Gloria de Habsburgo-Lorena, en una imagen de sus redes sociales.

Gloria de Habsburgo-Lorena, en una imagen de sus redes sociales.

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Gloria de Habsburgo, la discreta nieta del barón Thyssen que no quiere dedicarse al mecenazgo: la fría relación con su tío Borja

En un momento delicado para la baronesa Thyssen a nivel de salud, la joven ha sabido labrarse un futuro en el mundo del cine. En 2023, ganó un Oscar.

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Son unos días difíciles, a nivel de salud, para la mecenas más importante de Europa: Carmen Cervera (83 años), la baronesa Thyssen-Bornemisz, desde que ingresó en un hospital de Barcelona aquejada de una "fuerte neumonía". Su entorno más próximo no se separa de ella.

En concreto, sus tres hijos; Borja (46) y las mellizas Carmen (19) Sabina (19). Los tres están, al quite, muy pendientes de la maltrecha salud de su progenitora, y sus viajes a Sant Feliu de Guíxols, donde la coleccionista de arte tiene casa y pasa temporadas, son constantes.

Amén de sus tres vástagos, nadie más parece que se desplaza a la casa de Tita, además, claro está, del personal médico que supervisa su estado las 24 horas. Muchas, eso sí, son las llamadas telefónicas que Carmen Cervera recibe, de amigos, familiares y periodistas allegados.

La que, de seguro, también está siguiendo de cerca la recuperación de Carmen Cervera, aunque sea a través de Borja Thyssen, es Francesca Thyssen (67), , la hija del barón Hans Heinrich von Thyssen-Bornemisza y la modelo Fiona Frances Elaine CampbellWalter.

Gloria de Habsburgo.

Gloria de Habsburgo.

Es sabido que Francesca y la baronesa han transitado por lances en los que su relación era tensa y, a veces, directamente inexistente. Un extremo que, parece, ha cambiado y hoy reina la cordialidad y la concordia. Este artículo se centra en la hija de Francesca.

Hablamos de Gloria de Habsburgo-Lorena (27), una archiduquesa del siglo XXI con unas inquietudes que nada tienen que ver con el mecenazgo que ha guiado la vida de los Thyssen-Bornemisza. Ella ha decidido labrar su camino, buscar su propia felicidad.

En un panorama europeo donde la aristocracia suele moverse entre la discreción, los compromisos sociales y la gestión patrimonial, la figura de Gloria de Habsburgo-Lorena destaca por su singularidad.

Gloria pertenece a una de las Casas Reales más antiguas del continente, desciende directamente de los emperadores de Austria y está emparentada con algunas de las familias más influyentes del Gotha.

Lejos de limitarse a una vida acomodada y sin obligaciones profesionales, Gloria ha optado por construir una carrera propia, marcada por la cultura, la política internacional y el cine documental.

Y, aunque su apellido la vincula inevitablemente con España -por la estrecha relación de su madre, Francesca Thyssen, con el Museo Thyssen-Bornemisza-, lo cierto es que la archiduquesa apenas visita nuestro país.

Gloria, en una imagen de sus redes.

Gloria, en una imagen de sus redes.

Gloria es la tercera hija de Francesca Thyssen-Bornemisza y de Carlos de Habsburgo-Lorena, actual jefe de la Casa de Habsburgo.

De su padre hereda el título de archiduquesa y la pertenencia a una de las dinastías más influyentes de la historia europea. Los Habsburgo gobernaron durante siglos vastos territorios que abarcaron desde Austria y Hungría hasta España y buena parte de Europa Central.

Sus padrinos de bautismo reflejan también ese entorno aristocrático de primer nivel: Gloria de Thurny Taxis, la célebre 'princesa TNT', figura icónica de la alta sociedad alemana, y el príncipe Heinrich de Sayn-Wittgenstein-Sayn, miembro de otra de las grandes casas nobiliarias europeas.

Con semejante genealogía, no sorprende que Gloria creciera rodeada de arte, cultura, política y un ambiente internacional. Sus padres se separaron en 2017, pero la relación con ambos ha seguido siendo estrecha.

