosotros un paso atrás. Es cosa de ellas. Vamos a escucharlas, pero vamos a intentar opinar poco. Aunque opinemos, pero poco. Vamos a escucharlas. Qué pasa. Te voy a escuchar. Cuéntame. Ahora te voy a decir lo que pienso, y no sólo eso, voy a tomar decisiones por mí mismo: si tengo que dejar de parar a una chica por la calle y decirle lo guapa que va porque te está diciendo que le sienta mal, vale, lo dejaré de hacer, aunque no sienta que lo haga con esa intención. Hay cosas que no sabemos si molestan y no nos damos cuenta. 

Sí, puede que en el día a día no caigamos en algunas cosas. 

Está claro. Pero a ver, estás topando con un tipo... En mi caso yo digo ‘vale, chicas, ¿pero ustedes qué?’. Justo en mi caso, sí me siento bastante agobiado. Las entiendo perfectamente. A mí no me dejan en paz. Así de claro. A mí me mandan fotos desnudas sin que yo les pida nada, que es justo de lo que se están quejando, entre otras cosas. 

¿Lo considera acoso?

No es acoso. Si le gustas a las chicas y tal lo van a hacer, y si me pagan porque soy conocido y tal, y si me tocan el culo entre tres chicas, bueno, pues es porque les gusto, si no les gustara no lo harían. 

Imagine que fuese al revés. 

Claro, lo consideran acoso porque les lleva pasando toda la vida. Si llevara toda la vida sufriéndolo diría lo mismo. A ver, me río y me preocupa un poco también. '¿Por qué lo haces?'. No hay necesidad.

Habría mucha más histeria si mandase una fotografía desnuda a alguna mujer. 

Lo publicarían en sus redes sociales. ‘Hoy me ha llegado esto...’. Lo publican. El feminismo critica eso, publica eso, y se queja de eso. Si eso te ocurre tienes que ir a la Guardia Civil, es así como se cambian las cosas. Publicándolo sólo consigues distanciar a unos  y otros, que las chicas estén más con las chicas y los chicos más con los chicos. Ahí no está el problema. Lo haces para conseguir followers y likes. De postureo. De eso sí estoy yo en contra. 

¿No cree que nuestra generación tiene superado muchas de las cosas que reivindican?

Para nada. No sé, no pueden entrar a la discoteca sin que nadie se les pegue, por ejemplo. Tenemos que aprender a respetar. Si no quiere bailar contigo, pues no baila. 

¿Y qué feminismo es mejor? Hay un feminismo que dice a la mujer lo que tiene que hacer. Por ejemplo, en cuanto a la gestación subrogada o la prostitución.  

La elección de cada uno es respetable. Si sabes lo que puede pasar, y te gusta eso, quién soy yo para decirte nada. El problema es cuando lo haces por necesidad y no tienes otra forma. Ahora, si te gusta ejercer la prostitución, ¿quién soy yo para decirte lo que tienes que hacer?

¿Le interesa la política?

Cada vez menos. Tenía las cosas súper claras en el colegio. Veía que el mundo era una mierda. Tenía profesores que me abrían los ojos. Bueno, me manchaban de su política. En casa discutía con mis padres. Quería salir de El Hierro porque veía que nadie era capaz de ver las cosas como yo, estaba obsesionado con los políticos que llevaban 20 o 30 años en el mismo puesto, que era lo mismo de siempre. En ese sentido sí me interesaba. En el de ‘joder, necesitamos más ayudas los jóvenes’. Esas cosas de joven. Me parece bien. Ya no me preocupo de esas cosas. Cada vez soy más capitalista. Un médico tiene que ganar más que un barrendero y si el barrendero quiere ganar más pues que estudie como un médico. Y si no tienes las oportunidades... El mundo puso las reglas y tu tienes que buscar las trampas. 

¿Vota?

Sí. En realidad no tengo una opinión formada porque no sigo la política. Esa telenovela ya no lo veo. Sé que está Ciudadanos, PSOE, PP y sé que está el Vox. Y también está Podemos. 

