La presentadora Marta Flich junto a su marido, Edu Galán, paseando por Madrid con su primera hija, Berta.

La presentadora Marta Flich junto a su marido, Edu Galán, paseando por Madrid con su primera hija, Berta. EL ESPAÑOL

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Primeras imágenes de Marta Flich y su marido, Edu Galán, tras convertirse en padres: su gran complicidad

La presentadora dio a luz a su primera hija en el Hospital San Francisco de Asís. EL ESPAÑOL ha tenido acceso a unas familiares fotografías. 

8 diciembre, 2022 01:54

El 9 de noviembre de 2022 nunca lo olvidará la presentadora Marta Flich (44 años). Estará marcado en rojo por siempre en su calendario vital. Ese día, miércoles, la comunicadora dio a luz, a través de un parto "precioso y rápido", como ella misma definió, a su primera hija, Berta.

El alumbramiento, como ha podido conocer EL ESPAÑOL, tuvo lugar en el Hospital Universitario San Francisco de Asís de Madrid. "Estamos llenos de felicidad", posteó Flich haciendo referencia a su razón de amor, su marido, el escritor y guionista Edu Galán (42). Galán también se sumó a la euforia a golpe de post: "Los cuentos de hadas pueden hacerse realidad, te puede pasar a ti, si eres joven de corazón". 

Junto a Galán, célebre colaborador de radio y televisión, y fundador de la controvertida revista Mongolia, Marta Flich protagoniza una discreta y sólida historia de amor. De este modo, el matrimonio -ambos sellaron su historia de amor por lo civil en el año 2019- ha cumplido su sueño de convertirse en padres primerizos.

[Marta Flich se convierte en madre de una niña a los 44 años]

La presentadora de 'Todo es mentira' charlando relajadamente con su marido, Edu, mientras sujeta el carro donde va Berta.

La presentadora de 'Todo es mentira' charlando relajadamente con su marido, Edu, mientras sujeta el carro donde va Berta. EL ESPAÑOL

Tal y como ha podido comprobar EL ESPAÑOL, a través de unas imágenes exclusivas de la pareja paseando con su hija, Berta, por las calles del céntrico barrio de Quevedo, en Madrid, ambos están disfrutando al máximo de la pequeña, y la colman de atenciones y cuidados en estos primeros y emocionantes meses.

Marta y Edu, ataviados para el informal y familiar paseo con looks cómodos y abrigados, se desviven con la menor y, a cada poco, comprueban cómo se encuentra en su carrito. En ningún momento se desprende Marta de sus gafas de sol, en un afán, se entiende, de pasar inadvertida y poder disfrutar de esa estampa en la intimidad.

Marta Flich sosteniendo en brazos a la pequeña Berta mientras la protege del frío de la capital.

Marta Flich sosteniendo en brazos a la pequeña Berta mientras la protege del frío de la capital. EL ESPAÑOL

Son varios los momentos en los que Flich abraza a su hija y la cubre con una manta, en una especie de arrullo, para protegerla de las frías temperaturas que asolan la capital de España.

A lo largo del paseo -en el que se ve, además, al matrimonio interactuando con algunos familiares y amigos-, se aprecian no sólo los gestos de amor de los primerizos padres hacia Berta, sentados en una terraza de la capital, sino y también la gran complicidad entre la pareja. 

De hecho, los enamorados se dedican, en algunas instantáneas, caricias, miradas y besos. Qué duda cabe de que Marta y Edu atraviesan uno de los momentos más dulces y excelsos y serenos de sus vidas, cuando no el más. Una travesía muy especial y emotiva es la que ha vivido Marta durante nueve meses. Un tiempo de espera durante el cual Flich no ha ocultado sus miedos

"Tener 43 años (ahora ya 44) añadía incertidumbre a todo: ¿podré seguir trabajando con la misma intensidad? ¿Cómo afecta dedicarme a un trabajo tan expuesto y a veces, emocional? ¿Mi cuerpo estará preparado para los cambios? Tenía tanto sueño que creía que me quedaba dormida en los programas de la noche. (...) Nosotras no tenemos otra forma de hacerlo. Tenemos una biología que los hombres no tienen, ellos pueden ser padres a la edad que quieran", llegó a compartir públicamente. 

Marta Flich junto a su marido, Edu Galán, durante su paseo por el barrio de Quevedo, en Madrid.

Marta Flich junto a su marido, Edu Galán, durante su paseo por el barrio de Quevedo, en Madrid. EL ESPAÑOL

La presentadora del programa de Cuatro Todo es mentira anunció el pasado mes de julio que estaba embarazada con un divertido vídeo en el que presumía de tripita y escribió: "Mi curvita de la felicidad". Una noticia que fue una sorpresa, ya que nadie se percató de su estado de buena esperanza hasta entonces.

Flich tuvo un embarazo sin complicaciones. "Nunca tuve dolores, molestias o malestar que me hiciera plantearme quedarme en casa. Si los hubiera tenido y controladísima por mi ginecólogo, hubiera parado. Soy muy positiva y llevo las cosas muy bien", aseguró en su Instagram el pasado mes de septiembre.

Marta Flich, sonriente, mientras porta a su hija en brazos.

Marta Flich, sonriente, mientras porta a su hija en brazos. EL ESPAÑOL

Cabe recordar que la comunicadora y Edu Galán se casaron en 2019 en la intimidad. La televisiva Marta -que anteriormente estuvo relacionada sentimentalmente con Jaime Martínez Bordiú (58)- y el guionista se conocieron a través de Arturo Pérez-Reverte (70), como han confesado en alguna ocasión. De hecho, el día que anunciaron su boda sorpresa fue con una imagen de la pareja y el escritor de El capitán Alatriste. "Lo que Pérez-Reverte ha unido que no lo separe el hombre", decía el texto.

Edu Galán lleva una vida muy discreta, por más que su carrera tenga cierta proyección pública. Dos años menor que la copresentadora de Todo es mentira, Edu es un ovetense que estudió Psicología. No obstante, mientras estudiaba la carrera en la Universidad se vio tentado a escribir sus primeros artículos.

Desde 2017 se ha convertido en un rostro también habitual en televisión. No en vano, ha colaborado en diferentes programas, como en los espacios de Antonio García Ferreras (56) o Andreu Buenafuente (57). Desde 2019, Galán también colabora en el programa de Carlos Alsina (53) en Onda Cero.

Si algo define el perfil público que muestra Edu Galán es su descarnada sinceridad, desprovista de encasillamientos y teorías políticamente correctas: "El problema es que yo me veo en el medio, con ganas de fusilar a los woke y a los otros, los que se definen como políticamente incorrectos, que me recuerdan a una tía abuela que me decía todo el tiempo esa cosa tan horrible de que no hay que confundir libertad con libertinaje".