Francesca, especialmente, ha sido una influencia determinante en su formación y en su visión del mundo. Uno de los aspectos que más llama la atención de Gloria de Habsburgo-Lorena es su decisión de desarrollar una carrera profesional distinta.

Licenciada en Relaciones Internacionales, ha orientado su vida hacia proyectos culturales y políticos, con especial interés en los derechos humanos, la geopolítica y la producción audiovisual. Este perfil contrasta con el de otros descendientes de grandes familias europeas.

La archiduquesa junto a su premio Oscar.

La archiduquesa junto a su premio Oscar.

En España, por ejemplo, Borja Thyssen y Blanca Cuesta se dedican principalmente a la gestión de su patrimonio, la compra de arte y la vida familiar. No es una crítica, sino una constatación: la elección de Gloria es poco habitual en su entorno.

Quienes la conocen señalan que su carácter se parece mucho al de su madre, Francesca Thyssen, una figura muy activa en el mundo cultural, comisaria de exposiciones, gestora de proyectos artísticos y con inquietudes políticas que han marcado su trayectoria.

Francesca ha sido siempre una defensora del arte como herramienta de transformación social, una visión que Gloria ha heredado y llevado a su propio terreno.

El punto de inflexión en la carrera de Gloria llegó en 2023, cuando participó como productora asociada en el documental Navalny, centrado en el envenenamiento del opositor ruso Alexéi Navalni y en la investigación posterior para esclarecer quiénes estuvieron detrás del ataque.

La película, de fuerte contenido político, se convirtió en un fenómeno internacional y acabó ganando el Oscar al mejor documental. Para Gloria, el proyecto fue mucho más que un trabajo.

En sus redes sociales escribió: "He tenido el privilegio de trabajar en esta película con un equipo extremadamente talentoso durante año y medio".

Gloria de Habsburgo.

Gloria de Habsburgo. RRSS

Su implicación en un documental de tal relevancia política y mediática confirma su interés por temas globales y su voluntad de participar en proyectos con impacto real.

Su madre, Francesca, expresó públicamente su orgullo: "Mi querida hija Gloria es productora asociada del oscarizado mejor documental Navalny. ¡No podría estar más orgullosa de ella! Es indescriptible lo importante que es esta película".

Este reconocimiento internacional situó a Gloria en el radar de la industria cultural y política, consolidando su imagen como una aristócrata moderna, comprometida y con una carrera propia.

Su vínculo con España

La relación de Gloria con España es más cultural que personal, y su presencia en actos sociales en nuestro país ha sido limitada. Una de las excepciones fue su presentación en sociedad en 2015, celebrada en la sevillana Casa Pilatos, residencia de los duques de Medinaceli.

Aquel evento reunió a miembros destacados de la alta sociedad española, entre ellos Beltrán y Boris, hijos de Miriam Ungría, amigos de Gloria. Sus hermanos, Eleonore -diseñadora de joyas- y Ferdinand -piloto de Fórmula 3-, también participaron en aquella puesta de largo.

En ese contexto quedó claro que la relación entre los hijos de Francesca Thyssen y la rama española de los Thyssen -Borja y su esposa, Blanca - se escribe en términos distantes.

No existe animadversión, se aclara, pero sí una evidente falta de relación, marcada por la diferencia generacional, por distancia geográfica, y por trayectorias vitales muy distintas.

La relación puede definirse como fría y ocasional, así la describen algunas crónicas. A pesar de su apellido y de su creciente presencia en el ámbito cultural, Gloria mantiene un perfil discreto. No busca protagonismo mediático ni exposición innecesaria.

Prefiere trabajar, viajar, involucrarse en proyectos y mantener un círculo social reducido pero muy internacional. Gloria forma parte de una generación de jóvenes aristócratas que están redefiniendo el papel de las Casas Reales históricas en el siglo XXI.

Ya no se trata de títulos o ceremonias, sino de influencia cultural, compromiso social y presencia en ámbitos globales. Su trabajo en Navalny, su formación en Relaciones Internacionales y su vida profesional activa la sitúan en una posición singular dentro de la élite europea.