Richard Gere y Xala en un montaje de JALEOS.

Richard Gere y Xala en un montaje de JALEOS. Gtres

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El nuevo refugio de Richard Gere en una Reserva de la Biosfera: un exclusivo complejo de 120 casas y 8 km de playa

El protagonista de 'Pretty Woman' y su mujer impulsan un ambicioso proyecto sostenible en la Costalegre mexicana, con villas de lujo y playas vírgenes.

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El nuevo refugio de Richard Gere (76 años) en México no responde al concepto clásico de resort de lujo. Más bien se acerca a una idea que combina exclusividad, naturaleza y compromiso ambiental en un enclave privilegiado del Pacífico.

Bajo esa premisa nace Xala, un ambicioso proyecto impulsado junto a Alejandra Silva (43) en plena Costalegre, en el estado de Jalisco.

Situado en una de las franjas más vírgenes del litoral mexicano, el complejo se extiende a lo largo de 1.200 hectáreas frente al océano, con nada menos que ocho kilómetros de playa prácticamente intacta.

En este escenario, donde la Sierra Madre Occidental dibuja el telón de fondo, se levantará un exclusivo conjunto de 120 residencias privadas diseñadas para integrarse en el paisaje sin alterar su equilibrio.

Lejos de apostar por la masificación, Xala se presenta como un proyecto de baja densidad, donde cada vivienda busca dialogar con el entorno natural.

A esta oferta residencial se suma un hotel de lujo con suites, así como clubes de playa y servicios pensados para un estilo de vida relajado, en contacto directo con la naturaleza.

El diseño arquitectónico, según se ha avanzado, prioriza materiales locales, líneas orgánicas y una construcción que minimice el impacto visual, reforzando esa sensación de refugio casi invisible.

Uno de los pilares del proyecto es su enfoque ecológico. No solo se trata de preservar el entorno, sino de regenerarlo.

El plan contempla la reforestación de 239 hectáreas, además de la protección activa de ecosistemas clave como esteros y zonas de manglar. En paralelo, se desarrollará un santuario de tortugas marinas, reforzando el compromiso con la biodiversidad de la zona.

El complejo también incluye 180 hectáreas destinadas al cultivo de mangos orgánicos, una apuesta por la sostenibilidad que conecta con la filosofía global del proyecto.

Senderos naturales, espacios abiertos y una planificación respetuosa buscan convertir Xala en un modelo de turismo consciente, donde el lujo no esté reñido con el respeto medioambiental.

Más allá de la arquitectura y el paisaje, el proyecto incorpora un componente social relevante. La colaboración con comunidades locales y el impulso de iniciativas vinculadas al desarrollo de la región forman parte de su ADN, en línea con la visión de sus promotores.

Además, se prevé la generación de empleo estable y la formación de trabajadores locales, integrando el proyecto en la economía de la zona.

Para Gere, este enclave va más allá de un destino vacacional. Lo define como un “santuario del cuerpo y la mente”, una idea que resume el espíritu de Xala: un refugio donde desconectar del ruido y reconectar con lo esencial, en plena Reserva de la Biosfera y con el Pacífico como horizonte.