María Iborra y Verónica Forque´.

María Iborra y Verónica Forque´. Gtres

Famosos DECLARACIONES

María, hija de Verónica Forqué, sobre la muerte de su madre: "Se empezó a quedar muy delgada, llegó a un estado casi vegetal"

La actriz falleció en 2021 a causa de un suicidio y, hasta ahora, su hija no se había pronunciado sobre cómo vivió su duelo.

Más información: Un mes sin Verónica Forqué: sabemos quién vive en su casa y la emotiva historia familiar del inmueble

Publicada
Actualizada

Hay relatos que duelen incluso antes de ser leídos. El de María Iborra es uno de ellos. La hija de Verónica Forqué ha decidido dar un paso al frente y compartir, quizá por primera vez sin filtros, el proceso íntimo que ha marcado su vida desde la pérdida de su madre.

Lo hace con motivo de la publicación de su libro No soy Verónica Forqué, un título que ya anticipa una necesidad urgente: la de reconstruirse sin renunciar al legado, pero sin quedar atrapada en él.

En sus páginas, María no solo rinde homenaje a la actriz, también trata de comprenderla desde un lugar más humano, lejos del personaje luminoso que el público conocía.

El testimonio está atravesado por recuerdos difíciles de asimilar. Uno de los más sobrecogedores es el de aquel último adiós en diciembre, cuando María se despidió de su madre con un beso sin imaginar que sería definitivo.

María Iborra y Verónica Forqué.

María Iborra y Verónica Forqué. Gtres

Desde hacía unas semanas la notaba muy mal. "Estábamos en el infierno. Sus ojos perdieron las chiribitas. Su brillo. Se empezó a quedar muy delgada, cada vez más y más pequeña. Luego llegó a un estado casi vegetal", ha escrito en ABC.

Y añade: "Sin embargo, la mente seguía torturándola. Me decía: 'Yo estoy fatal, solo estoy estorbando; si me quito de en medio es mejor para todos, también para ti'. Como si estuviera preparándome para ello".

Días después, la cuidadora de la actriz, se topó con una escena que, en su momento, resultó desconcertante: todos los pañuelos de Verónica extendidos sobre la cama.

"Ahora sabemos la causa: mi madre estaba valorando cuál de ellos sería el más adecuado. Un casting de pañuelos", lo define ahora María, otorgándole un significado devastador con la perspectiva del tiempo.

Horas antes de su muerte, María salió de casa y se despidió de su madre sin saber que sería la última vez que la viera con vida.

"Le di un beso y salí. Ahora me pregunto si, cuando yo salí de casa, ella ya había decidido que iba a ser ese día".

Verónica Forqué en un acto público.

Verónica Forqué en un acto público. Gtres

Poco después, la noticia de su fallecimiento ponía en jaque a la familia y llegó una especie de niebla emocional, densa y difícil de atravesar.

En el tercer capítulo de este proceso de exposición pública, María se ha sincerado con el diario ABC, donde desgrana con crudeza los episodios que marcaron el deterioro de la salud mental de su madre.

Sitúa un punto de inflexión claro tras la separación de Manuel Iborra, pareja de la actriz durante tres décadas. "Era como un dique entre ella y el mundo", explica.

Cuando esa barrera desapareció, todo pareció desbordarse. La confesión del propio director, tras conocer el desenlace: "Si no se hubiera ido de casa, nada de esto habría pasado", cuenta, mientras sigue dolida por una herida que no termina de cicatrizar.

Pero el relato no se limita a ese momento. María también revisita las raíces familiares de esa fragilidad. La relación de Verónica con su madre, Carmen Vázquez-Vigo, estaba marcada por tensiones poco habituales en su carácter generalmente afable.

"Casi nunca se enfadaba, excepto con Teté", ha recordado. De su abuela heredó, quizás, una visión amarga y diferente del paso del tiempo: el rechazo frontal a la vejez y una obsesión recurrente con la muerte.

María Iborra en un acto público.

María Iborra en un acto público. Gtres

Antes incluso de su última etapa mediática, ya había señales de desgaste. La actriz, que durante años fue sinónimo de vitalidad, comenzó a sentirse superada por su propia popularidad.

"Estaba harta de Verónica Forqué", ha confesado María. Durante el confinamiento, madre e hija compartieron una convivencia intensa que sacó a la luz comportamientos hasta entonces invisibles, como la compra compulsiva o episodios de ira que nada tenían que ver con la imagen pública que tenía.

Aun así, seguía intentando aferrarse a la luz. Ese esfuerzo, ahora lo sabemos, era también una forma de resistir.

Con todo esto, María no esconde el peso de la culpa que aún arrastra: "¿Podría yo haber hecho algo más? Respuesta: sí, muchísimo más". Ella decidió cerrar la etapa desde otro lugar. El del amor que envolvió a Verónica Forqué tras su despedida.

Un afecto que llegó desde muchos frentes, con el respaldo de compañeros como Antonio Resines o el gesto institucional de los Reyes, Felipe VI y Letizia Ortiz.

Así, pone el punto final con unas palabras cargadas de emoción en las que reivindica la huella imborrable de su madre, subrayando que su legado fue, y sigue siendo, mucho más fuerte.

Hace cinco años de la muerte de la actriz y estas son las primeras y duras palabras de su hija que, aunque aún continúa un duelo, ha querido arrojar un poco de luz a lo que fue la muerte más inesperada del cine español.