¿Qué opinión te merece Vox? ¿Cree que Vox y Podemos son parte del mismo problema?

Un extremo por un lado y por otro, ¿no? Si tuviera una opinión... No te voy a decir locuras. Supongo que todo lo radical está mal. Soy de grises. Supongo que lo blanco y lo negro está bien en momentos puntuales de tu vida. Soy mucho más de grises.

¿Cómo ve el problema catalán?

No tengo una opinión formada. 

¿Se ve con otra perspectiva desde Canarias?

Bueno, creo que se ve igual. Existen las dos opiniones. Que se vayan si quieren o cómo se van a ir de España, cómo se van a ir de España: entonces yo también me voy. En Canarias somos muy ombliguistas, con nuestra cultura, nuestra tierra, nuestra gente, siempre estamos hablando de lo guay que es cuando salimos fuera pero no nos queremos ir de España; ¡si estamos de puta madre! No hay independentismo. 

España son los bares y el clima, no pienso en toros y flamenco cuando pienso en España.

¿Qué idea tiene de España? 

Pues joder, comida, buen clima, buena gente, bares, sobre todo. Es una palabra... Bares, muchos bares en todos lados. No sé cómo se mantiene esto, pienso muchas veces. No veo flamenco, no veo toros. Para mí España no es eso. 

Pero es parte de España también. 

Yo nunca he disfrutado de los toros, y vivo en España. Nunca he disfrutado del flamenco, y vivo en España. España no es sólo eso. 

Claro que no es sólo eso. 

¿Paella? Todos hemos comido paella. Pero no todo el mundo ha ido a los toros. 

Va mucha gente. 

No eres canario. Si fueses canario me entenderías. Los canarios vemos España como un sitio que se vive bien, que se come bien, buena gente... Así vemos España nosotros. 

En otros países se vive bien. Hay también bares. El buen clima no es sólo exclusivo de España. 

Yo creo que sí. Bueno, no he viajado. No soy una persona muy culta. 

¿Lee?

No leo. 

¿Qué es lo último que ha leído? 

No me acuerdo. Te descojonarías. Diría que... No es novela; es Risto Mejide.

No joda. Eso es muy duro. 

Algo de marketing. Como para crearte tu propia marca, cosas de dinero, de éxito. Hace muchísimo que no leo novelas. Quien escribe necesita hacerlo, desde luego. La base que tengo es a través de lo que hacen otros, es la fuente que me llega. Porque no veo muchas series ni muchas películas. Ahora que además no tengo mucho tiempo... Lo que más consumo es Berto Romero, Buenafuente, estas cositas así, música... 

¿Y no ha viajado nada? 

No he salido de España a mis 26 años. Tampoco tengo carné de coche. ¿A qué no soy una persona normal? Todo el mundo a los 18 quiere tener su coche para pegarle una pitada a la piba. No me llama la atención eso. Igual que no me llama la atención ser famoso. Las redes sociales. Que me toquen. Que me paren en la discoteca. 

Volviendo al tema de los toros y el flamenco, que ve como tópicos, que nos hemos quedado antes a medias. Bares y buen clima tiene el resto. Culturalmente, los toros son algo de aquí que resiste a la globalización. Es un espectáculo difícil de ver, de entender y de explicar, que levanta pasiones a favor o en contra y define al país. 

Pero para ti. La pregunta me la hiciste a mí. Yo no pienso en España y veo un toro, la verdad. Y si me preguntas si me siento europeo, sí, pero me siento un poco europeo por estar cercano a Francia y a Italia, no porque sepa algo sobre Francia o Italia. Me siento más europeo. ¿Me siento más español porque veo un toro o escucho flamenco? No. Me siento español cuando veo bares abiertos con gente. Para mí, tío. 

Voy mucho más allá. Vivir se puede vivir bien en muchos sitios. 

Sí, soy consciente de que culturalmente son importantes. Pero no siento que los toros sea España. España es un sitio donde se vive bien, simplemente. 

Don Patricio

Don Patricio