Carmen Cervera y su hija mayor. Europa Press
Carmen, la hija de la Baronesa Thyssen, se confirma como su gran sucesora y acapara todo el protagonismo en su reaparición
La joven ha pronunciado un discurso en el Espai Thyssen, en Girona, donde se ha presentado la exposición Sons: analogías musicales en la pintura.
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En un verano marcado por su retiro entre San Feliú de Guíxols y la Costa Azul, la baronesa Carmen Cervera (82 años) ha reaparecido públicamente junto a su hija Carmen Thyssen (19) en un acto público.
La cita, que tuvo lugar en el Espai Thyssen, en la localidad catalana donde la baronesa conserva su residencia de Más mañanas, ha servido para dos objetivos: consolidar a Carmen hija como la sucesora oficial de su madre y para presentar la exposición Sons: analogías musicales en la pintura.
Se trata de una muestra que reúne 43 obras de artistas como Urgell, Rusiñol y Ramón Casas, acompañadas por una cuidada selección musical diseñada para dialogar con cada lienzo. La gran protagonista del acto ha sido, sin duda, la joven Carmen.
La Baronesa junto a su hija Carmen, durante el acto en Girona. Europa Press
La hermana de Borja Thyssen (45) acaba de finalizar su primer curso de Económicas y Business en una universidad privada de Barcelona.
En un impecable discurso en catalán, la hija de la baronesa ha destacado el papel transformador del Espai Carmen Thyssen en la vida cultural de San Feliú desde su apertura en 2012.
Su intervención ha sido recibida con entusiasmo por el público y con orgullo por su madre, que le ha cedido el protagonismo en esta ocasión, confirmando que Carmen se prepara para asumir el testigo en el mundo del arte.
"Es maravillosa, desde luego que sí, gracias a Dios. Igual que mi hijo también, gracias", ha expresado Tita, visiblemente emocionada, haciendo referencia también a Borja Thyssen, con quien ha superado sus diferencias y mantiene ahora una relación cercana.
Madre e hija posando en un acto público. Gtres
Borja, por su parte, disfruta de sus vacaciones junto a Blanca Cuesta (51) y sus cinco hijos, mientras Sabina, la melliza de Carmen, continúa alejada del foco mediático.
La Baronesa ha posado junto a su hija en el pórtico del que será el futuro Museo Thyssen en San Feliú, rodeadas de una multitud que se agolpó en las inmediaciones para saludarlas y fotografiarse con ellas.
"Gracias, queridos amigos. Son muchísimos años de mi gran cariño hacia San Feliú de Guíxols, para mí es el lugar más bonito que existe en el mundo, es donde deseo estar el resto de mi vida", ha confesado Tita durante el acto, evocando los recuerdos de sus amores con Lex Barker y Heini Thyssen, que también vivieron parte de su historia en esta tierra.
La pinacoteca soñada por la Baronesa va tomando forma, y con ella, el deseo de dejar una huella cultural permanente en el lugar que considera su refugio vital.
El silencio del Mata Mua
Aunque la expectación era máxima, Tita Cervera ha evitado pronunciarse sobre la reciente decisión de alquilar su yate Mata Mua, una embarcación de 38 metros de eslora con seis tripulantes y todo tipo de lujos, por un precio de 65.000 euros semanales.
La medida, que busca generar liquidez en un momento en que la baronesa ya no disfruta del barco como antes, ha sido objeto de especulación, pero ella ha preferido mantener la discreción.